El ministro Jorge Burgos anunció esta tarde la desvinculación de Riquelme. Durante sus casi dos años en La Moneda, el administrador de Presidencia sufrió graves cuestionamientos debido a su vinculación en los casos Caval y SQM y los millonarios ingresos por parte del Estado que han recibido dos empresas que creó, entre otros temas.
Publicado el 17.02.2016
Comparte:

Un par de semanas antes de que la Presidenta Michelle Bachelet iniciara su período de vacaciones, varios funcionarios de La Moneda escucharon de boca de Cristián Riquelme decir que la Mandataria lo había ratificado en su cargo y que gozaba de toda su confianza. En ese momento ya había una fuerte ofensiva por parte de parlamentarios de Chile Vamos y de la Nueva Mayoría para que la jefa de Estado le pidiera la renuncia al cuestionado administrador de la Presidencia, que a esas alturas ya había sido salpicado por aristas de los casos Caval y SQM.

Sin embargo, a las 17 horas de hoy, el ministro del Interior, Jorge Burgos, comunicó desde La Moneda que Riquelme presentó la renuncia a su cargo a raíz de los últimos cuestionamientos en su contra. Estos son los siete casos que gatillaron su salida.

El “prontuario” de Riquelme

1. Sus huellas en el caso Caval

Pocos meses después de que estallara el caso Caval, Riquelme recibió en La Moneda a Juan Díaz, el gestor inmobiliario que trabajó con la empresa de Natalia Compagnon en la polémica compra de los terrenos de Machalí. Según declaró el propio administrador de La Moneda en septiembre pasado en la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, Díaz le habría pedido que hiciera gestiones para que la nuera de la Presidenta le devolviera unos dineros que le adeudaba ($350 millones aproximadamente). “Yo le dije que no tenía ninguna herramienta o solución posible porque no tengo relación con ella”, señaló Riquelme en la instancia. Asimismo, reconoció: “creo que cometí una imprudencia al haberlo recibido en el palacio de gobierno. Y aunque no lo crean, aunque suene inverosímil, yo no sabía de la vinculación de Juan Díaz. Si no, no lo hubiera recibido”.

A pesar de sus excusas, la artillería pesada en su contra comenzó ese mismo día. Por ejemplo, el diputado Juan Luis Castro (PS) sostuvo: “No puedo entender que el operador más importante del caso Caval vaya a La Moneda y se pasee como Pedro por su casa y hable con el director de administración de La Moneda. Yo no lo puedo entender como diputado de gobierno”.

Y, meses más tarde, el informe de la comisión investigadora -que fue aprobado por unanimidad en la Cámara- concluyó que era “necesario censurar la permanencia de Cristián Riquelme Urra en el cargo de la Dirección Administrativa de la Presidencia de la República”.

Dentro de la arista Caval, en septiembre del año pasado, se reveló que el computador que usaba Sebastián Dávalos antes de renunciar a su cargo de director sociocultural de la Presidencia, había sido formateado por personal de La Moneda, borrando todo el contenido que eventualmente podría haber servido para la investigación del caso. Cuando los periodistas acreditados en el palacio presidencial consultaron por el tema al vocero de Gobierno, éste desdramatizó el hecho y dijo que se había seguido un protocolo habitual.

Sin embargo, el informático de La Moneda aclaró que había sido Dávalos el que pidió que se hiciera el borrado de archivos. La nueva información obligó al ministro Marcelo Díaz a salir a pedir disculpas públicas por haber dado una versión errónea que le había sido comunicada por el propio Riquelme.

2. La doble vinculación de Riquelme con el caso SQM

El administrador de La Moneda está implicado por partida doble en el caso SQM que investiga la fiscalía, dado que fue administrador de la Sociedad Marketing Asesorías y Eventos Limitada (Somae), que fue contratada para prestar servicios de administración durante la pasada campaña de Bachelet, y que pagaba los honorarios del equipo de la entonces candidata en 2013, entre ellos, del ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

El 8 de mayo de 2013, Bachelet firmó el contrato para que la empresa “administre en su nombre los fondos que, en conformidad a la ley, sean recaudados por la candidata”, y de acuerdo a la rendición ante el Servel, la Presidenta registró ingresos totales por $5.377 millones en primera vuelta y $1.528 millones en el balotaje. Mientras, los gastos registrados con Somae como proveedor fueron de 719 millones de pesos en primera vuelta y 216 millones de pesos en la segunda.

La segunda vinculación de Riquelme con SQM la reveló Giorgio Martelli -recaudador de dicha campaña y quien está formalizado por emitir facturas ideológicamente falsas a la minera por más de $ 245 millones- en su declaración ante la fiscal Carmen Gloria Segura.

