En tanto, un 26% piensa que las instituciones de salud previsional deben desaparecer. El informe, además, reveló que el 70% de los encuestados opina que la crisis que vivió Masvida afectó fuertemente la credibilidad del sistema.
Publicado el 26.08.2017
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Una encuesta realizada por el Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello (ISPAB) y que ya se ha realizado en tres ocasiones, mide la percepción que tienen los chilenos sobre las isapres. Y en este tercer sondeo, la opinión pública fue consultada por la crisis de Masvida y también por la reforma al sistema que impulsa el gobierno.

La mitad de las poco más de mil 200 personas encuestadas dijo conocer el caso de la isapre Masvida y entre ellas un 70% aseguró que esta situación particular afectó severamente la credibilidad del sistema de salud previsional. Además, un 86% dijo que la responsabilidad en este caso se debió a la mala administración de los directivos de la isapre; un 83% afirmó que hubo una mala gestión de la Superintendencia de Salud y un 76% culpó a las fallas del marco regulatorio de las isapres.

Las isapres deben seguir funcionando

Un 67% del total de los encuestados opinó que las Isapres deben seguir funcionando, aunque un 55% cree que se deben realizar reformas importantes al sistema. Mientras que sólo un 26,4% señaló que las instituciones de salud previsional debieran desaparecer.

Al respecto, el Director del Instituto de Salud Pública de la UNAB, Héctor Sánchez, señala que para la opinión pública “la existencia de las isapres, no debiera ponerse en cuestión, sin embargo, con la misma fuerza opinan que éstas deben ser reformadas sustancialmente, en cuanto al alza de precios y al perfeccionamiento de los mecanismos que aseguren una mayor estabilidad financiera del sistema y mayor protección a los afiliados en caso de falencia en éste”.

A propósito de las reformas, como la que busca implementar el actual gobierno, la encuesta de la UNAB dio como resultado que siete de cada diez entrevistados cree que la estrategia del Ejecutivo es que el sistema de isapres siga vigente, pero con algunos cambios. Mientras que un 20,9% piensa que el Gobierno quiere que desaparezcan, una cifra mayor a la que se mostró en el 2015, con 10,3%.

En caso de que los cotizantes de isapre se vieran obligados a cambiarse a Fonasa, un 61% lo consideran como una pésima idea. Este porcentaje aumenta a un 75% cuando se les pregunta sólo a los afiliados al sistema privado.

Consultados los encuestados sobre su preferencia por el sistema de salud si tuvieran el mismo costo, este año una mayor proporción de los usuarios de Fonasa decidiría quedarse en el seguro público, registrando un 63,7%. Mientras que un 81,3% de los afiliados a las Isapres seguiría en ellas.

La encuesta, además, evaluó el desempeño de la Superintendencia de Salud en cuanto a diversos aspectos como la fiscalización del sistema privado, donde un 78,2% le puso como nota promedio un 3,4. En cuanto a la fiscalización de la calidad de atención a los pacientes, un 82% le puso nota 3,2; mientras que un 78,8 % reprobó con un 3,3 la información a las personas sobre sus derechos en salud.

Para conocer la encuesta completa, ver AQUÍ.