El ex senador PS y candidato a presidir nuevamente el partido, en conversación con "El Líbero", analiza el impacto del caso Caval y de sus últimas declaraciones sobre el manejo del Gobierno frente a esta situación: "Nunca en democracia habíamos tenido una situación como la que se generó a partir de la publicación de antecedentes que involucraban al hijo de la Presidenta en el caso Caval".
Publicado el 05.03.2015
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“La situación política cambió en 15 días”, afirma el ex senador PS y candidato a presidir el partido, Camilo Escalona, mientras se toma un té en su comando ubicado en la calle Concha y Toro número 17.  Escalona, tras recibir ayer el apoyo público a su candidatura de parte del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, analiza con “El Líbero”, el impacto del caso Caval, que involucra al hijo de la Presidenta Bachelet, y la polémica que se generó en el oficialismo a partir de sus últimas declaraciones sobre esta situación, donde afirmó que la reacción del Gobierno ante este caso fue tardía.

Y mantiene lo dicho, porque a su juicio la situación que enfrenta el oficialismo “es difícil”: “Nunca en democracia habíamos tenido una situación como la que se generó a partir de la publicación de la revista Qué Pasa, respecto de los antecedentes que involucraban al hijo de la Presidenta en el caso Caval“.

Además, en esta entrevista se refiere a su campaña, a su competencia con su contrincante, la senadora Isabel Allende, a la relación con Bachelet y el Gobierno y a la importancia de contar con el apoyo de Insulza si es que llega a presidir nuevamente el PS. “José Miguel Insulza reúne cualidades que no están en otros líderes políticos (…) No sólo es importante contar con él, sino que es trascendente por sus características y su aporte”, afirma.

– El pasado domingo afirmó en una entrevista que la reacción del Gobierno ante el caso Caval fue tardía y apuntó al ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo. ¿Por qué decide tomar esta postura crítica frente al gobierno de Bachelet?

– Yo no he tomado esa decisión. Me resulta curiosa la manera de pensar de la gente, no es que mi opinión sea crítica, sino que la situación es difícil. Nunca en democracia habíamos tenido una situación como la que se generó a partir de la publicación de la revista Qué Pasa, respecto de los antecedentes que involucraban al hijo de la Presidenta en el caso Caval y naturalmente eso generó una situación con incertidumbre, con nerviosismo, con declaraciones imprecisas. Lo que ocurrió fue el resultado natural de un hecho que no tenía antecedentes previos, de manera que yo no he hecho ninguna crítica, simplemente me he referido a un diagnóstico que muchos hicieron de manera mucho más crítica que yo. Hubo personas que utilizaron palabras más duras que las mías, de manera que me llama la atención que yo habiendo sido cuidadoso en el lenguaje, porque yo nunca dije, por ejemplo, que definir el problema como una situación entre privados era una estupidez, y así se dijo. Yo nunca llegué a expresar ese tipo de calificativos en mis expresiones. Entonces, creo que hay un sesgo que conlleva a un sentido interesado, porque lo que yo señalé simplemente es un diagnóstico de una situación  y que no he sido el que la caracterizó de la manera más dramática.

– Pero llama la atención que uno de los líderes del PS y actual candidato a presidir la colectividad, critique directamente al Gobierno en el manejo de este tema. En su partido no han deslizado este tipo de críticas, al contrario.

– Ese debate ya no tiene sentido.

– ¿Por qué no tiene sentido?

– Porque los hechos ya ocurrieron. Ahora lo que importa es poder desarrollar una agenda que sitúe la lucha por la probidad y la transparencia en una dimensión de significación en la labor del Gobierno, que le muestre a la ciudadanía la capacidad del sistema político de dar una respuesta a la situación que se produjo.

– Sus declaraciones generaron molestia en el PS, incluso en su sector y entre quienes lo apoyan.

– Yo no veo ninguna molestia. No le doy a eso ninguna importancia, porque frente a un hecho como ese es natural que existan opiniones distintas y de eso se trata la vida de un partido político, de poder generar el debate que permita enfrentar la situación que se produjo. Las personas que creen que enfrentar la situación sin debate es posible, están equivocadas. Las personas que creen que no hay que intercambiar opiniones y que se va a llegar a buenas propuestas sin ese intercambio pluralista, van a cometer errores. La respuesta que tiene que dar el sistema político es de tal profundidad e importancia que es indispensable un ejercicio pluralista. Las personas tienen que asumir la diversidad. Es imposible que frente a una situación como la que se produjo todos vayan a pensar igual. Darle connotaciones internas y de otra naturaleza es simplemente micro política.

– ¿Hay que comprender su postura como un distanciamiento del gobierno y de Michelle Bachelet?

– ¿Cómo va a tener que ver? Hay muchas expresiones de muchos funcionarios de Gobierno que son mucho más dramáticas que las mías. La propia definición que hizo la Presidenta al volver de sus vacaciones como “momentos difíciles y dolorosos” son en su amplitud y envergadura mucho más amplias que las que yo señalé. Las expresiones de la Presidenta abarcan más que mis propias expresiones. Entonces yo rechazo que se le dé una connotación de distanciamiento a mis expresiones.

– ¿Cómo está su relación con el Gobierno y la Presidenta Bachelet?

– Mi relación con el Gobierno, yo la estimo buena, porque hemos desarrollado permanentemente un esfuerzo de respaldo irrestricto de la labor que el Gobierno ha desarrollado.

