La reconstrucción del recinto fue concesionada en febrero de 2014, pero el gobierno la desechó por su rechazo al sistema de concesiones. Ahora se licitará por un costo mayor y entraría en operaciones recién en 2025. “Hay una responsabilidad política también, digámoslo claramente, de la Presidencia de la República”, afirma Pedro García, ex titular del Minsal.
Publicado el 11.08.2017
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La construcción del hospital Sótero del Río, en Puente Alto, se convirtió en uno de los íconos del gobierno en contra de las concesiones hospitalarias, ya que fue uno de los proyectos que estaban adjudicados antes de asumir esta administración pero el Ministerio de Salud lo revocó.

Incluso, la ex ministra Helia Molina amenazó con “ir a marchar a la calle si empiezan a concesionar hospitales”, política que mantuvo su sucesora Carmen Castillo.

Como consecuencia, la construcción del hospital se paralizó y ahora el Minsal anuncia, casi cuatro años después, una nueva licitación pública sin concesión por un monto que supera los $100 mil millones de la concesión desechada. Ello, porque el Sótero se adjudicó en febrero de 2014 por $239 mil millones y ahora se hará por $340 mil millones, según denunció el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, en un tuit.

La adjudicación está programada para febrero de 2018, un mes antes de que termine el gobierno, y de resultar todo bien, debería entregarse en 2025. La obra es muy compleja ya que contempla la construcción de 214 mil metros cuadrados, 710 camas, 38 pabellones, 180 cupos de hospitalización domiciliaria y 119 boxes de consulta médica.

Tras el anuncio de licitación, la ex ministra de Salud, Helia Molina, dijo a La Tercera sentirse “contenta, porque yo saqué el hospital de la concesión. No es que estuviera culposa, porque no cometí un error, pero siempre pensé que íbamos a licitar antes y que lo dejaríamos en construcción”.

Pero quien no está nada de contento con el retraso del hospital y con el mayor costo es el ex ministro de Salud del Gobierno del Presidente Ricardo Lagos, Pedro García, quien en 2005 tenía dicho hospital en carpeta para ser concesionado, y no comprende por qué aun no se construye, cuando es muy urgente para toda la población sur de Santiago, en su gran mayoría personas de bajos recursos.

En conversación con “El Líbero”, García aborda su malestar y dispara sus dardos, incluso, contra la Presidenta Bachelet.

– ¿Qué le parece la licitación que se anuncia del hospital?

– Es extraordinariamente lamentable, penoso y vergonzoso. No es posible que se tome a la ligera una gestión tan calamitosa en la renovación de un hospital, que es tan relevante porque atiende a cientos de miles de personas. Es uno de los servicios más poblados de Santiago y es muy requerido. Hay muchos médicos y profesionales y técnicos que trabajan en condiciones no deseadas para el siglo XXI y que hacen, en definitiva, que no se generen nuevos modelos de atención. El hospital actual que ha tenido una entrega total y ya cumplió su vida útil hace muchos años.

– ¿Por qué ha demorado tantos años la construcción del Sótero del Río?

– Al final de gobierno del Presidente Lagos este hospital era parte de un programa de concesiones, junto a otros recintos, y estaban listas los bases para el llamado de precalificación de empresas en febrero de 2006. Durante el primer gobierno de Bachelet se postergaron las concesiones y, ante la evidencia de que no sería posible hacerlo, el ministro Erazo logró sacar la construcción de los hospitales de Maipú y La Florida, pero otros tres hospitales quedaron postergados. Luego durante el gobierno de Piñera fueron llamados a concesión el Sótero del Río, Salvador y Félix Bulnes. Ahora se anuncia la adjudicación para febrero de 2018, lo que genera inestabilidad extrema, porque basta con que haya una impugnación ante Contraloría y pasará para el próximo gobierno. El gobierno ha adoptado medidas mal evaluadas y administradas.

– ¿Por qué?

