La empresa de la nuera de la Presidenta vendió dos de los cuatro Lexus, entre ellos el descapotable que usó Sebastián Dávalos para visitar a su madre en La Reina y que generó amplia polémica.
Publicado el 27.03.2015
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En septiembre de 2013, mientras la empresa Caval -propiedad de Natalia Compagnon, nuera de la Presidenta Michelle Bachelet– pasaba por un mal momento económico, decidió realizar un lease-back con sus cuatro Lexus con diferentes instituciones financieras.

La primera institución elegida fue Penta Financiero, a donde llegó el entonces empleado Sergio Bustos Baquedano -quien tiene una demanda en contra de la empresa por no pago de sueldo e indemnizaciones- para solicitar un lease-back por $100 millones, dada la urgente necesidad de contar con circulante.

El valor era ligeramente inferior a los $110 millones que había pagado la empresa de la cónyuge de Sebastián Dávalos el 28 de junio de 2012, cuando compró los cuatro Lexus a la firma representante de Toyota en Concepción, Bruno Fritsch Ltda –ver facturas.

La operación de lease-back consiste en que el banco compra un bien nuevo o usado –como una casa o auto- para arrendárselo al mismo vendedor por un plazo fijo, con opción de compra una vez cumplido el contrato de arriendo, transformando el bien en capital de trabajo.

Penta le negó el financiamiento a Caval

Sergio Bustos presentó  la documentación requerida por Penta Financiero, como las facturas de compra y padrones de los vehículos, certificados de anotaciones y permisos de circulación, según consta en un correo –que tuvo a la vista “El Líbero”- enviado al ejecutivo Sergio Celedón, con copia a Victorino Arrepol, asesor comercial de Caval.

En otros correos Bustos envió balances financieros, declaración de renta e impuestos e ingresos de Caval. Sin embargo, Penta rechazó la solicitud del lease-back.

Por ello hizo la misma petición a los bancos BCI e Itaú, entidades que negaron el financiamiento alegando que no atienden a personas políticamente expuestas.

Los autos los usaban indistintamente Natalia Compagnon, socia y gerenta comercial, Sebastián Dávalos, gerente de operaciones, Mauricio Valero, socio y gerente general, Victorino Arrepol, asesor comercial y  Sergio Bustos, quien utilizó uno para viajar a Machalí para negociar la compra de las 44 hectáreas que compró Caval, y que terminaron en un escándalo político y dos querellas por estafa, tráfico de influencias e información privilegiada, entre otros delitos que investiga el fiscal Luis Toledo.

En uno de esos Lexus, además, viajaron el mes pasado representantes de Caval al restaurante Los Ganaderos, en Talca, para negociar con Bustos un acuerdo por $160 millones, a cambio de que bajara la demanda y no realizara más declaraciones sobre el caso, lo que no se concretó finalmente.

Caval vendió dos de los cuatro Lexus, incluido el que usó Sebastián Dávalos

Sebastian Dávalos en Lexus descapotable, enero 2013Como no fue posible realizar la operación financiera, un año después, el 3 y 4 de septiembre de 2014, Caval vendió dos de sus cuatro Lexus convertibles. A Mario Crooker Donoso le vendió el modelo NEW  IS 250, 2.5cc, automático, gris oscuro mical metal, con set de seguridad básico.

En tanto, a  Soraya del Carmen Lahsen la empresa de la nuera de Bachelet le vendió el mismo Lexus  negro descapotable que utilizó Sebastián Dávalos Bachelet el 21 de diciembre para visitar a su madre en su casa del condominio de calle Julia Bernstein, en La Reina alta, el mismo día que la entonces secretaria general de ONU Mujeres  salió caminando de su casa para decirle a los periodistas allí apostados que en marzo hablaría sobre su futuro político.

La difícil situación económica de la empresa

La empresa tuvo una partida excelente al facturar el  mismo año de su debut, 2012, $1.500 millones en asesorías, que le permitieron comprar al contado los cuatro Lexus.

Sin embargo, en 2013 Caval declaró ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) pérdidas tributarias por $95 millones y una deuda de $808 millones; y no pudo concretar un negocio por $900 millones en un bien que querían comprar y vender.

Pese a sus rojas cifras, la empresa consiguió en diciembre de ese año un crédito por $6.500 de Banco de Chile, que le permitió comprar las 44 hectáreas de Machalí  y revenderlas en $9.500 millones al empresario de Rancagua Hugo Silva Martínez, quien se querelló después al sentirse estafado, litigio que investiga la Fiscalía de Rancagua.

La empresa no ha podido cobrar el cheque por $2 mil millones, que es parte de sus ganancias, porque la Fiscalía decretó su retención en la notaría.

Lexus vendido a Soraya LahsenLexus vendido a Roberto Crooker

 

Foto principal: FRANCISCO LONGA/AGENCIA UNO

Foto interior: Revista Qué Pasa.