Pedro García fue elegido en un concurso público del Minsal como coordinador de la concesión del hospital El Salvador, pero fue desvinculado tras el reclamo de gremios de salud que le encararon su respaldo al sistema de concesiones.
Publicado el 22.10.2015
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Pedro García Aspillaga (DC) fue ministro de Salud del gobierno de Ricardo Lagos entre 2003 y 2006 y le tocó sacar adelante, entre otros temas, el AUGE, la ley del tabaco, la reforma de autoridad sanitaria e impulsar la concesión de los hospitales de Maipú, La Florida, Sótero del Río, Barros Luco y Salvador.

De esos proyectos hospitalarios, se concretaron los de Maipú y La Florida pero quedó pendientes el resto, tema que ha sido como una “espina” constante en el ahora concejal de Santiago.

Por ello, tan pronto el Servicio de Salud Metropolitano Oriente (SSMO) abrió un concurso público en el Servicio Civil, García postuló al cargo de coordinador de la concesión del complejo hospitalario Salvador-Geriátrico, quedando seleccionando. Su función era sacar adelante esa concesión, que fue adjudicada en noviembre de 2013 y la Contraloría tomó razón en abril de 2014, pero que desde entonces está prácticamente en punto muerto.

El ex ministro trabajaba como director de salud de la corporación de desarrollo de la comuna de  La Reina –donde es alcalde el DC Raúl Donckaster-, y al ser elegido por el Ministerio de Salud renunció al cargo para asumir desde el 1 de noviembre su nueva función.

Sin embargo, pocos días después lo llamó la directora del SSMO, Andrea Solís, quien lo había contratado, para decirle que no podría asumir su función debido a los reclamos de algunos gremios de salud.

Ante esa situación, García envió una carta a varios diputados DC en que denunciaba “sectarismo, hostigamiento y amedrentamiento político intolerable”, y acusaba directamente a la dirigente gremial comunista del Instituto Nacional del Tórax, Karen Palma, de amenazar con paros y medidas de fuerza en rechazo a su nombramiento. El “pecado” que la atribuían era defender el sistema de concesiones de los hospitales, que ha sido rechazado por este Gobierno.

Luego de la publicación de la carta por La Segunda, la doctora Solís admitió que su decisión de desvincularlo era porque su nombramiento generó “sensibilidades. No me refiero a presiones, porque nadie las hizo. Al doctor García le iba a resultar difícil hacer su trabajo. El proyecto se iba a enlentecer”.

En este escenario, el ex ministro de Salud conversa con “El Líbero”.

-¿Por qué rechazó su nombramiento una dirigente comunista de otra institución de salud?

– No tengo idea. Ella es técnico paramédico y dirigente de la Fenat. Había amenazado que habría movilizaciones e iban a oponerse a mi nombramiento, y eso había tenido un trato condescendiente o de ausencia de la Subsecretaría de Salud,  que se entendía que la directora  Solís no iba a tener respaldo político para mantenerme, y me manifestó que prefería que yo no asumiera. Ella está enfrentada a estos dilemas, hay otros antecedentes que hacen suponer que no se ha sido lo suficientemente transparente, como cuáles son las limitantes de ese contrato de concesión que está vigente y tienen que ser ejecutado. Hay gente que mantiene una posición de que se podrían revertir aspectos determinantes del contrato, lo que en la práctica es muy difícil porque son contratos internacionales.

-¿En qué etapa está el proyecto de concesión?

– Está adjudicado desde noviembre de 2013 y tomado razón de la Contraloría en abril de 2014. Llevamos un año nueve meses sin avanzar en estas materias. No se ha partido nada. Está pendiente la entrega de los terrenos, hay que trasladar servicios, eso era trabajo del coordinador.

-A Ud. lo eligen y lo sacan pocos días después. ¿Fue vetado?

-Fui vetado por los gremios y la posición no fue respaldada desde el Ministerio (de Salud) según parece. Eso es lo que está pendiente, veamos qué pasa.

-¿Cree que el cargo se restituya?

