El último conflicto de la Nueva Mayoría ocurre por el desacuerdo entre los partidos "guillieristas" y la DC respecto del proyecto que permite la elección de intendentes este año. Si bien todos dicen que el tema de fondo es permitir a las regiones escoger a sus autoridades, quienes conocen las negociaciones por dentro saben que el verdadero problema es el poder negociador que conseguiría la DC si se llega a aprobar la iniciativa legal.
Publicado el 21.05.2017
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Hace un poco más de una semana la abanderada de la DC Carolina Goic inscribió su candidatura presidencial en el Servicio Electoral. Los cuestionamientos de los socios de la Nueva Mayoría – que incluso dijeron que la inscripción representa un “quiebre insalvable”- no fueron suficientes para evitar que la candidata concretara su precampaña formalmente.

Esta situación generó que los otros partidos de la Nueva Mayoría -que apoyan a Alejandro Guillier–  determinaran que la coalición de gobierno debería cambiar de nombre y hacer un pacto parlamentario sin la falange, pese a los intentos que ha hecho la última por llegar a un acuerdo. “Si ayer veíamos difícil un acuerdo parlamentario con la DC, la decisión de Goic de inscribir formalmente su candidatura hace más complejo aún eso. Eso provoca que debamos construir un relato nuevo y con un nombre distinto”, dijo en ese entonces el secretario general del PR, Osvaldo Correa, a La Tercera.

El escenario de división se estaba configurando desde que la DC en su junta nacional -del 29 de abril- tomara la decisión de competir en la primera vuelta presidencial haciendo inviables las primarias del oficialismo, ya que el senador Alejandro Guillier -el más competitivo frente a Sebastián Piñera– no tuviera con quien competir.

Pero el lunes, en el comité político de La Moneda -que reúne a los presidentes de los partidos oficialistas y a ministros- quedaron más en evidencia las diferencias. El vicepresidente de la DC Matías Walker expresó la importancia de apurar la agenda de descentralización que incluye la elección directa de intendentes, a lo que los socios de la Nueva Mayoría, los timoneles del PR, PPD y PS, plantearon que ante la separación generada por tener dos candidatos presidenciales se hacía difícil llegar a acuerdos para tener un candidato único para las intendencias, lo que facilita el triunfo de Chile Vamos en muchas regiones.

Pero la DC va en serio con el proyecto. Luego de la tensa reunión en Palacio, la abanderada de la tienda salió a hacer un llamado al gobierno a acelerar la tramitación del proyecto y de pasada le envió un mensaje al candidato de los otros partidos oficialistas, Alejandro Guiller, quien ha sido uno de los propulsores de la iniciativa, y dijo que “espero que estén todos los votos de quienes estamos en el gobierno para poder respaldarlo, para poder hacer una realidad que este año la gente pueda escoger a sus representantes en las regiones”.

Claro, y es que detrás de sus palabras no sólo está el interés de aprobar el proyecto, sino que también que una vez aprobado la DC queda en una posición negociadora privilegiada, dado que la elección de intendentes podría generar un orden en la coalición. ¿Qué significa esto? Desde que la DC tomó la decisión de ir a primera vuelta, una de las dificultades que ha tenido es llegar a un acuerdo parlamentario con sus socios. Escenario que complica a la falange, dado que ir solos -según distintos informes a los que ha tenido acceso la tienda- produciría una baja en la presencia en el Congreso. Situación que tiene bastante incómodos a los parlamentarios que van a la reelección.

Es por eso que en el partido liderado por Goic sostienen que la elección de intendentes es una oportunidad, ya que para conseguir que un candidato salga electo se necesita un 40% de los votos, lo que es muy difícil de conseguir si los partidos oficialistas van separados.

Entonces, una vez aprobada la ley, la DC podría entrar a un lugar donde -hasta ahora- ha estado excluido, a la negociación. “Esa es nuestra arma, si la elección de intendentes es aprobada, los otros partidos estarán presionados a hacer un pacto en las regiones, porque de otra forma la derecha se quedaría con la mayoría de las intendencias de Chile”, dice un parlamentario de la tienda. Pero además agrega que “una vez que ellos necesiten esa negociación, nosotros podemos aceptarla, siempre y cuando ellos quieran hacer pacto parlamentario con nosotros”.

Ahí es donde en la DC apuntan a que sea Guillier el que gestione los movimientos y para eso cuentan con dos razones. La primera es que él ha sido uno de los principales propulsores de la iniciativa de la elección de intendentes, ya que una de sus banderas de lucha en su campaña es la descentralización. Es más, cuando se enteró de la visión de las colectividades tras su candidatura dijo que “es un error seguir postergando la descentralización, es un imperativo ético porque es un compromiso de nuestro programa y los compromisos se cumplen. Si hay dificultades en entenderse, que hagan un mejor esfuerzo intelectual y lo resuelvan”.

Y,  por otra parte, la DC ha sido explícita en decir que si no hay acuerdo parlamentario no se puede asegurar un apoyo a segunda vuelta. Lo último, también le pegaría directamente al candidato – dicen en la DC- porque para conseguir un triunfo sobre Piñera “nos necesita, no puede ganar sin nosotros en segunda vuelta”, comentan en la falange.

Con todo, igual hay complicaciones. No todos están de acuerdo con la elección de intendentes, los senadores del PPD sostienen que no entrega suficientes competencias, además de que aún no ha ingresado al Congreso la ley de rentas regionales; y pese a que el candidato presidencial intentó hablar con ellos, no le fue bien. El senador Jaime Quintana dijo a El Mercurio que “si alcanzamos ahora fantástico; si no, será después, en el gobierno de Guillier. A eso me comprometí con él. El proyecto es un engaño, y si el Gobierno ingresa rentas regionales ahora y mejora competencias, podemos”.

Las dificultades del pacto parlamentario

Pero el hecho que no se apruebe la elección de intendentes no es la única traba que tiene la DC para llegar a un acuerdo parlamentario y mejorar sus resultados electorales, sino que también hay partidos en la Nueva Mayoría que les acomoda la idea de ir sin la falange y conformar la “lista de Guillier”. Es más, una de las colectividades más reticentes a llegar a un acuerdo con la DC es el PS, ya que según explican los democratacristianos a este medio, la tienda liderada por Álvaro Elizalde necesita sacar un número determinado de parlamentarios e ir con la DC les perjudica su total. “Ellos con la elección de senadores están complicados, por lo que están buscando ir en una lista única donde puedan tener mejores posibilidades. Lo cierto es que si nos incluyen y vamos en dos listas para que quepamos todos, se les puede producir una cosa terrible en el Senado”, dice un influyente fuente de la DC.