– Porque la argumentación que dio el gobierno para terminar la concesión fue que era más cara, y ha resultado al revés, ya que es bastante más cara esta construcción. Y en ese precio no está toda la operación, como mantención, entrega de servicios y equipamientos, que hay que agregarle, que estaban en la concesión. Mal administrada porque si votaba la concesión se debió hacer con la certeza de volver a llamar la licitación en un corto período de tiempo, y recién se estaría adjudicando cuatro años después para tener el hospital en 2025. Cuesta mucho que la gente confíe en hospitales que tienen los drenajes y baños absolutamente deteriorados. Es una cuestión muy grave. Por el contrario, el hospital Félix Bulnes,  que estaba adjudicado en época similar al Sótero, tiene un 70% de construcción y se entregará el próximo año. El Sótero estará siete años después.

– ¿Quién debe asumir el costo político?

-Las autoridades ministeriales. La población tiene todo el derecho a estar muy molesta. En la Granja veo la angustia de la gente en listas de espera. Si el equipamiento está obsoleto y no funcionan, no es culpa de los médicos y menos de los pacientes.

Dr. García: “La población tiene todo el derecho a estar muy molesta. En la Granja veo la angustia de la gente en listas de espera”

– ¿Tiene responsabilidad la ex ministra Molina que terminó la concesión?

– Hay una responsabilidad política también, digámoslo claramente, de la Presidencia de la República. Por razones que no han sido bien aclaradas, pero que tengo absoluta certeza que fueron más bien ideológicas que técnicas. La evidencia está demostrando que la gente se quedó sin hospital y eso es muy grave. La gente no puede esperar el hospital al 2025 cuando podría estar listo en 2010 o 2012, esos eran los planes que había en su momento. Ahora se construiría 13-14 años después de que estuviera proyectado el hospital.

Dr. García: “Hay una responsabilidad política también, digámoslo claramente, de la Presidencia de la República. Por razones que no han sido bien aclaradas, pero que tengo absoluta certeza que fueron más bien ideológicas que técnicas”

– ¿Era necesario revisar el contrato de concesión?

-Si había que revisar el contrato que estuviera mal hecho, me temo que podía haber cosas insuficientes. Hay responsabilidades de la administración de Piñera que tuvo cuatro años para sacar oportunamente la licitación, y haberla conversado bien con harto involucramiento social y político, pero se sacó a último minuto y quedaron dudas abiertas, que es lo mismo que está haciendo este gobierno. Estos son proyectos país, y se deben gastar bien los cientos de millones de dólares que cuesta.

– ¿El gobierno cumplirá su promesa de construir 20 hospitales, dejar otros 20 en construcción y 20 en licitación?

– No se va a cumplir lo que se había cumplido. Habría que haber duplicado los recursos humanos. Es como querer hacer el puente del Chacao con profesionales similares al del Cau Cau. No puedes hacer el 20/20/20 si no aumentas tu dotación de ingenieros, arquitectos, previsionistas de riesgo, etc. No es hacer un garaje en la casa. Esto debe preocupar a todo el mundo, púbico y privado, porque a los privados les falta mucho para que se puedan hacer cargo del mundo público. Necesitamos hospitales del siglo XXI. Eso tiene que ver con los cambios de modelo de atención y gestión.

García sobre promesa hospitalaria: “No se va a cumplir lo que se había cumplido. Habría que haber duplicado los recursos humanos. Es como querer hacer el puente del Chacao con profesionales similares al del Cau Cau.  No puedes hacer el 20/20/20 si no aumentas tu dotación de ingenieros, arquitectos, previsionistas de riesgo, etc. No es hacer un garaje en la casa”

– ¿De ganar Carolina Goic, volvería a usar las concesiones?

-No hablo por la candidata, pero sí por la candidatura, y existe el mayor compromiso de tener este tipo de hospitales, ya sea por uno y otro modelo de construcción. La metodología poco importa. Está demostrado que no fue buena idea botar lo que se había diseñado, porque salió más caro y lento, pero este hospital se tiene que hacer con urgencia. No se puede dilatar más. Sería bueno que los demás candidatos expresaran su parecer frente a esta situación tan dramática.