En esta entrevista con "El Líbero", el doctor en Economía del MIT se refiere al futuro de Progresistas con Progreso. Dice que se reunirán durante enero con fuerzas políticas afines y que están preparando un seminario para marzo. También hace una evaluación del gobierno de Michelle Bachelet y proyecta los temas que le gustaría ver en la próxima administración de Sebastián Piñera.
Publicado el 12.01.2018
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“Otra forma de entender por qué algunos nos fuimos de la DC: En toda relación las partes se mimetizan algo, y parece que al evolucionar la Concertación hacia la Nueva Mayoría, en vez de que el PC se hiciera más democrático, la DC se hizo mucho menos. Aprendizaje: Importa mucho con quién uno se junta”, decía la carta de Ernesto Tironi publicada el martes en El Mercurio, a sólo cuatro días de haber oficializado su renuncia a la Democracia Cristiana junto a otros 30 camaradas del grupo Progresistas con Progreso, como Mariana Aylwin, Álvaro Clarke y Clemente Pérez, entre otros.

A una semana de ese hito que remeció a la DC, Tironi da por cerrado el capítulo y prefiere no seguir hablando de su ex partido. “Ya me retiré, y no quisiera hablar más de sus problemas y sus decisiones. Nosotros nos salimos para hablarle más al país”, sostiene a “El Líbero“. En esta entrevista, el doctor en Economía del MIT, ex embajador ante las Naciones Unidas y sostenedor de colegios se refiere al futuro de Progresistas con Progreso. Dice que se reunirán durante enero con fuerzas políticas afines y que están preparando un seminario para marzo. También hace una evaluación del gobierno de Michelle Bachelet y proyecta los temas que le gustaría ver en la próxima administración de Sebastián Piñera. Eso sí, descarta que miembros de su grupo estén esperando integrarse al nuevo gobierno. “No nos salimos de la DC para buscar cargos públicos”, señala.

– ¿Cuál es su evaluación del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet?

– Fue un gobierno de mucho hablar de progresismo y poco progreso concreto. Vea las cifras: Cuánto crecieron los ingresos de las personas, los del país: un crecimiento de menos de 2% por año comparado con 5% de la Concertación. Hubo algunos avances, pero a altos costos.

– A usted, como sostenedor de colegios, le tocó afrontar la reforma educacional del gobierno. ¿Cómo la evalúa y cómo le afectó?

– La  reforma a nivel escolar es deficiente. Si lo que hicieron me lo hubiera propuesto un alumno de pregrado como parte de su memoria para titularse, yo como profesor lo habría tenido que reprobar. Esa propuesta no tenía un diagnóstico cuidadoso y fundado. No presentaron estudios concretos realizados en Chile que pudieran demostrar que con sus medidas para terminar con el lucro, hacer tómbolas dirigidas por el Estado para asignar colegios a las familias y terminar el copago, haría que los estudiantes aprendieran más y alcanzáramos una población con mejor educación. Se limitaron a decir que en otros países, especialmente algunos europeos, tenían esas condiciones y los estudiantes aprendían más. Pero eso no es suficiente, porque hay otras condiciones que generan esos resultados, como por ejemplo, más capacitación a profesores y permitir enseñar sin haber estudiado pedagogía, sino ingeniería o literatura. ¿Por qué no se aplicaron esas otras medidas? ¿Qué evidencia había que las primeras eran más efectivas? Entonces terminaron por pasar leyes tan improvisadas y defectuosas que no se podían aplicar y ellos mismos las han modificado “para callado”, sin que se enteren los padres ni la opinión pública.

– Usted, que es miembro de Progresistas con Progreso, ¿cree que el grupo debiera derivar en algo más formal? Se habla de acercarse al grupo de Andrés Velasco y crear un partido…

– Sin duda nuestro grupo derivará hacia algo no sólo más formal, sino más potente e influyente en términos de hacer propuestas valiosas para desarrollar mejor el país. Nosotros no nos salimos para irnos para la casa, sino para invitar a más gente a ocuparse de los problemas del país, a comprometerse en trabajar por resolverlos. Y vamos a potenciarnos al acoger a más gente valiosa que hoy no se siente atraída ni convocada por los partidos tradicionales, ya que estos se pasan en peleas chicas y disputándose cargos públicos. Y a veces entendiéndose entre ellos solamente para repartirse cargos que crean ellos mismos en el parlamento.

– ¿En qué parte del mapa político debiera ubicarse ese eventual partido?

– Nuestro movimiento seguramente se ubicará en el centro del mapa político. Primero, porque nuestro diagnóstico ha sido, desde que nos formamos hace dos años, que era ese sector de los ciudadanos el más numeroso y el que estaba más huérfano de organizaciones atractivas que los escuchara respecto a sus necesidades e inquietudes y los convocara. Eran quienes quieren mejores pensiones, pero no a través de desórdenes y destrucción en las calles. Tratamos que quienes habían sido de la Concertación, y especialmente los DCs, se dieran cuenta de esa situación, y enmendaran el rumbo. Pero no; insistieron en cargarse a la izquierda. Y el resultado está a la vista: Piñera nos madrugó y resultó elegido con una amplia mayoría.

– ¿Qué espera del próximo gobierno de Sebastián Piñera?

– Espero que haga un buen gobierno, y no eluda las demandas sociales por mejores pensiones, educación de calidad y salud accesible sin esperas de meses para operaciones sencillas. Que genere puestos de trabajo de calidad para tantos universitarios que son los primeros profesionales de sus familias. Que amplíe la educación preescolar, para que las madres jóvenes puedan trabajar tranquilas porque sus hijos están bien cuidados.

– ¿Cree que Sebastián Piñera debe incorporar a figuras más allá de Chile Vamos en su gabinete?

– No estoy en condiciones de evaluar eso y no creo que sea tan crucial. Creo sí que debe honrar su promesa de buscar más unidad y colaboración entre todos los chilenos para avanzar en lo que buscamos: más áreas verdes cerca de las casas en las poblaciones, transporte público más digno, servicios públicos de calidad, ya sea que lo entregue un organismo público o una empresa privada. Y tantos otros. En breve, un gobierno que haga bien su pega básica.

– ¿Miembros de Progresistas con Progreso tendrían complicaciones o complejos con ocupar cargos en este gobierno si es que son invitados?

– Nosotros no nos salimos de la DC para buscar cargos públicos. Si hubiera sido por eso, nos habríamos quedado dentro y habríamos votado por Guillier. Con él habríamos tenido más chances. Pero no. Nos salimos para poder dedicarnos a plantear nuestras propuestas a la opinión pública sin recibir recriminaciones entre nuestros cercanos que distraigan, sino para conversarlas libremente con los ciudadanos, recibir sus opiniones, críticas, correcciones e inquietudes. Y también con otros grupos sociales y políticos afines. Para invitar a participar y  unirnos para realizar aquello en que coincidimos y así potenciarnos. Vamos a tratar de invitar a algún acto en esta línea ahora, antes de fin de este mes. Y para marzo ya estamos considerando un seminario más grande,  abierto, sobre políticas de centro para un desarrollo con equidad, efectivo y sostenido. Allí buscaremos revisar los proyectos de mejoras de pensiones, de salud, de educación, de crecimiento económico que ha propuesto este gobierno y el nuevo, y cotejarlos con la visión nuestra y la experiencia de otros países relevantes. Hay mucho por hacer en la esfera pública y privada en Chile, y no todo debe hacerse desde el Estado. Es tarea de todos. Nacimos para abrir espacios para que las personas y la  sociedad reflexionemos y participemos.