Fabio Vio, quien representó a nuestro país en diversos países, considera inapropiado que el ministro de RR.EE. se entrometa en una elección interna, y explica que los pronunciamientos sólo se pueden hacer cuando hay violaciones a los derechos humanos, fraudes electorales o se viola el estado democrático.
Publicado el 02.10.2016
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Hoy los colombianos acudirán a las urnas para decidir si respaldan o no el plebiscito que pone fin al conflicto armado de las FARC tras más de cinco décadas, con dos muy enfrentadas posturas.

Por un lado, el Presidente Juan Manuel Santos dijo estar “muy confiado de que los colombianos, la mayoría, van a votar a favor y no en contra de este proceso”, aunque “hubiera querido que los responsables de los crímenes contra las mujeres, las violaciones sexuales o los crímenes de lesa humanidad tuvieran un mayor castigo. Pero lo que aquí logramos es el máximo de justicia que permita la paz, este es el mejor acuerdo posible”.

En la vereda contraria, el ex presidente Álvaro Uribe lidera la opción NO, porque quiere un “país que respete la ley, y este acuerdo premia a los criminales. Y cuando se premia a los criminales se dan motivos para no respetar la ley. Nosotros queremos un país donde haya tolerancia por las ideas ajenas. La tolerancia parte de un país que se sienta reconciliado y aquí lo que se va a crear es más indignación y más rencor porque se le perdona todo al terrorismo, que es el cartel de cocaína más grande del mundo. Y ese terrorismo ni siquiera pide perdón, ese terrorismo ni siquiera expresa arrepentimiento”.

A su juicio, “los colombianos en su inmensa mayoría no saben del diablo escondido en estas 297 páginas”.

En medio de ese fuego cruzado, el canciller chileno, Heraldo Muñoz, pidió a los colombianos votar a favor del Sí, lo que ha sido cuestionado en sectores diplomáticos chilenos por interferir en asuntos internos.

Espero que los colombianos y las colombianas se pronuncien a favor del acuerdo, porque asegura la paz después de 52 años de guerra y conflicto armado en ese país. La firma del acuerdo final que ocurrió el domingo ha sido la noticia internacional más importante de la semana, y se tiene que refrendar en el plebiscito de este domingo. Creo que las expectativas son positivas pero los votos hay que contarlos y hay sectores que no están a favor y habrá que ver cuántos se pronuncian por el sí y por el no. Yo espero que triunfe la paz. Chile ha acompañado el proceso desde 2012 con el compromiso de ayudar en la paz y espero que el domingo se apruebe este acuerdo de paz”, dijo el canciller el pasado miércoles en entrevista al canal 24 Horas.

Al debate entra el ex embajador chileno de extensa trayectoria, Fabio Vio, quien representó a Chile en Francia, Polonia, Venezuela, Paraguay y Perú, entre otros países.

-¿Qué le parece que el canciller chileno haya pedido a los colombianos votar a favor del acuerdo con las FARC?

-Es un acto absoluto y soberano de los colombianos, sobre todo que hay una masa importante de gente que considera que  no es conveniente. Uno podrá haber acompañado el proceso, pero el acto soberano de un plebiscito debe ser decidido por los colombianos y Chile no debe interferir. Eso me parece de una lógica meridiana. Como país no podemos manifestarnos ni por una ni por otra opción, independientemente que hayamos acompañado este proceso.

Ex embajador: “Es un acto absoluto y soberano de los colombianos, sobre todo que hay una masa importante de gente que considera que  no es conveniente. Uno podrá haber acompañado el proceso, pero el acto soberano de un plebiscito debe ser decidido por los colombianos y Chile no debe interferir”

-Los ex presidentes Uribe y Pastrana están en contra del plebiscito.

-Así es y la opción del NO tiene entre el 30 y 40% de los votos. La aprobación del tratado por el pueblo colombiano es netamente interno, y debemos respetar y no intervenir en asuntos internos. Además, hay una serie de interrogantes. Hay una cosa interna muy compleja porque el tratado es muy complejo mirado desde el punto de vista de los derechos humanos. En Chile estamos procesando crímenes de hace 40 años y en las FARC  hay quienes han matado a muchas personas. ¿Cómo lo harán con el narcotráfico, con criminales? Chile hizo bien en acompañar el proceso y el Presidente Santos eligió a Chile porque estaba Sebastián Piñera en el gobierno para contrapesar la presencia de Cuba y Venezuela. Llamó a un gobierno de centro-derecha. Por eso participó Chile.

-En cambio, en la crisis de Venezuela, Chile ha invocado reiteradamente la no injerencia en asuntos internos.

-Hubo un revocatorio del Presidente Hugo Chávez cuando yo era embajador en Venezuela y Chile no se pronunció. Éramos garantes junto a Brasil, Estados Unidos, España y Portugal. Jamás se nos habría pasado por la mente decir que los venezolanos debían votar a favor o en contra del revocatorio, porque eso sería interferencia. Ayudamos a que el procedimiento se hiciera de acuerdo a las reglas internacionales. Interferencia sería que dijéramos que llame a revocatorio y voten en contra. El acto de votar es muy interno. Diferente es pronunciarse sobre situaciones de violación a los derechos humanos, al estado democrático o si no se respetan las elecciones.

-¿Hay un doble discurso de la Cancillería chilena sobre no pronunciarse con Venezuela pero sí con Colombia?

-Son dos asuntos diferentes. Ya he manifestado que es positivo el hecho de haber acompañado a Colombia en su proceso. Sin embargo, no debe interferir en la consulta popular.  Los  políticos, periodistas, académicos o analistas pueden expresarse libremente.  El gobierno, sin embargo, debe mantener una posición neutral y de respeto a todos los sectores colombianos. No debe interferir por ningún motivo. El caso venezolano es totalmente diferente. Es evidente que en Venezuela  existe un régimen autoritario con presos políticos, no se respeta el debido proceso, no existe independencia de los poderes y  se esta viviendo una crisis humanitaria. En reiteradas ocasiones hemos solicitado que Chile se pronuncie enérgicamente por la liberación inmediata de todos los presos políticos, por el respeto al estado de derecho y apoyo al secretario general de la OEA. Lamentablemente, la acción chilena ha sido tímida e insuficiente. Debo reconocer que la última declaración con otros países no bolivarianos es un paso positivo, pero insuficiente.