El colegio Umbral de Curauma, en Valparaíso, con 900 alumnos y excelencia académica, cobraba $65 mil como subvencionado, pero como particular subirá a $155 mil. El sostenedor y core del gobierno regional, Mauricio Palacios, acusa que la llamada "ley de inclusión" no les dejó otra opción.
Publicado el 12.07.2017
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“Abuso” fue la palabra que utilizó la ministra de Educación, Adriana Delpiano, para referirse a los más de 100 sostenedores de colegios particulares subvencionados que decidieron convertirse en particulares pagados como efecto directo de la llamada “ley de inclusión”, que elimina el lucro, la selección y el copago.

Al pasarse a particulares pagados estos colegios están demostrando que su compromiso con la educación no era tal, porque a ninguno se le ha quitado ni se le quitará un solo peso”, espetó la ministra Delpiano la semana pasada.

Sus declaraciones fueron respondidas por el presidente del gremio de colegios subvencionados (Conacep), Hernán Herrera, quien afirmó que es “increíble que en vez de buscar soluciones a los problemas, se opte por promover la confrontación entre las familias y los colegios”.

Erika Muñoz, presidenta de la Confederación de apoderados (Confepa), dijo ver con “impotencia que se habla del número de colegios obligados a cerrar y se olvidan de las 55 mil familias que no podrán seguir en los colegios por no poder pagar. Ese es el efecto real y negativo de la mal llamada ley de inclusión”.

El sostenedor del Partido Radical que convirtió su colegio en particular pagado

Uno de los sostenedores supuestamente “abusadores” que transformaron su establecimiento en particular pagado -según el criterio de la ministra Delpiano-,  es Mauricio Palacios Núñez, quien lidera el colegio Umbral de Curauma, en Valparaíso.

El establecimiento se fundó en 2004, tiene excelencia académica, dicta 22 cursos de básica y media y tiene 900 alumnos matriculados, que pagan una mensualidad de $60 mil. Su infraestructura tiene cinco pabellones antisísmicos y amplias zonas de seguridad, y la directora es Verónica Palacios Núñez.

Mauricio Palacios, además, tiene una “veta” política, ya que es consejero regional de Valparaíso y tesorero nacional del Partido Radical, entidad que integra el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet y de la Nueva Mayoría.

En su página de Facebook es un activo seguidor del precandidato presidencial Alejandro Guillier, con quien ha realizado diversas actividades políticas, tiene afiches con su foto y promueve las “firmatones” de apoyo al candidato.

Como tesorero nacional del PR, tiene  a su cargo la administración económica y financiera del partido y está autorizado para recibir ingresos, efectuar gastos y egresos del partido, realizar la contabilidad y preparar los balances que se presentan ante el Servel.

El colegio subió su arancel de $60 mil a $155 mil a raíz de la “ley de inclusión”

La denominada “ley de inclusión escolar” que impulsó Bachelet y que aprobó el Congreso, obligó al sostenedor Palacios a hacer un giro radical en su colegio y convertirlo en particular pagado, casi triplicando la matrícula a $155 mil, lo que dejará afuera a buena parte de los 900 alumnos que estudian, según han admitido los apoderados.

Palacios se negó a hablar dos veces con este diario, y otras con Mega y El Mercurio de Valparaíso, pero en unas cortas declaraciones que emitió a la radio Biobío el mes pasado abordó las razones de por qué convirtió su colegio en particular pagado.

“Yo creo que la educación es un derecho que tiene que proporcionárselo el Estado, y el Estado, en este minuto, no está en la situación. Yo tengo clarísima la película y tengo clarísimo por qué. Nosotros nos decidimos por tomar esa opción. Teníamos tres opciones, corporación o fundación privada, o sencillamente cerrar el colegio“, explicó el sostenedor.

Además, aseguró que la subvención que recibe actualmente del Estado sólo le sirve para pagar sueldos y cotizaciones de profesores y codocentes, es decir, el 80% de los costos.

El vocero de los apoderados del colegio, Franco Villarroel, se quejó de que a partir de marzo de 2018, en vez de pagar $600 mil al año tendrán que cancelar $1,7 millones, y que habrá muchos alumnos que no podrán seguir estudiando.

El seremi de educación de Valparaíso, Alejandro Tapia, dijo estar “decepcionado” por la decisión del sostenedor ya que en Curauma no hay colegios municipales y ahora tampoco habrá subvencionados, ya que el de Mauricio Palacios era el único.

“Tengo que decir que el sostenedor ha cumplido lo dispuesto por la ley. Por supuesto que es algo que no nos parece lo adecuado teniendo presente que es un sector de alta demanda por colegios particulares subvencionados (…) La decisión de cambiarse al régimen de particular pagado por supuesto que nos decepciona”, dijo Tapia a El Mercurio de Valparaíso.