Heraldo Muñoz instruyó al embajador de Chile en Caracas -ex ministro de Allende- a reorganizar su agenda para ocuparse personalmente de la visita del ex Mandatario, a quien recibió y despidió en el aeropuerto y lo ayudó a hacer gestiones con el gobierno de Maduro.
Publicado el 30.01.2015
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Cuando el Presidente de Venezuela Nicolás Maduro supo de la visita de tres ex mandatarios de la región, advirtió que no iba a haber ningún tipo de seguridad especial para el mexicano Felipe Calderón, el colombiano Andrés Pastrana y el chileno Sebastián Piñera. Sin embargo, apenas pisaron tierra venezolana, los ex gobernantes fueron vigilados y custodiados permanentemente por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), unidad policial  que la oposición venezolana ha acusado permanentemente de torturas, detenciones ilegales y allanamientos.

Al llegar al hotel donde se hospedó en Caracas, Piñera y su comitiva –integrada por la ex vocera de gobierno Cecilia Pérez y por su escolta de Carabineros- fueron advertidos por los opositores a Maduro de que no tuvieran conversaciones al interior de sus habitaciones, porque podía haber micrófonos instalados por el SEBIN. Y durante el largo trayecto hasta la Cárcel de Ramo Verde, donde el ex presidente pretendía visitar al líder opositor Leopoldo López, en varias oportunidades los policías de esta unidad de inteligencia le ofrecían a los integrantes de la comitiva cargar las baterías de sus celulares, una ayuda que fue considerada a lo menos sospechosa.

Un vuelo con escala en Trinidad y Tobago y Barbados

A fines de 2014, María Corina Machado invita al ex presidente Sebastián Piñera a participar de un seminario organizado por la oposición venezolana a realizarse el lunes 26 de enero, donde también iban a asistir los ex mandatarios Calderón y Pastrana. Piñera también considera oportuno aprovechar esta invitación para intentar visitar a Leopoldo López, detenido hace 11 meses en Ramo Verde.

Un mes antes el ex presidente informa de su viaje a la cancillería chilena y el miércoles 21 de enero arriba finalmente al Aeropuerto Simón Bolívar de Caracas, cuatro días antes de la pretendida visita al encarcelado líder de la oposición venezolana y cinco días antes del seminario organizado por los contrarios al gobierno de Nicolás Maduro, agrupados en la “Mesa de Unidad”.

Piñera tenía otro motivo para salir de Chile con tanta anticipación. El objetivo no era privado, como su visita a Caracas, sino que tenía más bien un carácter de Estado. La Presidenta Michelle Bachelet había solicitado a los ex mandatarios Frei, Lagos y Piñera, dar a conocer personalmente en todos los países de la región, la postura de Chile frente a la demanda marítima boliviana. Y Piñera aprovechó el viaje a Venezuela, para visitar al Presidente de Trinidad y Tobago Anthony Carmona y al Primer Ministro de Barbados, Freundel Stuart.

El ex presidente Piñera, luego de llegar a Caracas, a primera hora del jueves 22 de enero partió a Trinidad y Tobago, tras lo cual viajó a Barbados. El objetivo era aprovechar la cercanía de la Cumbre de la Celac, para explicarles a ambos líderes de la Comunidad del Caribe, Caricom, la posición de Chile frente a la demanda de Bolivia interpuesta en el Tribunal de La Haya. Esto en el marco de que la cancillería chilena temía que el Presidente Evo Morales lograra que la Celac sacara una declaración de respaldo a la demanda marítima contra Chile, instancia que finalmente no ocurrió.

El viaje privado que se transformó en “visita de Estado”

Una vez asegurado el compromiso de los mandatarios de Trinidad y Tobago y de Barbados, de establecer que el diferendo entre Chile y Bolivia era un asunto bilateral, Sebastián Piñera retornó a Caracas el domingo 25 de enero a las 8 de la mañana y de inmediato se reunió con el ex presidente de Colombia, Andrés Pastrana, para planificar la visita a la cárcel donde se encuentra recluido Leopoldo López.

PIÑERA EN VENEZUELA 2Aquí en Chile la Cancillería estaba al tanto de todo el itinerario del ex mandatario, incluso tratándose de una visita privada. Así fue como el canciller Heraldo Muñoz instruyó al embajador de Chile en Venezuela Pedro Ramírez, para que esperara al ex presidente Piñera en el Aeropuerto de Caracas, tras su arribo desde Barbados. El embajador Ramírez -ministro de minería de Salvador Allende y exiliado en Venezuela durante el gobierno militar- se quedó en Venezuela y no asistió al encuentro de representantes diplomáticos de nuestro país en el continente americano, realizado en Santiago el  jueves 22 de enero.

