Consejeros de Conadi piden que se reformule la iniciativa porque tiene fallas en la organización, difusión, implementación y objetivos.
Publicado el 10.09.2014
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Una larga lista de críticas e incidentes ha tenido la Consulta Indígena en su primera semana, luego de que el Gobierno la lanzara el pasado 3 de septiembre para conocer la opinión de nueve pueblos originarios del país -aymara, quechua, atacameño, colla, diaguita, rapa nui, mapuche, yagán y kaweskar-  sobre la creación de un ministerio y un consejo de asuntos indígenas.

Dicha consulta está amparada en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y en el Decreto Supremo 66, que establece que se deberá consultar a las comunidades originarias sobre las medidas legislativas o administrativas que les puedan afectar directamente.

El mismo día del lanzamiento en Concepción, y ante la presencia de la ministra de Desarrollo Social, Fernanda Villegas,  18 organizaciones mapuches increparon a la autoridad y rechazaron el  procedimiento por considerarlo no inclusivo ni participativo.

En Arica, los asistentes a la asamblea de pueblos aymara, quechua y mapuche obligaron a las autoridades regionales a retirarse del campus Velásquez de la Universidad de Tarapacá, donde se desarrollaba la reunión, por considerar que no se estaba realizando bajo los parámetros establecidos  por la OIT.

En Temuco y Padre Las Casas llegaron menos de la mitad de los citados, los dirigentes reclamaron que no fueron informados debidamente y exigieron que los encuentros se realicen en las comunidades rurales y no en las ciudades.

Molestias que también se expresaron en reuniones en Iquique, donde dirigentes de pueblos originarios denunciaron que de los 100 asistentes al evento, el 80% eran funcionarios públicos. El dirigente Antonio Mamani de la organización cultural Aymar Marka, lamentó la desorganización  del evento y advirtió que existen “muchas desconfianzas”.

Baja participación que también se registró el lunes pasado en una consulta en Freire, donde asistieron 60 personas en vez de las 400 que fueron convocadas.

Las críticas de los consejeros de Conadi

El consejero nacional de la Corporación Nacional de  Desarrollo Indígena (Conadi), Andrés Matta Cominao, señala que es inconcebible que la consulta sea organizada por el Ministerio de Desarrollo Social y se haya dejado fuera a la Conadi, que tiene toda la experiencia y el conocimiento del tema, y que no existe coordinación entre los organismos estatales.

Matta Cominao también alega que el proceso actual debiera ser de consultas abiertas, pero que se han entregado carpetas con el detalle y las funciones que tendrá el futuro ministerio; que el proceso no es vinculante, que la participación ha sido muy baja, con reuniones en la Región de la Araucanía con apenas el 15% de los que debieran asistir, que se excluyeron a los loncos y machis, que se convocan erróneamente a personas de diferentes comunidades (por ejemplo, a los residentes de Lautaro los citan a Vilcún), que se les informa a través de medios nacionales y no regionales, y rechaza que tenga un plazo de seis meses porque debería ser impuesto por la comunidad y no por la autoridad.

“Hay una fuerte presión de los consejeros para que el gobierno enmiende el rumbo porque va mal. La consulta se puede modificar para corregir todos los errores que se han cometido”, sostiene el representante de comunidades mapuches de Cautín, Nueva Imperial, Cagüe, Puerto Saavedra y Cholchol.

Pero el también consejero nacional Marcial Colín Lincolao va más allá y le pide a la Presidenta Michelle Bachelet que baje la consulta para que se reformule, se hagan cambios en el procedimiento y en los equipos. “Las cosas se están haciendo mal porque están suplantando la decisión de los pueblos indígenas. Vamos a quedar más postergados de los que estamos”, afirma.

Acusan improvisación

Venancio Coñuepán, director ejecutivo de la Fundación Chile Intercultural, dice que la consulta no está cumpliendo con los principios del convenio internacional, como son la transparencia, la información y la buena fe, porque se está haciendo en forma improvisada y sin consultas previas.

“Tenemos una paupérrima participación a nivel nacional, suspensión de convocatorias y desconocimiento y distancia de los líderes indígenas sobre la consulta. Por el bien del país es de esperar que enmienden el camino, ya que sólo un diálogo genuino y la apertura a la participación permitirán constituir políticas públicas que permitan una convivencia en armonía”, sostiene el director ejecutivo.

Postura con la que coincide el ex intendente de la Araucanía, Andrés Molina, quien plantea que el Ministerio de Desarrollo Social está imponiendo sus posturas y lo que debe hacer es buscar consensos. “Se requiere la participación e involucración previa de las comunidades”, explica.

Claudia Hernández, especialista en temas indígenas e investigadora de Libertad y Desarrollo, también advierte falencias de participación, organización y comunicación, que se deben corregir. “Es muy importante que las comunidades participen y que hagan suya la consulta y conozcan los proyectos que los afectarán, pero para ello se requiere también, de parte del Gobierno, un esfuerzo mayor de información y llegada a los pueblos indígenas”.

 

frase mapuche

FOTO: DAVID CORTES SEREY / AGENCIAUNO