Roberto Espinoza Olivares trianguló platas a través de una empresa para pagarle a una veintena de miembros del comando de Bachelet mientras fue director administrativo de La Moneda en el gobierno de Ricardo Lagos. La Contraloría emitió un duro dictamen en su contra y la fiscalía lo investigó como imputado.
Publicado el 19.02.2016
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El miércoles el ministro Jorge Burgos anunció que el director administrativo de La Moneda, Cristián Riquelme, renunciará a partir de este lunes a su cargo. Los cuestionamientos hacia la permanencia del funcionario se arrastraban desde hacía varios meses a raíz de que su nombre se vio vinculado a distintos casos que han complicado al gobierno, como SQM, Caval y contrataciones a dedo, entre otros (ver nota). Sin embargo, el golpe final vino luego de que se dieran a conocer los millonarios contratos que mantienen con el Estado dos empresas que él mismo creó en 2010. Pero paradójicamente, no es el único que ha tenido problemas ocupando ese cargo.

Roberto Bernardo Espinoza Olivares fue el administrador de la Presidencia en el gobierno de Ricardo Lagos y enfrentó serios cuestionamientos de la Contraloría por irregularidades en sus funciones e, incluso, declaró como imputado ante el Ministerio Público en la investigación de pagos triangulados desde la Presidencia a miembros del comando de Bachelet en 2006, a través de una productora. Actualmente figura en la página de gobierno transparente como jefe del Departamento de Finanzas del Ministerio Secretaría General de Gobierno, a cargo del ministro Marcelo Díaz, con un sueldo que supera los $4,1 millones.

Su abogado defensor fue Samuel Donoso, vinculado al PPD y quien representa actualmente al ex gerente general de SQM, Patricio Contesse, en el caso Penta. También, en el escándalo MOP-Gate, defendió a Héctor Peña Véliz, dueño de la empresa Gate.

Cómo operó la triangulación de pagos entre la Presidencia, SER Producciones y miembros del comando de Bachelet

La investigación judicial por una supuesta malversación de recursos públicos comenzó por una denuncia del diputado de RN, Nicolás Monckeberg, luego de que se revelara que la Presidencia de la República había pagado en 2006 dos facturas por $39 millones y $17 millones 750 mil a la empresa SER Producciones Limitada, que fueron visadas por Roberto Espinoza, por servicios que no se prestaron.

Con los $17 millones 750 mil se cancelaron los honorarios de una lista de 22 personas del comando de la Presidenta electa en 2006, quienes –tal como en el caso Penta- facturaron a dicha empresa sus boletas de honorario en vez de hacerlo directamente con el empleador para el que trabajaron: Michelle Bachelet.

Así lo reconocieron varios miembros del comando ante los fiscales Vinko Fodich y Pablo Norambuena, quienes investigaron la denuncia. Según un extenso reportaje publicado por El Mercurio el 9 de noviembre de 2008, el fotógrafo de Bachelet, Guillermo Arce, señaló: “Cubría casi todas las actividades de la candidata y después Presidenta electa. Me dijeron que hiciera una boleta y, como no me habían pagado, dije bienvenido sea. Entregué dos boletas manuales a la gente administrativa del comando. Me dijeron que lo hiciera a nombre de esa empresa”.

ElMercurio 9 noviembre 2008Claudia Valle, ex  miembro del comando, declaró que “la última boleta, que es por un monto bien alto, fue por los pagos de unos niños que cuidaban las palomas en las calles. Como son gente de escasos recursos no tenían boleta, la empresa (SER) lo pagaba y me pidieron que yo extendiera una boleta mía por el monto total”.

El ex encargado de computación del comando, Miguel Arriagada, dijo ante los fiscales que su labor consistía en realizar el soporte computacional, y que “a contar de enero de 2006 seguí haciendo la misma pega, pero ahora boleteando a otra empresa que era SER Producciones”.

Nadia Alarcón, empleada administrativa, admitió que “durante 2005 trabajé tiempo completo en el comando. Mis labores eran administrativas, desde secretaria, contestar el teléfono, servir café y a veces hasta barrer. Sobre la empresa SER Producciones, nunca trabajé para ellos. No conozco a esa empresa. Yo insisto, sólo trabajé para el comando. Las tres boletas extendidas a SER Producciones fue porque así me lo pidieron en el comando”.

