Decano relata las horas de tensión que se vivieron en la emblemática sede de Las Condes, que terminó con un desalojo de las fuerzas especiales de Carabineros y el empadronamiento de 80 encapuchados.
Publicado el 16.06.2016
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El pasado miércoles cerca de las 20 horas una turba de más de 200 encapuchados  se tomó en forma violenta la casona central de la Universidad Andrés Bello, ubicada en la avenida Las Condes 13.350, acción que dejó dos guardias heridos y generó un fuerte impacto en la comunidad académica.

La toma duró seis horas, hasta que entraron las fuerzas especiales en la madrugada a desalojar a las 80 encapuchados que aún quedaban en el lugar.  Pero antes la policía los empadronó y se encontró con que uno tenía orden de aprehensión pendiente por delitos de narcotráfico, siendo detenido de inmediato. El resto pudo irse a sus casas.

Esta acción es parte de la paralización que afecta durante un mes a las sedes de la UNAB en Bellavista y República, y que fue duramente condenada por la comunidad académica. “Condenamos el uso de la violencia y acciones de fuerza. La universidad debe ser un espacio abierto, de debate, tolerancia y respeto”.

Roberto Darrigrandi, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la UNABRoberto Darrigrandi, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB, conversa con  “El Líbero” sobre la compleja situación que vivió la casa de estudios con los encapuchados.

-¿Cómo fueron los hechos?

-La movilización lleva cerca de un mes en la universidad, ha habido diferentes instancias de dialogo y una parte de los alumnos anunciaron que el movimiento se radicalizaría. En ese contexto se generó la toma del miércoles con los encapuchados. Algunos estaban adentro del campus y otros llegaron afuera y fue bien caótico. Hubo forcejeos, un par de guardias heridos, alumnos tirándole extintores a los encapuchados. Pensamos que había que actuar decididamente porque podía terminar mal. Carabineros nos dijo que para hacer la denuncia se requería una carta del rector y un video de que uno no podía ingresar físicamente al campus. Increpé a los encapuchados. El desalojo se hizo alrededor de la una de la mañana, y quedaban unas 80 personas. Gracias a Dios fue pacífica, entraron fuerzas especiales pero se empadronaron a todos. La universidad está esperando de parte del fiscal la lista para ver qué acciones, como querellas o sumarios, llevar a cabo eventualmente. Después se tomaron un edificio entero del campus y ha habido otras intentonas. Ayer se tomaron la sede en Concepción pero fueron desalojados rápidamente y fue cerrada para evitar nuevas tomas.

Decano de la UNAB: “Supe de una persona que se fue detenido. Tenía antecedentes por tráfico de drogas, tenía una orden pendiente. Pero no sé si era o no alumno. Era uno de los 80 encapuchados. Era el único con antecedentes penales. El resto se fue para su casa”

-¿Han podido identificar a los encapuchados?

-No tenemos la lista aún.

-¿Hay estudiantes entre los encapuchados?

-Creo que la mayoría  de los 80 que se quedaron hasta el final sí, pero parte de los 200 que entraron a apoyar claramente no eran.

-¿Entre los empadronados hubo alguno con antecedentes penales?

-Así es. Supe de una persona que se fue detenido. Tenía antecedentes por tráfico de drogas, tenía una orden pendiente. Pero no sé si era o no alumno. Era uno de los 80 encapuchados. Era el único con antecedentes penales. El resto se fue para su casa.

-¿Les sorprendió encontrar a alguien con antecedentes de narcotráfico?

-Esta universidad es grande, tiene 45 mil alumnos. Que uno de 45 mil alumnos tenga esos antecedentes no es de extrañar. Pero qué gravedad tiene no lo sé, si traficaba un par de pitos o era un dealer.

-¿Qué acciones se van a hacer contra los estudiantes, se podrían expulsar?

-Eso deberá verlo la universidad, porque como estamos en una situación delicada, de la longitud y extensión de esta toma y paro, pienso que la universidad pondrá todo en la balanza. Hay que diferenciar entre los que causaron destrozos o heridas, que es causal de delitos. La universidad verá caso a caso.

-¿Cuáles son los daños estimados?

-No fueron demasiados. Lo que querían era causar un impacto mediático, porque la casona de Las Condes es bastante simbólica para la universidad.

-¿Se tomaron  la casona completa?

-El único edificio que no tomaron fue la Facultad de Economía y Negocios porque los alumnos la defendieron. Hubo forcejeos y conatos que impidieron que se los tomaran. Aunque quisieron no pudieron.

Decano UNAB: “Hay un grupo de personas que tienen una agenda más política y que le causan daño a universidades más grandes. Tienen  la idea de que el 50% de las matrículas debe ser de universidades públicas y privadas, y hoy es 15% estatal y 85% privada”

-¿Temen que se repita?

-Ayer se tomaron Concepción pero fueron desalojados, y obvio que puede volver a ocurrir en la medida que se vaya radicalizando.

-A su juicio, ¿por qué se están produciendo tomas en 13 universidades privadas, como la Diego Portales, la Central, entre otras?

-Esta discusión del proyecto de ley de educación gratuidad que atañe a gran parte de las universidades privadas es muy relevante. Hay un grupo de personas que tienen una agenda más política y que le causan daño a universidades más grandes. Tienen  la idea de que el 50% de las matrículas debe ser de universidades públicas y privadas, y hoy es 15% estatal y 85% privada. Algunos pueden ver que se puede desestabilizar a estas universidades. También hay gente que genuinamente se moviliza por cosas que se pueden hacer mejor.

-¿Cómo se sale de esta crisis?

-Más allá del incidente tenemos que tener capacidad de diálogo y de construir las cosas desde las conversaciones, y no desde la violencia o de ponernos de antagonistas. Ahí tenemos que enfocarnos. Converso con personas movilizadas y están cansados. Asumen costos personales, duermen incómodo, no tendrán vacaciones de invierno, pierden clases. La mayoría quiere volver a clases. Es un costo para todos, será una victoria pírrica en que pierden todos. El mensaje es dialogar y trabajar de manera constructiva, y gran parte de los alumnos están en eso y la universidad quiere solucionar esto.