Al igual que el gremio de las pymes, Michel Jorratt cuestionó la iniciativa que se tramita en el Congreso porque aumenta en casi 10% los impuestos para las empresas pequeñas y medianas.
Publicado el 24.12.2015
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El  proyecto de ley de reforma a la reforma tributaria que ingresó al Congreso este mes el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, y que busca enmendar las numerosas fallas que dejó la legislación vigente impulsada por Alberto Arenas, sumó un nuevo opositor de la propia Nueva Mayoría: Michel Jorratt.

El ex director del Servicio de Impuestos Internos entre marzo 2014 y mayo de este año y autoproclamado “autor” del 75% de la reforma original, criticó el proyecto de Valdés porque sube los impuestos a las pequeñas y medianas empresas en casi 10% al eliminar el sistema integrado que él propuso.

Su cuestionamiento se suma al que hicieron gremios de emprendedores y economistas por el “impuestazo” que supone para 40 mil empresas pymes del país.

Jorratt: “Una cantidad no menor de empresas que van a quedar con doble tributación”

Michel Jorratt señaló a radio Cooperativa que no comparte que se restrinja el sistema de renta atribuida para las empresas que tengan socios con personas jurídicas, lo que “no tiene mucha lógica. No se ha entendido que este sistema de renta atribuida no es un invento nuestro, se aplica en casi todos los países de la OCDE respecto de sociedades de personas, y en esos países no existe esta restricción. Lo más curioso es que en Chile se aplicaba algo similar antes de 1984 y sin esa restricción. No entiendo por qué si en 1984 no era un problema hoy sí lo es”.

A juicio del ex director del SII del gobierno de Michelle Bachelet, dicho cambio propuesto por Valdés es un “tema clave, porque en el fondo lo que está pasando con la propuesta es que hay una cantidad no menor de empresas que van a quedar con doble tributación, que es lo que uno quiere evitar y el que nuestro sistema integrado evitó. Cualquier empresa que tenga de socio una persona jurídica parte pagando un 9,45% de impuesto”.

Y es que la obligación que establece el proyecto de utilizar el régimen tributario semi integrado en vez del de renta atribuido, significará una nueva alza de impuestos del 9,45% para casi 40 mil compañías pequeñas y medianas, dado que pagarán un impuesto global de 44,45% en vez del 35% que cancelan con la legislación aprobada hace apenas un año.

El también ex asesor de Alberto Arenas en la Dirección de Presupuesto espera que esta situación sea reparada durante la tramitación parlamentaria y dijo que como la reforma tributaria se hizo “demasiado rápido, no es extraño que haya habido errores y cosas que corregir”.

Otro tema que cuestiona es haber dejado cuatro registros de contabilidad para las empresas, porque es partidario de no dejar ninguno. “Esperaba que se avanzara más”, dijo el ex colaborador de Bachelet.

Las críticas de los emprendedores al nuevo “impuestazo” del Gobierno

swettLos cuestionamientos de Jorratt se suman a los de Juan Pablo Swett, presidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, quien afirmó que “llegó la hora de hacer un último esfuerzo y sentarse a negociar una tasa única 100% integrada y evitar esta discriminación que elevará los tributos a gran parte de las empresas que pagan impuestos en Chile. El país no puede seguir en la incertidumbre de vernos obligados a entrar en una nueva discusión de si deberemos realizar otra reforma de la reforma”.

En la misma línea, el economista Bernardo Fontaine agregó que el ex director del SII “tiene razón de que las pymes van a pagar más impuestos, pero la verdadera razón es que el gobierno porfía en descontar del impuesto personal solo el 65% del impuesto pagado por la empresa. Si se descontara el 100% no saldrían perjudicados esos 40 mil emprendedores”.

El proyecto del Ministerio de Hacienda también ha recibido críticas desde la academia, dado que el profesor de economía de la Universidad Católica e investigador de Clapes-UC, Salvador Valdés, señaló a este medio que “no sabemos si es por crueldad o por inepcia del Gobierno, que no quiere tomar medidas para mitigar el daño infligido a estas pymes, ya que la medida creará una nueva desigualdad entre dueños de Pymes que ganan lo mismo, pero tributan muy distinto; les quitará competitividad a dichas empresas, que generan más de 650 mil empleos y que preferirían achicarse o cerrar debido a que sus rivales -otras Pymes- pagarán menos impuestos que ellas”.