El ex embajador Arturo Fermandois, “padre” del programa Visa Waiver, analiza la llegada del nuevo Presidente republicano y sostiene que no ve motivos para que se revoque el exitoso TLC, la visa de libre tránsito para turistas y los múltiples acuerdos de cooperación.
Publicado el 15.11.2016
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Cómo sería la relación del nuevo Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con nuestro país y qué pasará con el tratado de libre comercio vigente y el programa Visa Waiver, que permite a los chilenos viajar a EE.UU. sin necesidad de visa, son preguntas que han estado rondando desde que el republicano ganara las elecciones del pasado martes 8 de noviembre. El canciller Heraldo Muñoz mostró sus temores al admitir que “existe la posibilidad de que el Presidente Trump pudiera unilateralmente derogar acuerdos de libre comercio, incluido el con Chile (…) Hay enormes interrogantes”.

Sobre un eventual término de las condiciones especiales para que los chilenos viajen a EE.UU., el ex embajador chileno en dicho país, Felipe Bulnes, dijo verlo “poco probable”, aunque “uno no puede excluir que eso ocurra”. “Todavía es muy pronto para formar una respuesta categórica” (…) “Salvo que se revise el programa global de Visa Waiver (respecto de todos los países), es poco probable que el convenio con Chile se vea afectado. Nuestro país ha cumplido y mantenido todos los requisitos y la tasa de estadía de chilenos (que se queden más de lo permitido) se ha mantenido baja”, dijo Bulnes a El Mercurio hace pocos días.

En este contexto, “El Líbero” conversó con su antecesor, el ex embajador y “padre” del programa Visa Waiver para Chile, el abogado Arturo Fermandois, quien analiza en profundidad el impacto de la victoria de Trump en las relaciones con nuestro país.

-¿Cómo ve el fenómeno Trump?

-Pienso que el fenómeno Trump se explica probablemente porque hay una cantidad muy importante de americanos que se fueron desencantando del sistema político tradicional, en una tendencia que se agravó al ser vistos o percibidos, justa o injustamente, muchos de los objetivos ambiciosos de los gobiernos de Obama como no alcanzados y no logrados suficientemente.

-¿Cómo cuáles?

-Uno de los ejes de las campañas de Obama fue cambiar la cultura política de Washington, como el sistema bipartidista de bloqueos, la improductividad gubernativa y la agudización ideológica. También quiso cambiar la cultura de Wall Street, con la famosa frase de proteger mejor los salarios de los trabajadores que los bonos de los ejecutivos por la crisis subprime. Estas promesas que estaban muy bien orientadas y que un líder tan carismático e inteligente como Obama ofreció, al no verse razonablemente cumplidas sumaron una causa más para la realidad que hemos visto: una fuga de votantes hacia alternativas percibidas como extrasistema. Y ahí aparece un candidato de personalidad avasalladora, de condiciones personales muy vistosas como Trump, quién logró dar el golpe, que aun así, sigue siendo una sorpresa para muchos. Esto lo digo porque Hillary, si bien no está dotada del carisma natural y exuberante de presidentes como Obama o Bill Clinton, sí es una excelente carta de interpretación de los sectores moderados. Hillary ganó en el voto popular por casi 200 mil votos, y Trump tendrá que gobernar teniendo en cuenta ese pequeño gran detalle.

-¿Cómo avizora las relaciones de Trump con Chile?

-Chile debe estar tranquilo porque tiene múltiples programas de cooperación bilateral y trilateral con EE.UU., tiene un tratado de libre comercio muy exitoso, especialmente favorable para EE.UU., y el inédito programa en América Latina de libre tránsito de personas llamado Visa Waiver. Pienso que en estos tres ejes no existen motivos en el corto plazo para temer que puedan ser desmontados o desmantelados por el gobierno de Trump.

Ex embajador: “Por mi experiencia como embajador, que no me canso de repetir, comprobé que nuestro país es tremendamente apreciado en Washington. Chile es visto por demócratas, republicanos e independientes como un modelo de país a seguir, estimado en sus instituciones, en su seriedad, sistema económico, defensa de los derechos humanos, su capacidad de emprendimiento”.

-¿Por qué cree que no será desmantelada la relación de EE.UU. con Chile?

– Por mi experiencia como embajador, que no me canso de repetir, comprobé que nuestro país es tremendamente apreciado en Washington. Chile es visto por demócratas, republicanos e independientes como un modelo de país a seguir, estimado en sus instituciones, en su seriedad, sistema económico, defensa de los derechos humanos, su capacidad de emprendimiento. No me cabe en la cabeza que ese sentimiento generalizado que me tocó percibir en todas las instancias pueda desaparecer solo por la elección de un Presidente. Creo que las políticas exteriores, si bien son conducidas por el Presidente, tienen ejes permanentes a través del tiempo que las transforman en políticas de Estado. Tal como Chile tiene similar y sana tradición. Creo que es un tanto precipitado anticipar que habrá retrocesos en las relaciones de Chile y EE.UU. Por ahora, dejo al Presidente Trump con el beneficio absoluto de la duda: confío que hará un buen gobierno respecto de Chile.

Ex embajador: “Creo que es un tanto precipitado anticipar que habrá retrocesos en las relaciones de Chile y EE.UU. Por ahora, dejo al Presidente Trump con el beneficio absoluto de la duda: confío que hará un buen gobierno respecto de Chile”.

-El canciller Muñoz ha dicho que Trump podría unilateralmente derogar el TLC con Chile. ¿Tiene la misma sensación?

-Todos los TLC se pueden denunciar. Un país puede ponerle fin, eso está tolerado en el derecho internacional. La pregunta es si EE.UU. tiene incentivos para dejar sin efecto el TLC con Chile. Recordemos que los tratados de Visa Waiver son convenios de intercambio de información, en que Chile es un aliado de EE.UU. en seguridad internacional.

-¿Puede ser revocada la Visa Waiver?

-Pienso que la Visa Waiver depende de los chilenos. En cuanto país, depende de que Chile ponga en vigencia e implemente adecuadamente los convenios de intercambio de información y controles fronterizos. Respecto de los chilenos, nuestro deber es mantener muy bajos dos índices claves: la tasa de rechazo de visa, que está en torno al 1%, lo que es muy bueno, y la tasa de sobreestadía ilegal, que es una cifra muy reservada que sigue siendo muy baja. Con esas dos cifras conservadas en un nivel muy bajo y Chile cumpliendo con los convenios veo muy difícil que EE.UU. tenga incentivos para terminar un programa de libre circulación de personas para chilenos, pero también es un programa de sociedad por la seguridad internacional entre ambos países.