“Si frecuentemente la agenda de género es motivo de debates álgidos –a ratos cruzados de excesiva agresividad– hay también un enorme espacio de convergencia para avanzar”, sostiene.
Publicado el 02.02.2018
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En su última columna publicada hoy en “El Líbero”, en la que se despide de sus lectores, la próxima ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Isabel Plá, hace un repaso por los cuatro pilares prioritarios que marcarán su gestión.

“El primero es la igualdad de derechos y obligaciones para hombres y mujeres, frente a una legislación que conserva resabios de discriminación (la condición de la mujer en la sociedad conyugal, por ejemplo)”, señala.

“El segundo pilar será generar las condiciones que contribuyan a la autonomía de la mujer y, dentro de ese objetivo, a su autonomía económica (…). Un tercer desafío, será contribuir a una cultura de plena dignidad y de tolerancia cero a la violencia. El gobierno del Presidente Sebastián Piñera alentará todas las iniciativas, públicas y privadas, para erradicar los estereotipos que menoscaban a la mujer y vamos a trabajar por un Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género protagonista de un combate firme y sin tregua a la violencia, en colaboración con todas las instancias responsables de prevenirla, perseguirla y sancionarla (…). Vamos a impulsar, asimismo, el liderazgo femenino en todas las expresiones de la sociedad, la política, la economía, la ciencia y la tecnología, la cultura”, agrega.

En el texto, la futura ministra que ha recibido críticas de algunos sectores por su posición antiaborto, sostiene que “uno de los mandatos del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, consagrado en su Ley Orgánica, es promover la protección de la maternidad, reconociendo la diversidad de las mujeres y sus diferentes opciones de vida. Vamos, por tanto, a trabajar, en coordinación con el Ministerio de Salud, para fortalecer los programas de acompañamiento de embarazos vulnerables”.

Asimismo, agrega que “si frecuentemente la agenda de género es motivo de debates álgidos –a ratos cruzados de excesiva agresividad– hay también un enorme espacio de convergencia para avanzar”.

Ver columna completa aquí.