Asimismo, el socio de la empresa, Sergio Bravo, explicó cómo se realizó la triangulación de pagos entre la Presidencia y los miembros del comando presidencial, y de la activa participación del hoy jefe de Finanzas de  la Segegob.

A fines de enero de 2006, Roberto Espinoza nos plantea la necesidad de contratar a alrededor de 22 personas que trabajen en el staff administrativo de la Presidenta electa (…). Ninguna de esas personas trabajó ni en la Alameda ni en Casablanca ni en La Moneda, sino que fueron apoyo administrativo. Como dije, estos nombres fueron comunicados por Roberto Espinoza y nosotros simplemente hicimos los cheques”, dijo el socio de SER Producciones ante los fiscales.

La respuesta de Roberto Espinoza ante la triangulación de pagos de la Presidencia: “Siempre ha sido así”

La respuesta de Espinoza Olivares, administrador público de profesión, fue que la triangulación de pagos se hizo para “pagar los gastos propios de instalación de la Presidenta electa. Esto siempre ha sido así. Se pagó ese dinero para el pago de honorarios de personas de labores administrativas, guardia, secretariado, chofer, sólo para el pago de personas que trabajaban ahí en General del Canto (sede del comando)”.

Pero esa afirmación fue desmentida por Óscar Pizarro, director administrativo de La Moneda durante toda la Presidencia de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, al aclarar que cuando Lagos ganó en 2000 los costos de instalación del nuevo gobierno se hicieron a cuenta del comando y no del gobierno.

“Si requirieron entre el 15 de enero y el 11 de marzo dinero para algo, se las tenían que arreglar ellos. La Presidencia no les entregó anticipo, no financiamos ese comando ni oficinas”, dijo Pizarro ante el Ministerio Público.

Sin embargo, un dictamen de enero de 2009 del contralor Ramiro Mendoza descartó cualquier ilegalidad en la triangulación de pagos por $17 millones 750 mil aduciendo que “son acordes con el concepto de gastos de representación, ceremonial y protocolo, al cual fueron imputados”.

El lapidario informe de la Contraloría contra Espinoza: Pagos por $39 millones “no se ajustaron a derecho”

Pero otro informe de la Contraloría por el uso de $39 millones sí fue lapidario y responsabilizó directamente al actual jefe de Finanzas de la Segegob.

El dictamen número 2049 del 14 de enero de 2009 concluyó que el pago de la Presidencia a SER Producciones “no se ajustó a derecho, al sustentarse en hechos que carecen de veracidad. Ello, debido a que la empresa nunca realizó el “servicio de diseño y producción general” por la visita del Presidente de México, Vicente Fox, como señalaba la resolución exenta número 13 de 2006, que firmó Espinoza.

La Contraloría agregó que la “responsabilidad administrativa que eventualmente pudiera afectar en los hechos investigados a don Roberto Espinoza, a suscribir la citada resolución número 13, que se objeta, se encuentra extinguida, al encontrarse alejado de la administración, no resultando procedente, en consecuencia, la instrucción de un sumario administrativo”.

Además, envió los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado (CDE) para su “estudio y fines a que haya lugar”, pero se desconoce si el organismo emprendió alguna acción legal en contra del funcionario.

La respuesta de Espinoza fue que se trató de un “error administrativo en que se incurrió al redactar la resolución respectiva”, ya que el pago era por un remanente de la fiesta de Navidad que organizó la Presidencia y que había producido SER.

Explicación que para la Contraloría “no permite justificar el error cometido al alterar el objetivo del gasto, más aún, si éste se produjo tanto en la resolución que autorizaba el desembolso como en la documentación que sustentaba el pago, quedando de manifiesto actuaciones que se apartan del debido resguardo en el manejo de los recursos públicos y debilidades graves en los controles internos de los procedimientos”.

Lo señalado por el entonces director administrativo de La Moneda dista de lo afirmado por la ex contadora de la empresa SER Producciones, Marcela Zenteno, quien dijo que “la fiesta de Navidad estaba completamente cerrada al 15 de diciembre de 2005. A esa fecha estaba todo pagado y cerrado”.

Zenteno añadió ante la Fiscalía que la empresa se prestó para dichas triangulaciones con la Presidencia porque “así tenían asegurado ganarse la producción del traspaso de mando y la Navidad de 2006”.

Mientras la Contraloría realizaba la investigación, Espinoza fue contratado como jefe de gabinete y director administrativo de la comisión de apoyo al Bicentenario de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere).