En conversación con "El Líbero", se refiere a Facundo Jones Huala, el lonco mapuche que se fue del país después de ser formalizado por la justicia chilena. Hoy, después de que el tribunal de la localidad de Esquel -al sur de Argentina- negara la extradición, el Estado chileno apeló a través de la Fiscalía Nacional Argentina.
Publicado el 11.02.2017
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El 1 de septiembre de 2016 la justicia argentina rechazó el pedido de extradición de Chile para Facundo Jones Huala, líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), con el argumento -según la sentencia- de que el procedimiento quedó invalidado por el accionar ilegal de la policía de la provincia de Chubut al momento de su detención.

Chile había ordenado su captura internacional, luego de que saliera del país por “algún lugar” no sometido a control migratorio en medio de un proceso judicial. El lonco mapuche había sido formalizado por la Fiscalía chilena por incendio, infracción a la ley de control de armas y a la ley de extranjería en el marco de la investigación del incendio en el fundo Pisue Pisue, en Ríos Bueno, en enero de 2013.

Al salir de la cárcel en Argentina, luego de que el juez de la localidad de Esquel lo dejara en libertad, dijo a la prensa que “este es el resultado de la movilización de todas las comunidades, de ambos lados de la cordillera, y de la gente que solidariamente ha comprendido el nivel de conciencia de nuestra nación, de nuestros milicianos  y combatientes. Un saludo a todos los que combaten en ambos lados de la cordillera”. En la ocasión además se refirió a una de las principales causas que tiene la RAM: la ocupación del campo del empresario italiano Luciano Benetton, hace ya dos años.

La preocupación se ha acrecentado en las autoridades del sur de Argentina, dado que creen que el conflicto chileno se ha exportado a su zona. Hoy, la causa de Jones Huala se encuentra en la Corte Suprema del país vecino que podría tardar varios meses en resolver si acepta la apelación realizada por el Estado chileno a través de la Fiscalía Nacional Argentina, o la rechaza.

En conversación con “El Líbero”, el embajador de Chile en Argentina, José Antonio Viera- Gallo, comenta que “la Corte, por ahora admitió la tramitación, ahora estamos a la espera de que resuelva” y agrega que “si anulara lo determinado en el tribunal de Esquel y volviera a tramitarse la extradición, ahí tenemos que ver cuál es la forma más adecuada para poder hacernos presente en ese juicio”.

Es por eso que desde la Embajada han estado pendientes de lo que sucede. Recién la semana pasada -por encargo de Viera-Gallo- el cónsul general de Buenos Aires, Raúl Sanhueza, y el consejero Jorge Beals, se reunieron con la Fiscalía Nacional Argentina para conocer el “estado” de la causa y generar espacios de comunicación. La información obtenida fue enviada a la Cancillería y al Ministerio del Interior.

 -¿Qué es lo que viene ahora? La causa está en la Corte Suprema…

– Nosotros estamos monitoreando la causa y permanecemos en contacto con la Fiscalía Nacional Argentina, que fue la que apeló a nombre del Estado de Chile. Además, estamos a la espera de que la Corte Suprema resuelva, pero no hay plazo para eso. Esto puede demorar, la Fiscalía Nacional tampoco sabe exactamente los tiempos. Si la Corte Suprema -como esperamos- acepta la apelación y ordena al juez correspondiente reabrir el proceso de extradición, el Estado de Chile continuaría haciéndose presente en la causa.

– ¿Cuáles son las expectativas de Chile ante la causa?

– Las expectativa nuestra es que se acoja la apelación que está muy bien fundada. A nuestro juicio, no puede una falla de la policía -o al menos una “supuesta” falla de la policía argentina- al momento de la detención, anular el proceso de extradición. Son dos cosas totalmente distintas.

– ¿Qué le parece que en el juicio en Esquel haya estado presente Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz argentino?

– Todos estos conflictos provocan alineamientos políticos y jurídicos, algunos se ponen de una parte y otros de otra, son temas conflictivos, yo no tengo ninguna critica que hacer a que haya estado Pérez Esquivel. Nosotros estuvimos representados en esa audiencia que hubo en Esquel por nuestro Cónsul en Bariloche y también por un abogado del estudio que trabaja en la embajada.

– Jones Huala decía “estamos luchando en ambos lados de la Cordillera”…

– Él fue para allá (Chile), y justamente está procesado por un tribunal de Valdivia, ellos (los mapuches) van y vienen e incluso algunas personas de los dirigentes más extremos pueden encontrar refugio en un país u en otro y formar parte de las comunidades. Esas cosas forman parte de la historia.

– ¿En términos generales, hay preocupación en Argentina de que el conflicto de Chile se haya exportado para allá?

– Hay mucho contacto entre mapuches de Argentina y de Chile, eso es histórico y forma parte de la propia evolución del pueblo mapuche. Pero, son realidades muy distintas porque cambian en el número -geográficamente la presencia mapuche en Argentina es mucho más reducida-,  además la geografía es diferente, los conflictos que hay acá son más bien sobre reivindicaciones de grandes extensiones de tierra que están hoy día en manos de extranjeros principalmente, y tienen que ver también con algo de explotaciones petrolíferas o energéticas. Es una realidad en donde sí hay elementos comunes, pero son muy diferentes a la realidad chilena.

– Pero, ¿hay preocupación en el gobierno argentino?

– El conflicto tiene otra dimensión acá, es más local. Se da más en las provincias del sur. El Presidente Macri celebra su cumpleaños en Chubut. Ahí mismo hará varias actividades, seguramente el tema saldrá o puede salir, pero la verdad, ni siquiera para la Patagonia argentina este pasa a ser un tema; no es como en Chile.