-Me interesa que se pueda construir el hospital porque es muy relevante para la salud en Chile. Allí  se iniciaron los programas de trasplantes, se han hecho cantidad de cosas importantes, la unidad de  trauma ocular, neurología, oftalmología, son servicios relevantes. Todo lo que permita que ese hospital se construya voy a tratar de ayudarlo. Si eso implica revisar las posiciones, feliz, pero con la certeza de que se debe construir.

-¿Cómo se siente?

-En la vida no hay que ser rencoroso ni orgulloso.

-En su carta Ud. denunció acciones matonescas

-La amenaza busca impedir a una persona que ha dado muestras y evidencia de hacer bien las cosas. La evidencia demuestra que he sido exitoso en mi gestión pública como ministro, en la cual se aprobó el Auge, la reforma de autoridad sanitaria y la ley del tabaco, y se hicieron bien. También he sido director de hospitales, no los dejé endeudados y desarrollé proyectos innovadores.

-¿Qué respuesta ha tenido la carta?

-He tenido mucho apoyo y muchas empatías y simpatías de muchos parlamentarios y personas de diversa naturaleza que están preocupados por esta situación.

-Andrea Solís dijo que lo sacó porque Ud. iba a “enlentecer” el proyecto

-Todo lo contrario, yo iba a sacarlo. Producto de todas las presiones que ella iba a tener que probablemente se iba a enlentecer si iban a haber paros y amenazas.

-Ella también dijo que Ud. iba a generar “sensibilidades”

-No lo entiendo, lo debe explicar ella.

-¿Comparte su decisión de sacarlo?

-No la comparto porque por algo postulé. Entiendo que  ella estuvo sometida a presiones. Esas sensibilidades se supone que son presiones.  Si ella hubiera dicho que hizo un juicio personal y consideró que me equivoqué es su decisión, pero si dice que hubo sensibilidades no. Le tengo gran cariño y afecto a la doctora Solís. Sé que no lo está pasando bien.

-¿Ud. estaría dispuesto a volver si lo  llaman?

– Si está claro para qué voy a volver sí, pero si no está claro, no. Me interesa trabajar y hacer las cosas para la gente, pero debo tener claridad de los objetivos que me piden.

-¿Cree que lo censuraron por apoyar las concesiones hospitalarias?

-El hospital está adjudicado para las concesiones. Si está definido actúo por eso, si es por la vía pública también estoy disponible. Ha quedado en duda todo el tema. Lo único que quiero que transmitas es que ese hospital es muy importante para las personas y la salud en Chile. Si es por la vía tradicional o concesiones, que se construya. Lo más relevante es que está extraño el proceso de avance de ese proyecto.

-¿Por qué es necesario el nuevo hospital Salvador?

– Se requieren muchas cosas, como mejorar la tecnología, los flujos de enfermos, los espacios, los equipamientos, el servicio de urgencia no tiene acceso a rayos X, ver la coordinación con el Tórax y Neurocirugía, manejo de redes. Tengo las competencias para hacerlo, y por eso postulé.

-¿Mantiene las críticas de sectarismo y amedrentamiento?

-Algunos creen que yo represento alguna cosa que no les acomoda y ni siquiera han conversado conmigo. Tengo trayectoria de compromiso con el servicio público. Pocos han sido ministros y después concejal y han atendido en la atención primaria. Hay  gente que le está haciendo un daño a la salud pública”.

-¿Cuál es su opinión sobre las concesiones hospitalarias?

-Deben construirse los hospitales. Definamos las herramientas para construirlos, y hagamos las cosas bien para que se construyan. Lo que no puede ocurrir es que los hospitales no se estén construyendo.

-¿Cuál es la situación del plan de infraestructura hospitalaria del Minsal?

-Hay ciertas debilidades que tienen que ser solucionadas. Pueden haber dificultades y retrasos, pero cuando uno tiene certeza hay que tratar de apurar las cosas.

FOTO: JOSÉ FRANCISCO ZUÑIGA/AGENCIAUNO