Felipe Lecaros señala que a la actividad en el yate asistieron unas 14 personas y se recaudaron seis mil dólares. Asimismo, niega cualquier vinculación de la ONG con actividades políticas.
Publicado el 18.02.2015
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Felipe Lecaros se declara de derecha, fue hasta hace seis meses miembro del directorio de la cuestionada Gabriela Mistral Foundation y es cercano a Mario J. Paredes, organizador de la famosa cena donde se recaudaron fondos para la campaña de Michelle Bachelet a bordo de un yate en Nueva York. Esta semana la fundación volvió a los medios luego de que la UDI anunciara que el organismo de impuestos internos norteamericano acogió su denuncia, donde acusa que la institución habría participado en la organización de la actividad, lo que contravendría la normativa estadounidense que le permite exenciones tributarias.

– Mario J. Paredes dijo a El Mercurio: “Heraldo Muñoz aparece en el evento porque éste se hizo bajos los auspicios de la fundación y el canciller era el presidente de la fundación”. ¿Fue un error?

– Seguramente lo pillaron volando bajo. Él es amigo de Heraldo Muñoz, de quien tengo la mejor opinión personal y profesional a pesar de que no compartimos pensamientos políticos. Probablemente le preguntaron y metió a la fundación porque está en el directorio con el canciller y posiblemente era la instancia en que más lo veía, entonces no atribuyo la frase a otra cosa. No me cabe ninguna duda de que la fundación no tiene pito que tocar en esto. Mario tiene muchos cargos: en la American Bible Society y otras organizaciones, por lo que seguramente fue un error. No tengo ni sombra de duda de que la Gabriela Mistral Foundation no tiene nada que ver y que Mario, si dijo eso, debió ser porque lo pillaron desprevenido y lo dijo no más, sin pensarlo. No creo que sepa las consecuencias en Chile.

– ¿Qué opinas de la causa que está llevando la UDI? Ellos sugieren que su fundación, que es sin fines de lucro y se acoge al código 501 (c3), realizaría actividades proselitistas a pesar de estar impedida.

 – No tienen idea de lo que están hablando porque –el yate- no fue un evento organizado por la Gabriela Mistral Foundation. No sé por qué Mario dijo eso, pero él lleva más de cincuenta años viviendo en Nueva York. Tiene mucho cariño por el país, pero en realidad no tiene idea de las leyes chilenas o de la política contingente. Él tiene amigos como yo y Gloria (Garafulich), que somos de la fundación y de derecha, y como el canciller. No entiendo esta actitud de la UDI, partido al que soy cercano en materia de principios.

felipe lecaros– ¿Han recibido alguna notificación de que el Internal Revenue Service acogió la denuncia?

– No tengo idea. Nosotros tenemos oficina en Manhattan y yo estoy fuera de ahí. Pero seguramente, si es que la Internal Revenue Service recibió algo de parte de la UDI, debió notificarlos diciendo “recibimos su nota” y nada más. Yo constituí legalmente la fundación, hice el trabajo para que pueda recibir donaciones y no tengo ninguna duda de que aquí no hay nada raro. La IRS no encontrará nada, así que van a perder el tiempo con esto.

– ¿Cómo se han tomado estas denuncias en el entorno de la fundación?

– La verdad es que yo tengo contacto con poca gente. El más cercano es Mario (Paredes) y él lo encuentra una pequeñez porque no entiende que se estén enfocando en una cosa de esta naturaleza. A propósito, el yate, que están pensando que es como el de Onasis, es un barquito que lo maneja un chileno, hasta donde sé. Fue un evento donde iban a ir catorce personas pagando mil dólares cada uno y al final fueron las catorce, pero recolectaron seis mil en total. La comunidad chilena es muy ratona en ese sentido. Todo esto no merece un viaje a Nueva York. Van a gastar más en venir aquí a perder el tiempo de lo que se recaudó para la campaña de Bachelet. Es así de simple.

– El caso del yate ¿ha perjudicado la imagen de la fundación?

– No tengo constancia de eso porque la fundación siempre ha apoyado cosas chilenas. Cuando hacemos eventos salen bien y llega mucha gente, pero como no estoy en el día a día no sé realmente qué tanto ha afectado.

– Pero una mayor exposición mediática por este tema, ¿podría mermar las donaciones que reciben o su reputación?

– Me imagino que sí, por eso creo que lo único que van a lograr será causar un daño. Imagínate que le achaquen a Mario el estar haciendo cosas ilegales, cuando de partida en Estados Unidos no es ilegal (el aporte de extranjeros), hasta donde yo entiendo. Segundo, Mario vive hace 50 años fuera de Chile, ¿cómo podría enterarse de que en Chile es ilegal?

– ¿Descartas de plano cualquier vinculación institucional de la fundación con actividades de carácter político?

– Absolutamente.

– ¿Ha habido intentos por politizar la fundación?

– No hasta donde sé. Estuve en el directorio hasta hace seis meses y nunca vi nada así. Si bien hay gente emblemática como Heraldo Muñoz, él desde el día uno me invitó a mí a ser director y secretario del directorio sabiendo que soy de la postura opuesta.