El embajador Ramírez, que es miembro del partido Izquierda Ciudadana, fue a buscar y a despedir a Sebastián Piñera y a su comitiva al Aeropuerto Simón Bolívar. Y no sólo eso, durante la frustrada visita a la cárcel militar de Ramo Verde, encargó a diplomáticos de la embajada que se apostaran en sus alrededores, para custodiar la seguridad del ex mandatario. Según cercanos a Piñera, pese a que la visita del ex gobernante fue de carácter privada, hubo una preocupación de Estado por parte de la Cancillería. Una situación que no ocurrió con los ex presidentes Felipe Calderón y Andrés Pastrana.

La trastienda del frustrado encuentro de Piñera con Leopoldo López

Pese a que era domingo, día habitual de visitas en la cárcel de Ramo Verde, el ex presidente Sebastián Piñera sabía que había una alta probabilidad de que le negaran el encuentro con Leopoldo López. Tenía conocimiento que incluso a los padres del líder opositor a Maduro, se les había negado en varias oportunidades los encuentros con su hijo. Pero según sus cercanos, para el ex mandatario era muy importante conocer de cerca la realidad de los presos políticos venezolanos.

PIÑERA EN VENEZUELA 4A las 9 de mañana del domingo pasado partió desde el hotel Caracas Palace hasta la localidad de Los Teques, donde se encuentra la cárcel militar. En el auto donde iba Piñera, que estaba custodiado y vigilado por cientos de efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, lo acompañaban Cecilia Pérez, junto a la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori, y el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. Y en otro vehículo viajaba la comitiva del ex presidente Pastrana. Felipe Calderón, en tanto, debido a un problema familiar no alcanzó a unirse a la caravana.

En medio del viaje, de una hora aproximadamente, los vehículos se encontraron de frente con un grupo de 40 personas adherentes a Maduro, que se manifestaban en contra de la visita de los ex presidentes sudamericanos. Además, los ex mandatarios se percataron de la cruda realidad que viven los venezolanos, al constatar de cerca las largas colas de miles de personas esperando abastecerse con productos de consumo básico. Unos compungidos niños se acercaron a la comitiva y les señalaron que llevaban nueve horas esperando por leche y papel higiénico y que les habían dicho que ya no quedaba nada.

PIÑERA EN VENEZUELA 1A la llegada a Ramo Verde, había cientos de militares y de periodistas. La comitiva internacional estuvo dos horas esperando poder ingresar a la prisión. Piñera le pide al general a cargo de la cárcel comunicarse con el vicepresidente venezolano Jorge Arreaza. Ante la negativa del uniformado, le solicita a Cecilia Pérez que llame al embajador Ramírez para que gestione un contacto telefónico con algún personero de gobierno. El diplomático, desde la embajada, hizo las gestiones, pero la respuesta desde el palacio de Miraflores fue que se retiraran. Finalmente, luego de realizar un punto de prensa, y viendo frustrada su intención de entrevistarse con Leopoldo López, Piñera y Pastrana deciden emprender el regreso a Caracas.

El encuentro con los ciudadanos perseguidos por Maduro

A la llegada al hotel, Sebastián Piñera sostiene varias reuniones. La primera fue con un centenar de periodistas que han sufrido el cierre o el veto de sus medios de comunicación, por parte del gobierno venezolano. Luego, junto a María Corina Machado y a los ex presidentes Calderón y Pastrana, Piñera se reúne con los padres de los 22 jóvenes muertos en las movilizaciones de 2014, con los familiares de los 63 presos políticos que se mantienen encarcelados en Venezuela y con los ciudadanos que han sido torturados. Piñera se quiebra al escuchar el testimonio de un joven de 19 años que fue detenido en las manifestaciones de abril pasado y que, entre llantos, le cuenta que fue brutalmente torturado y violentado sexualmente.

Finalmente, y tras asistir al seminario del día lunes 26 de enero, organizado por la oposición venezolana, Sebastián Piñera habría concluido que su visita a Venezuela sirvió para que se visibilizara el conflicto político y social que se vive en ese país y provocara una reacción humanitaria transversal desde Chile, pidiendo al gobierno venezolano la liberación de Leopoldo López.