Andrés Molina afirma que el actual intendente José Miguel Hernández se equivocó al señalar públicamente que la machi Francisca Linconao. inculpada en el crimen del matrimonio Luchsinger Mackay, “no estaba sola”.
Publicado el 09.01.2017
Comparte:

Sólo 10 días antes que Andrés Molina dejara su cargo como máxima autoridad de la Región de la Araucanía, se conoció la condena a 18 años de presidio efectivo en contra del machi Celestino Córdova, por su participación en el crimen en contra del matrimonio Luchsinger Mackay, ocurrido el 4 de enero de 2013. Han pasado casi tres años de la sentencia y Córdova sigue siendo el único condenado.  “Yo no conozco las capacidades profesionales de estos abogados, lo que sí le puedo decir es que los cambios siempre son malos”, señala el ex intendente Molina al analizar la actuación que han tenido las actuales autoridades frente a este caso judicial y particularmente lo sucedido con la machi Francisca Linconao, una las 11 inculpadas del crimen, y que fuera beneficiada con la modificación de su medida cautelar, de prisión preventiva a arresto domiciliario total.

– ¿Hubo un cambio en la actitud de la actual intendencia regional como querellante en este caso?

– Lo que yo le puedo decir es que los equipos persecutores no deben tener color político y la persecución por parte del gobierno debiera ser una política de Estado y no debe estar contaminada, como es lo que sucedió en este caso. Está claro que aquí hubo una presión de movimientos que tienen raíces políticas de izquierda, eso no es secreto en la región. Por lo tanto, estos grupos tienen una relación con el actual gobierno, distinta a la que pudieron haber tenido con nosotros, cuando yo fui intendente regional.

– ¿Entonces el caso Luchsinger Mackay se politizó?

– Más que se haya politizado, yo diría que hoy vemos a un intendente recién asumido que se sintió presionado por una huelga de hambre. Los gobiernos se ven sometidos a estas presiones, pero hay que tener el carácter de autoridad para poder resistir a estas presiones. Nosotros también vivimos situaciones difíciles, con huelgas de hambre en casos similares.

– Pero usted como intendente ¿hubiera visitado a la machi Linconao en huelga de hambre?

visita-machi– Yo visité a personas en la misma situación, que estaban detenidos en la cárcel de Temuco y que aún no estaban condenadas. Pero lo hice sin público, sin el conocimiento de la prensa. Lo hice como autoridad para hacerles ver lo importante que significaba que depusieran la huelga, por el bien de su salud. En cambio la señal política que entregó este gobierno no fue una buena señal, porque el Intendente José Miguel Hernández luego de visitar a la machi, hizo una declaración pública diciendo que ella “no estaba sola”. Él como intendente no debió haber dado esa opinión, se equivocó. Si la visita había que hacerla, debió haberla hecho en forma privada.

– Con señales como esa, ¿cree entonces que el gobierno está actuando más como defensor que como querellante como sostiene la defensa de los Luchsinger?

– Yo creo que la sensación que tiene la familia Luchsinger es que el gobierno debió haberse esforzado para que la machi Francisca Linconao se haya realizado los exámenes médicos para comprobar su real estado de salud. Como región de la Araucanía no ganamos nada si tenemos una persona fallecida por una situación de una huelga de hambre. Pero el gobierno no puede hacer declaraciones que afecten un proceso judicial, como sucedió en este caso.

– ¿Cree correcta la exigencia de la familia Luchsinger de que el gobierno se retire como querellante?

– Hay que entender a la familia en esa postura. Aquí debe haber un querellante que realmente aporte con cierta diligencia, que ayude a que este proceso se acelere. En el fondo el gobierno debe luchar porque se haga justicia, pero ellos sienten con claridad que tras la actuación de los últimos días, pudiera existir una situación que no ayude a un buen proceso. Pienso que la familia Luchsinger ha perdido la confianza en este equipo de abogados querellantes de la Intendencia.

– ¿El Gobierno regional entonces no está cumpliendo la labor como querellante?

– Hay que ser muy cuidadoso de no entregar señales que puedan afectar el debido proceso. Yo creo que el intendente ha tenido buena intención, pero de buenas intenciones está plagado el reino de los cielos. En esa intensión, hay detrás una equivocación.