En círculos políticos y diplomáticos advierten que Chile no puede darse el lujo de no tener un embajador en Argentina
Publicado el 21.06.2015
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Desde que la Presidenta Michelle Bachelet decidió el pasado 11 de mayo poner a Marcelo Díaz como ministro Secretario General de Gobierno, el cargo de embajador en Argentina permanece vacante.

Si bien las principales presiones que ha tenido la Mandataria en los últimos días son para que designe a un nuevo ministro de la Segpres, en círculos políticos y de analistas internacionales son varios los que advierten que Chile no puede darse el lujo de tener abandonada una de las misiones diplomáticas más importantes para el país, sobre todo en momentos en que se avecinan episodios que podrían resultar complejos para Chile si es que no hay un embajador titular que se haga cargo de estas situaciones a la brevedad.

El cambio de gobierno y el nuevo perfil del embajador

La mayoría de las fuentes de estos círculos consultadas por “El Líbero” destacan el rol que cumplió Díaz como representante en el país vecino, pero advierten que se vienen “nuevos tiempos” en la relación bilateral. En ese sentido, señalan que hay que “cambiar el perfil del jugador” pues con las elecciones presidenciales que vivirá Argentina en el mes de octubre, el panorama político cambiará radicalmente y por eso urge que haya un embajador que comience a generar redes desde ya con el entorno de Mauricio Macri y Daniel Scioli, los candidatos con mayores posibilidades de ser electos.

“En Argentina viene un cambio hacia la moderación”, señala uno de los consultados, agregando que por esa razón el nuevo representante de Chile debiera ser de un perfil político más moderado. Pero otra fuente de estos círculos alerta sobre un tema que pareciera ser clave: “El próximo embajador tiene que tener nexos con el clero”. ¿La razón? La influencia que está teniendo el Papa Francisco -quien tiene a sus más estrechos asesores en Argentina- en temas que afectan directamente a nuestro país.

El Papa, la relación con Chile, la “encíclica verde” y el tema Bolivia

Los días posteriores al 13 de marzo de 2013, fecha en que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio se transformó en Francisco I, en la prensa chilena comenzaron a salir varias historias que ligaban al nuevo Papa con nuestro país. La mayoría era sobre su paso por Chile en la década de los 60, cuando vino a completar parte de su formación como sacerdote jesuita en el noviciado local. Pero también se hablaba de las profundas amistades que habría tejido en su estadía en el país.

Sin embargo, algunas de las fuentes consultadas desmitifican estas historias de supuesta cercanía con Chile. Según señalan, Francisco no tendría “mayores afinidades” con el país por dos razones. En primer lugar, porque pertenece a una generación de argentinos que se educó al alero de una doctrina nacionalista que inculcaba la rivalidad con Chile. En segundo lugar, por las diferencias sociales y doctrinarias que percibió con el clero chileno de aquel entonces. En ese sentido, al dejar nuestro país, Bergoglio se habría ido con una sensación de mayor distanciamiento de la que tenía al aterrizar acá.

Los analistas internacionales y personas de círculos políticos y diplomáticos que respaldan esta tesis, señalan que existen razones de sobra para estar preocupados de las acciones del Sumo Pontífice, pues está tocando temas que a Chile le afectan directamente.

La primera de ellas es “Laudato Si” la encíclica “verde” que Francisco I lanzó la semana pasada, donde culpa al hombre del cambio climático, hace una fuerte crítica a los modelos de desarrollo y en cierta forma responsabiliza a las grandes potencias de la pobreza existente en países del hemisferio sur. El tema clave de la primera encíclica es la ecología, pero un analista internacional prende las alarmas al señalar que el Papa “no le está escribiendo al cambio climático ni a los organismos internacionales… le está escribiendo a Chile directamente. A la gran minería andina, por ejemplo. Es una encíclica que debe haber surgido del escritorio de algún académico argentino. Se menciona más de 40 veces la palabra “agua”, y si se va al fondo del asunto se está refiriendo a Pascua Lama”.

papa agua oroRespalda esta tesis un video que fue subido a Youtube en noviembre de 2013. En él se ve al Papa Francisco recibiendo de forma distendida al senador argentino Fernando “Pino” Solanas y sosteniendo una polera con la leyenda “El agua vale más que el oro”, en directa alusión al proyecto minero binacional entre Chile y Argentina.

“Cuando uno ve la foto del Papa con esa polera, está diciendo ‘yo me pongo del lado de las comunidades. Cuando hay una pugna entre la gran minería y comunidades locales, no me confundo’” señala este analista internacional.

