Quien fuera el fiscal jefe de La Florida señala que el hijo del senador del PS es un excelente trabajador y que esto está dañando su imagen y la del Ministerio Público.
Publicado el 21.02.2015
Comparte:

Rodrigo Lazo se desempeñó durante 11 años en el Ministerio Público, donde llevó casos emblemáticos como el del ex senador Jorge Lavandero (DC) y el de María del Pilar Pérez, apodada “La Quintrala”. Hoy trabaja en la empresa Fiscalía Privada y cuestiona la prudencia de la designación de Andrés Montes, hijo del senador del PS y hermano de la subsecretaria de Turismo, para hacerse cargo de las pesquisas del caso SQM, que ha golpeado a personeros de la Nueva Mayoría. A su juicio, el fiscal es el mayor perjudicado.

– ¿Es prudente la designación del fiscal Montes? El tema ha generado una crítica generalizada en la opinión pública…

– Fue una impudencia de parte de la Fiscalía Nacional designarlo a él, más que nada porque tenían otros quince fiscales regionales a quienes acudir y con ellos se habría salvaguardado, tanto la independencia de la Fiscalía como la imagen de Andrés Montes, quien es un excelente fiscal, una gran persona y un caballero, pero lamentablemente esta arista tiene elementos políticos y él posee vínculos parentales con políticos del mismo sector. Fue una imprudencia exponerlo y esa imprudencia le repercutió a la institución también.

rodrigo lazo– ¿Este tema afectará la imagen del Ministerio Público? ¿Pone en cuestión la independencia de la Fiscalía?

– No sé si la cuestiona, pero la imagen se ve dañada en términos de que se generan suspicacias donde a lo mejor no las hay. Cualquier decisión que se tome en esta causa, siempre va a estar teñida por estos cuestionamientos. Siempre, para el lado que se tomen, porque precisamente partió muy mal la decisión.

– ¿Debería inhabilitarse, entonces? En algunos círculos se habla del numeral 11 del artículo 55 de la Ley Orgánica Constitucional del Ministerio Público…

– Legalmente no está inhabilitado por dos cosas: primero, me parece que él no tiene filiación política. Segundo, no aparece su padre vinculado con la causa. El estaría inhabilitado si tuviese alguna vinculación de esa naturaleza con el caso, por lo tanto él está habilitado legalmente para llevar el caso. Pero reitero, fue una imprudencia ponerlo como persecutor.

– A su juicio, ¿a qué se debió la designación de Montes?

– Yo creo que, por parte de la fiscal nacional subrogante (Solange Huerta), se dio que una parte de esta arista ya la estaba llevando la fiscalía del señor Montes y tiene que haber dicho ‘bueno, hay que aprovechar que ya se han tomado ciertos antecedentes, que se han levantado indagatorias para hacer una sinergia positiva en el caso’, pero en definitiva no se evaluó bien que tiene una arista muy política y que lamentablemente al fiscal Montes su vínculo lo condiciona en este sentido. Aunque él tome una decisión correcta jurídicamente, siempre va a estar bajo la lupa de tres o cuatro interpretaciones diversas sobre esa decisión.

– ¿Cómo debió desarrollarse la investigación?

– Lo primero es que creo que el fiscal Gajardo había llevado una excelente investigación y por lo tanto se debió mantener la arista con él; también, el hecho de designar al señor Ayala como persecutor en esa causa solo complica las indagatorias y por lo tanto no favorece en nada.

¿Qué es lo que se debió haber hecho? Si es que efectivamente el fiscal Ayala estaba inhabilitado, como lo está para el caso SQM, se pudo haber mantenido en la misma forma en que estaba hasta hace unos días, en orden a que fuese un subrogante del señor Ayala quien tomara una decisión en el evento en que se le pidiera. Normalmente el fiscal regional no participa en estas investigaciones decidiendo directamente.

Por lo tanto: primero se podría haber mantenido tal cual estaba; o segundo, si es que se quería pasar a un fiscal regional, habérselo pasado a cualquiera de los otros que tienen ese mismo rango para haber evitado este tipo de comentarios y de polémicas.