– ¿Y su relación con la Presidenta Bachelet?

– La Presidenta Bachelet encabeza el Gobierno, en consecuencia, una buena relación con el Gobierno significa una buena relación con la Presidenta. La relación política con el Gobierno le corresponde al presidente del partido.

– Pero usted fue muy cercano a ella en su minuto. 

– Yo soy una persona institucional, me defino como un demócrata y republicano y de ninguna manera estableceré una relación paralela a la del presidente del partido, Osvaldo Andrade.

– Hasta que usted llegue, eventualmente, a presidir el PS. En ese caso, usted asumiría ese rol.

– En ese momento, el presidente del partido, que espero ser yo, desarrollará la coordinación institucional. Precisamente por eso soy cuidadoso, porque en todos los órdenes de la vida uno tiene que ser respetuoso y el respeto es una avenida de doble vía. Yo respeto irrestrictamente las facultades del presidente del partido actual y espero liderar el partido desde mayo en adelante y pediré el mismo respeto para mí.

– ¿Y su relación con la Presidenta está en un “buen pie” para iniciar, eventualmente, la coordinación del PS con La Moneda?

– El presidente del Partido Socialista asume una responsabilidad institucional. Él no habla lo que él quiere, el representa al Partido Socialista. Por eso, yo no hago una interlocución paralela a la del presidente del partido, no la haría en ningún caso. Me parece que es una de las más malas prácticas que hay hoy día en el partido, que se establecen conexiones por los costados. Eso socava los partidos, erosiona su fortaleza. Por eso yo soy respetuoso y espero que haya respeto conmigo cuando me corresponda ejercer la presidencia.

“A Insulza le dieron muy duro mucho tiempo, con mala intención”

– ¿Cuál será el rumbo de su campaña en este mes y medio? ¿Da un giro la campaña luego de sus declaraciones?

– Lo mismo que hemos realizado hasta ahora, dialogar intensamente con el pueblo socialista y desarrollar una intensa interlocución con las bases.  El hecho de quedar fuera del Congreso Nacional me ha permitido tener un contacto que hace bastante tiempo no tenía. Como ahora no tengo esa responsabilidad, he recorrido el país. Voy a acentuar ese esfuerzo en los últimos cincuenta días que quedan.

– Hoy estuvo José Miguel Insulza entregándole su apoyo público a su candidatura. ¿Él tendrá un rol durante la campaña?

– El tiempo no lo permite porque él deja de ser secretario general de la OEA en mayo.

– Pero cuando él vuelva al país y usted eventualmente esté en el PS, ¿asumirá algún rol activo en el partido? ¿Colaborará con usted directamente?

– Yo espero contar con su sobresaliente contribución. José Miguel Insulza reúne cualidades que no están en otros líderes políticos. Sus cinco años de ministro del Interior le dan un conocimiento privilegiado de todo el gobierno interior del país, su trabajo como ministro de la presidencia en el gobierno de Frei le da un manejo significativo del funcionamiento del gabinete. Sus años de canciller y ahora de secretario general de la OEA le dan un conocimiento de política exterior que muy pocas personas tienen. José Miguel Insulza es una contribución de primerísimo nivel. Creo que cualquier persona se sentiría honrado de contar  con su colaboración. En mi caso yo me siento privilegiado de contar con su respaldo.

– Por las cualidades que usted menciona, ¿podría ser una de las cartas presidenciales del PS que usted apoye?

– Hasta ahora hay tres personas que han manifestado su interés de competir en un desafío presidencial. Isabel Allende, José Miguel Insulza y Fulvio Rossi. Pero creo que estamos viviendo un proceso político muy dinámico. Usted ve como cambió la situación política en quince días, quién se iba a imaginar que iba a tener un vuelco en tantas dimensiones. Entonces como la situación política en Chile es enormemente fluida, no hay que apurarse en el tema presidencial.

– No hay que apurarse como usted dice, pero de igual manera afirma que las cualidades de Insulza serán muy importantes durante su eventual período como presidente del PS.

– No sólo es importante contar con José Miguel Insulza, sino que es trascendente por sus características y su aporte.

– ¿Y ese aporte pudiese traducirse en que él sea su candidato presidencial?

– No me voy a apurar en la definición presidencial, falta para eso. En el primer gobierno de la Presidenta Bachelet me apuré y no fue bueno, así que ahora no me voy a apurar.

– ¿Por qué?

– Porque fue prematuro. Al propio José Miguel le dieron muy duro mucho tiempo, con mala intención.  La verdad que para hacer una competencia presidencial sana y con garantías para todos es mejor esperar.

“Se ha sabido poco de lo que piensa Isabel Allende”

– ¿Cómo se diferenciará de Isabel Allende en estos cincuenta días de campaña?

– Yo no necesito eso. No busco andar inventando diferencias artificiales.

– Pero las declaraciones sobre el caso Caval marcaron diferencias. Ella dijo que no compartía su postura y sus críticas al Gobierno.

– Me parece bien que ella opine, porque se ha sabido poco de lo que ella piensa.  Para eso es el debate político. Yo opino y salen de inmediato a hablar de lo que yo opino, y por qué ellos no son capaces de opinar. La gente no tiene capacidad de emitir juicios propios.

– ¿Cómo evalúa la gestión de Andrade?

– Yo no enjuicio a Andrade. Yo respeto su gestión porque soy una persona institucional.

FOTO: AGENCIA UNO