Otra fuente sostiene que “estamos frente a una encíclica que se acopla crucialmente con lo que es el discurso de él hacia la pobreza (…) Él quiere crear una ‘teología de la pobreza’, una especie de espacio de cristiandad para los pobres”. Y es aquí donde aparece el tema de Bolivia.

Según quienes han sostenido encuentros con el entorno cercano al Papa, Bergoglio siempre ha simpatizado con la aspiración marítima del país vecino. Esas fuentes señalan que mientras hizo clases en el Colegio Máximo de Buenos Aires, era frecuente escucharlo decir a sus alumnos que le afligía la “injusticia” de que Bolivia no tuviera acceso al mar. En este sentido se pronuncia el analista argentino Carlos Pagni en recientes artículos publicados en el periodico español El País.

papa evoPor eso son varios los que prenden las alarmas con la visita que el Papa realizará a La Paz entre el 8 y el 10 de julio. Por ejemplo, no descartan que Francisco I haga una señal pública en favor de Bolivia. Y si no la hace, algunos sostienen que sólo basta que hable de pobreza para que se perjudique la postura de Chile ante La Haya, pues el gobierno de Evo Morales ha sustentado su demanda diciendo que el enclaustramiento de su país es el causante de la pobreza. “El Papa va a hablar de pobreza y Morales dirá que la pobreza que ve ahí es fruto del enclaustramiento”, señalan. Ese sólo hecho, según analistas consultados, sería suficiente para que más de algún juez de la Corte Internacional de Justicia se conmueva y falle en favor de La Paz.

Según una de las fuentes, “si para el Papa el penúltimo Muro de Berlín fue el embargo de Estados Unidos contra Cuba –donde jugó un rol fundamental para lograr el acercamiento de ambos países-, el enclaustramiento de Bolivia es el último. En ese sentido, no trepidará en seguir avanzando en su ayuda a Bolivia, pues no le importa si 17 millones de feligreses lo critican si va a tener a cientos de millones de americanos que apoyan la causa de Bolivia felices”.

Otro de los hechos que podría perjudicar la relación del Papa con Chile es que el gobierno esté promoviendo un proyecto de ley para despenalizar el aborto. Sería muy complejo para el Pontífice que en un país latinoamericano se dicte una ley de aborto durante su mandato, especialmente dentro de la Iglesia, donde tiene a varios detractores.

El intercambio comercial, Campos de Hielo Sur y Pelambres

Otro punto importante que destacan algunos expertos en relaciones internacionales es que urge un embajador en Argentina porque hay que poner urgencia en la agenda económica con el país vecino, pues el intercambio comercial entre ambas naciones sigue siendo desfavorable para Chile. En 2014, por ejemplo, este alcanzó los US$ 3.878, que se traducen en US$ 2.915 de importación desde Argentina y US$ 963 de exportación hacia ese país, según Direcon.

campos de hieloEl tema de Campos de Hielo Sur es otro que obliga a la Cancillería a tener un embajador titular a la brevedad. Según quienes conocen los tiempos de las relaciones diplomáticas, es altamente probable que Argentina comience a presionar a Chile en el corto plazo para definir la delimitación fronteriza pendiente en este territorio. “Lo más probable es que este tema se venga una vez que termine el diferendo con Bolivia en La Haya. Y lo más traumático es que quedamos muy mal encaminados con la pérdida de Laguna del Desierto en 1994. Se viene una negociación que puede ser muy dura y no sé si Chile está en condiciones de soportar otro menoscabo territorial”, señala una fuente.

Otro de los temas que se podría meter de lleno en las relaciones diplomáticas entre Chile y Argentina es el problema judicial que enfrenta la minera Los Pelambres, de Antofagasta Minerals, tras recibir una demanda civil y una querella penal por haber acopiado durante varios años desechos mineros en territorios trasandinos pertenecientes a la empresa suiza Glencore.

Según un artículo publicado por Qué Pasa, la minera chilena indica que el hecho ocurrió por desconocimiento, pues ellos estaban autorizados desde 2004 para utilizar este lugar como botadero, pero en 2008, de forma sorpresiva, cambiaron los mapas chilenos, y el terreno donde operaban pasó de estar en suelo chileno a estar en suelo argentino, situación por la que culpan a la Dirección de Fronteras y Límites (Difrol). El tema cobra relevancia a nivel diplomático porque, según la misma publicación, por la demanda penal podrían ser citados a declarar a Argentina las autoridades y funcionarios chilenos que autorizaron el emplazamiento del botadero.