En el interrogatorio, la fiscal le mostró a Martelli ocho transferencias de fondos a Cristián Riquelme por un total de $32,5 millones en sus cartolas bancarias durante 2013, y su respuesta fue que “me solicitó recursos para la campaña y yo le hice estos préstamos porque yo tenía compromisos políticos con la campaña. Creo que yo pedí un crédito para hacerle estos préstamos. Sé que alguno de estos recursos Cristián me los devolvió, pero no estoy seguro, voy a procurar obtener la información”, dijo.

3. Contratos millonarios de sus ex empresas con el Estado

Este lunes, Ciper reveló que dos empresas que fueron creadas por Riquelme han recibido por parte del Estado una suma de $417 millones entre 2013 y 2015.

La primera de las sociedades es Comercial A y R, empresa dedicada a la venta de insumos médicos que creó junto a su esposa en 2010. Recién en septiembre de 2014, cuando ya llevaba seis meses como administrador de La Moneda, se desprendió de sus acciones. Primero se las vendió a su padre, y luego éste se las vendió a un ex subalterno de Riquelme que trabajó con él en el primer gobierno de Bachelet. Sólo durante 2015 la empresa ha prestado servicios a organismos públicos por $188 millones.

La otra de las empresas es Greentec, también creada en el año 2010. En ella fue socio con amigos pertenecientes al G-90 del PPD, como Flavio Candia y Julio Campos. La sociedad ha vendido varios millones en servicios a instituciones de salud pública y Riquelme recién dejó la empresa en septiembre de 2014.

4. Contrataciones a dedo a ex proveedores de la campaña

A través de varios reportajes, “El Líbero” reveló que Presidencia ha contratado vía trato directo a varios proveedores que trabajaron en la campaña de Bachelet. Y es justamente Riquelme el que figura firmando los documentos de contratación. Por ejemplo, la empresa Gestus ha logrado abrochar entre 2014 y 2015 contratos con Presidencia por más de $1.279 millones (ver nota).

Asimismo, la empresa “Constructora e Inmobiliaria 2000”, que hizo trabajos para el comando de Bachelet -los que fueron pagados a través de AyN, la empresa de Giorgio Martelli- ha recibido más de $248 millones por parte de Presidencia por restauraciones en el palacio de La Moneda. Todos los contratos fueron “vía directa” y la mayoría llevan la firma de Riquelme (ver nota).

5. El polémico documental de Tatiana Gaviola

Hace pocas semanas se dio a conocer que Presidencia había contratado por $40 millones a la cineasta Tatiana Gaviola para que hiciera un documental sobre el segundo gobierno de Bachelet. A través de una investigación, “El Líbero” reveló que en realidad a la profesional se le han pagado $91 millones para realizar esa labor, entre contratos a honorarios, contratos a su empresa y contratos a ella como persona natural. La fórmula de los múltiples contratos habría sido ideada por Riquelme, quien figura firmando todos los documentos (ver nota).

6. Declaración de patrimonio incompleta

El 19 de marzo del año pasado, a través del instructivo “Buenas prácticas en materia de declaraciones de patrimonio y de intereses”, la Presidenta Michelle Bachelet instruyó a todas las autoridades del gobierno a informar respecto de sus patrimonios e intereses antes del 30 de abril de ese mismo año.

Pero hace ocho días se dio a conocer que las declaraciones de Riquelme estaban incompletas y que en varias partes figuraba la frase “dato personal no público”.

Instado por el ministro del Interior, quien le mandó un mensaje a través de los medios de comunicación, el administrador de La Moneda presentó una nueva versión de sus documentos con los datos antes omitidos.

7. El “Caso dentistas”

A principio de enero de este año, “El Líbero” dio a conocer una grave irregularidad que estaba ocurriendo al interior de la Presidencia. A través de un descuido, se descubrió que un puñado de trabajadores –algunos con más de 10 años de servicio en La Moneda- había montado una pequeña maquinaria para desfalcar al Estado. ¿El modus operandi? Presentar ante el servicio de bienestar de Presidencia boletas de atenciones médicas dentales que nunca existieron, para que les fueran reembolsadas. Y de acuerdo a quienes están al tanto del caso, el monto que habrían alcanzado a cobrar ilegalmente alcanzaría los $6 millones.

A pesar de haber evidencia del hecho, Riquelme sólo ordenó un sumario en contra de los infractores, sin desvincularlos. Y varias personas consultadas señalan que el administrador del palacio presidencial recibió el sumario hace al menos nueve meses y que lo “congeló” sin tomar en cuenta ninguna de las acciones recomendadas (ver nota).

 

FOTO: AGENCIA UNO