En el caso del ex Presidente Ricardo Lagos, si el PPD no consigue reunir el total de afiliados y eventualmente desaparece como partido, la candidatura sería inviable, dado que pasaría a ser independiente y no cumpliría con la "ley anti-díscolos", que obliga a los militantes que quieran ir por fuera a renunciar un año antes de los comicios.
Publicado el 10.02.2017
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El 14 de abril se ha vuelto una fecha determinante para los partidos políticos, no sólo por si se mantienen “vivos” o “mueren”, sino que también por la carrera presidencial. Ese día vence el plazo para que puedan reinscribir a sus militantes, en una cantidad equivalente al 0,25% de quienes votaron en la última elección de diputados por región. Si se cumple con el porcentaje en todas las regiones (17.500 afiliados) o en tres regiones contiguas o en ocho discontinuas, el partido sigue existiendo; si eso no ocurre, es disuelto.

Ahora, si después del 14 de abril los partidos que sólo consiguieron configurarse en tres u ocho regiones siguen consiguiendo afiliaciones pueden lograr ser partidos nacionales. Esto tiene directa relación con la elección presidencial, dado que el partido que cumplió con los 17.500 afiliados puede fácilmente llevar un candidato presidencial, sin embargo, el que consiguió configurarse sólo en algunas regiones necesitará que en esas mismas regiones no sólo haya un 0,25% de afiliados, sino que un 0,5% para poder presentar abanderado.

Lo cierto es que el tiempo corre y el nerviosismo ha comenzado a tomarse las conversaciones, sobre todo en los partidos que ya proclamaron candidato. Es el caso del PPD y el PR, que ya eligieron al ex Presidente Ricardo Lagos y al senador Alejandro Guillier, respectivamente como sus abanderados, pero que no les ha ido bien con el refichaje.

Aunque pareciera que ambos partidos enfrentan escenarios similares, hay una diferencia fundamental, que hace que en el caso de que los partidos no cumplan con el total de afiliados, sólo una de esas dos candidaturas sería viable.

Para proclamar un candidato y que este pueda participar en las primarias -explican en el Servel- se necesita la proclamación del consejo general del partido, pero también que el partido esté constituido. Es un hecho que el PPD ya proclamó a Ricardo Lagos, pero para poder inscribirlo necesita lograr las metas de refichaje. Si no lo consigue, Lagos estaría en un gran problema, dado que si el partido se disuelve, todos sus militantes pasan a ser independientes, por lo que el ex Presidente, que es militante del Partido por la Democracia, también quedaría en esa condición. Esto es clave, ya que es justamente eso lo que transformaría su candidatura en inviable, porque no cumpliría con el requisito de la “ley anti-díscolos” que obliga a los militantes que quieran ir por fuera a renunciar un año antes de los comicios y Lagos ya no lo hizo.

El presidente del PPD, Gonzalo Navarrete dijo a T13 que “de las fichas que están en algún nivel de procesamiento, las enviadas, las que se están enviando y las que tenemos en el partido estamos hablando tranquilamente de cerca de ocho mil, que era lo que pensábamos de tener a fines de enero y creo que vamos a llegar sin problemas a la cifra que se nos pide; en eso no tengo duda”, y agregó que “todos sabemos que para poder inscribir un candidato presidencial debe estar inscrito el partido, lo sabe Ricardo Lagos, es una tarea que tenemos que hacer, por lo tanto, es un dato de la realidad, no es una noticia distinta de lo que sabíamos desde el principio.”

Diferente es la situación del senador Alejandro Guillier, que es independiente, por lo que si el Partido Radical -que ya lo proclamó el 7 de enero- no consigue los números para constituirse como partido, de todas maneras podría participar en la primaria.

¿Por qué? Hay dos formas de participar en esa instancia, explican desde el Servel a “El Líbero”. La primera es que los partidos pueden proponer un candidato, pero este puede ser militante e independiente. Esto le juega en contra a Lagos, porque si el PPD no logra constituirse, el PS -por ejemplo- no lo podría proclamar para que participara, porque su condición de independiente no sería desde hace un año. A  Guillier en cambio, sí lo puede proclamar otro partido, como el PS, el PC o la DC, por ser independiente.  Y la segunda es que el pacto de partidos invite al candidato a participar, un ejemplo es que el pacto de la Nueva Mayoría invite al senador Guillier que es independiente.

Así las cosas, en el escenario hipotético de que el Partido Radical termine disuelto por insuficiencia de militantes, Guillier dependería de la “generosidad” de alguno de los partidos de la Nueva Mayoría para ser candidato, considerando que al menos la DC y el PS parecen estar más cerca de la meta legal. Pero, ¿qué costo tendría que pagar Guillier para eso? Esa es una conversación que se abrirá a partir del 14 de abril.