Fabio Vio y Jorge Canelas plantean que nuestro país debe abandonar el Pacto de Bogotá, tal como acaba de anunciar Colombia, porque los fallos del tribunal de la ONU se fundan en criterios políticos y de equidad y no jurídicos, lo que atenta contra los intereses nacionales.
Publicado el 21.03.2016
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El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció el pasado jueves que su país saldrá del Pacto de Bogotá en rechazo a los dos fallos que ha tenido la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en un litigio fronterizo con Nicaragua.

El Mandatario acusó a la CIJ de no respetar su sentencia de 2012 y desconocer su estatuto que le prohíbe reabrir un caso ya cerrado, y aplicar un tratado de la Convención del Mar a un país al que no pertenece.

La postura de Santos fue celebrada por casi una veintena de ex embajadores chilenos, quienes en febrero pasado publicaron una carta en El Mercurio abogando precisamente por que Chile se salga de dicho pacto para evitar someterse al Tribunal de La Haya en los reclamos marítimos de Perú y Bolivia.

En la misiva, los ex diplomáticos hicieron un llamado al gobierno de Michelle Bachelet a “adoptar una resolución definitiva y denunciar el Pacto de Bogotá. Se trata de una decisión que no admite más postergaciones, si no queremos seguir abriendo flancos a nuevas amenazas contra nuestra soberanía”.

Dos de los firmantes son el ex embajador de Chile en Perú, Fabio Vio (2008-2014), y el ex cónsul general en Bolivia, Jorge Canelas (2010-2014),  quienes abordan con “El Líbero” la salida de Colombia y el impacto que podría tener en nuestro país.

Ex cónsul en Bolivia: “La Corte de la Haya es un tribunal político”

“La CIJ no falla en derecho, porque es un tribunal político, que pertenece a la ONU, que es una organización política. Hace muchos años que el criterio que aplica es la equidad. Se enfrentan dos países miembros de la ONU, los dos tienen los mismos derechos y la Corte no puede darle la razón jurídica a uno aunque la tenga, como en el caso de Chile con Perú”, señala Jorge Canelas, quien remata: “La Corte se rige por criterios que escapan al razonamiento estrictamente del derecho internacional”.

Fabio Vio concuerda plenamente “con la posición que tiene Colombia en cuanto a que la Corte ha demostrado en reiteradas ocasiones que no sólo no falla en derecho, sino que con otros elementos que son más bien de carácter político, que complica mucho a países como Chile y Colombia, que son respetuosos del derecho internacional”.

El también ex embajador en Francia (1997-2000), Polonia (2000-2002), Venezuela (2002-2006) y Paraguay (2008), afirma que los dos fallos que ha enfrentado Chile con Perú y Bolivia no se han fundado “estrictamente en el derecho internacional, sino que en otros elementos políticos y de supuesta equidad”.

“Esto para nosotros es muy grave, debido a que todos los argumentos para defender nuestra frontera están basados en el respeto a los tratados y al derecho internacional. Evo Morales ha señalado en reiteradas ocasiones que cualquiera sea el fallo que emita la Corte, continuará con sus peticiones y posiciones revanchistas. Es decir, si el día de mañana hubiese un fallo que favoreciera a los intereses chilenos, los bolivianos no lo respetarán”, afirma Fabio Vio.

Respecto de Perú, agrega que Francisco Tudela, ex vicepresidente y uno de los principales juristas del país, declaró que el tema del triángulo terrestre debía ser tratado en La Haya, dado que el Presidente de Estados Unidos no estaba dispuesto a ejercer las atribuciones que el tratado le señala.

El ex cónsul en Bolivia plantea que de los 35 miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), sól0 14 siguen en el Pacto de Bogotá, y que a nivel mundial el 10% de los países está sometido de forma obligatorio a tribunales de resolución de controversias.

“En el derecho internacional la corriente mayoritaria actual es que los países no se someten a un sistema obligatorio de solución de controversias, sino que buscan un tribunal conjuntamente de forma voluntaria”, señala Canelas.

Cuestionamientos a la Cancillería

El ex diplomático critica a la Cancillería por adoptar en este tema una política exterior contraria a los intereses del país, porque la basa en la imagen externa.

“Hago una diferencia sustancial, tajante. Una cosa es la diplomacia chilena y otra los políticos de la Cancillería sobre cuáles son los intereses de Chile. No es casualidad que 17 ex embajadores suscribimos una carta pidiendo que se retirara del pacto. Los colegas de la Cancillería lo saben pero están secuestrados por la política eternamente. Determinar si nos conviene o no un asunto crucial para los intereses nacionales en el qué dirán es un asunto que no tiene lógica”, acusa Canelas.