Esta semana el canal con sede en Atlanta fue sacado de las operadoras de cable de Venezuela por petición del propio Maduro.
Publicado el 18.02.2017
Comparte:

Gobierno de Venezuela corta la señal de CNN en Español. Esa fue la nueva noticia de censura que se concretó el pasado 16 de febrero en el país comandado por Nicolás Maduro, que viene a engrosar la larga lista de vetos a medios de comunicación del régimen chavista que impera desde 1998. La razón por la que ya no se podrá ver el canal de noticias, es porque la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) solicitó “la suspensión preventiva de la señal mientras finaliza una investigación”. Los otros países en los que CNN no se puede ver es en Irán, Cuba, Corea del Norte y Siria.

La orden fue dada después de que la semana pasada se transmitiera un reportaje titulado “¿Pasaportes venezolanos en la sombra?”, en el que un ex funcionario de la embajada venezolana en Irak denunciaba la venta de pasaportes venezolanos a musulmanes sospechosos de tener lazos con el terrorismo, caso que tiene vínculos con el vicepresidente Tareck El Aissami, quien esta semana fue acusado por Estados Unidos por sus relaciones con el narcotráfico internacional (ver nota aquí). Según la canciller Delcy Rodríguez, el trabajo emitido por la señal con sede en Atlanta es “una operación de guerra psicológica contra Venezuela” y un paso previo “a una intervención imperial”.

Pero no es esta la primera vez que un canal es suspendido en Venezuela. En febrero de 2014, en uno de los momentos más álgidos de protestas que ha sufrido Maduro, el canal colombiano Nuestra Tele Noticias 24 (NTN24) fue sacado de los operadores de cable. En un país en el que la mayoría de los canales han sido comprados por el Gobierno en pro de la llamada “hegemonía comunicacional” -y otros amenazados-,  NTN24 y CNN se habían convertido en la ventana para los ciudadanos de estar al día con los hechos sin un sesgo político.

Otro hecho reciente, fue la prohibición de transmitir “El Comandate”, un serie de Sony Pictures Television que ficciona la vida de Hugo Chávez, interpretado por Andrés Parra, el mismo que encarnó a Pablo Escobar en “El Patrón del Mal”. En los días previos al estreno, el 30 de enero, el diputado Diosdado Cabello realizó varios llamados a los seguidores del gobierno a “emprender una campaña nacional en defensa de la memoria de Chávez” y contra la producción, que Maduro consideró como una “basura”. Además, en algunos entes públicos se empezaron a poner carteles que decían: “Aquí no se habla mal de Chávez”.

Censura desde 2007

El cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) el 27 de mayo de 2007 fue uno de lo hitos más grandes de la censura durante el mandato de Chávez. Se trataba de uno de los canales más vistos y longevos del país -desde 1953-, al que no se le renovó la concesión.

Fue el 28 de diciembre de 2006 que Chávez informó que no renovaría la concesión de RCTV, debido a que consideró indebida su forma de actuar el 11 de abril de 2002, fecha en que su gobierno fue derrocado por apenas unas horas. En su lugar estuvo Pedro Carmona Estanga. Horas antes, Venezuela estaba convulsionada con protestas en distintos puntos del país que resultaron en varias muertes. Mientras el ex mandatario estaba en cadena nacional, el canal decidió dividir la señal para informar los sucesos.

Esa clausura ha marcado la pauta años después. Otra señal televisiva que aunque no fue clausurada, fue cambiando su línea editorial, fue Globovisión en 2013, el único canal que hasta la fecha contaba con noticieros que mostraban las dos caras de la moneda del país, ya que otros habían aplicado la “autocensura”. Desde entonces, en ese canal no se ha realizado reportajes ni se han mostrado las múltiples protestas que han ocurrido hasta la fecha. El canal que existe desde 1994, está ahora en manos de Gustavo Perdomo y Raúl Gorrín, dos empresarios muy ligados con el gobierno socialista según distintos medios venezolanos.

El Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela calcula que al menos 22 medios periódicos tuvieron que cerrar sus puertas en los últimos tres año. Al menos esa es la cuenta que se tenía a marzo del año pasado. El Carabobeño es un diario que con 82 años de historia, fue uno de los que dejó de circular por falta de material. En Venezuela el papel periódico es traído del exterior y debe ser cancelado en dólares, en un país con control de cambio. Para acceder a esa moneda, se debe pedir autotización del Gobierno. Las presiones son otro tipo de censura.

Cercano a esa situación estuvo El Nacional -uno de los más importante-, que en 2014 recibió una importante donación de papel de El Tiempo (Colombia). Aún logran estar en los kioscos, pero con muchísimas menos páginas. El que era su competencia directa, El Universal -el diario más antiguo, con 107 años- fue comprado ese mismo año por Jesús Abreu Anselmi, empresario que ha sido ligado con empresarios “chavistas”. Aunque él ha negado dicha relación, el historial de censuras en varias publicaciones ya es amplio. De hecho, los equipos encargados de las noticias de economía y política, se han reducido y ya no se hacen reportajes de investigación en esas materias.