Además de la noticia del sobreseimiento de Sebastián Dávalos en el caso Caval, la Mandataria estuvo en Cuba con su hija Sofía Henríquez y se le vio muy entusiasmada bailando en el matrimonio de su jefa de prensa.
Publicado el 10.01.2018
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Tras el domingo 17 de diciembre donde el candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera, fue electo Presidente de la República ganándole por una amplia mayoría al abanderado de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, lo ánimos en La Moneda no eran buenos.

Así quedó reflejado en los minutos previos al tradicional llamado que hace el Presidente de la República al mandatario recién electo, donde se vio en un video a una Michelle Bachelet bastante incómoda y triste.

Si bien la derrota electoral fue importante y hoy la centroizquierda vive difíciles momentos de reordenamiento interno, pareciera que la Presidenta Bachelet empezó el 2108 con otro aire, dejando los malos días atrás y disfrutando los que le quedan en Palacio.

El mismo 2 de enero recibió la noticia que la Corte de Apelaciones de Rancagua decidió el sobreseimiento definitivo de su hijo, Sebastián Dávalos Bachelet, respecto de la arista inicial del Caso Caval. El mismo Dávalos dijo ese día que la investigación se trataba de un “caso político en el que se nos ha sentenciado a mi y a mi familia”.

Y es que la investigación fue permanentemente un dolor de cabeza para Bachelet y su gobierno dado los cuestionamientos que se instauraron en la opinión pública sobre su hijo, su nuera, Natalia Compagnon, y por momentos, de la propia Mandataria.

De hecho, para algunos sectores el caso Caval fue el que cambió para siempre la percepción de Bachelet en la ciudadanía.

Pero las festividades siguieron, así quedó demostrado en un video (ver aquí) que comenzó a circular en redes sociales el lunes por la tarde, donde se ve a la Presidenta bailando con el médico de La Moneda, José Miguel Puccio, al ritmo de “More Than a Woman” de los Bee Gees.

En plena pista el pasado viernes 7 de enero, con un vestido azul, la Mandataria acompañó a su jefa de prensa, Haydeé Rojas, en el día de su matrimonio. La Presidenta se mostró entusiasmada y dejó ver su habilidad para el baile en un contexto totalmente cómodo, ya que entre los presentes también estaban algunos de sus ministros como Mario Fernández (Interior), Heraldo Muñoz (RR.EE.), Claudia Pascual (Mujer), Carmen Castillo (Salud), además de los ex ministros Rodrigo Valdés (Hacienda) y Álvaro Elizalde (Segegob).

Al día siguiente, la jefa de Estado, en un vuelo de la Fuerza Aérea, viajó a Cuba para realizar una visita oficial a la isla. La breve gira, cuestionada con fuerza desde distintos sectores políticos, tuvo como principal objetivo el aumento del comercio bilateral.

Sin embargo, en el lugar además aprovechó de tener un día familiar. Durante el primer día casi no tuvo actividades públicas y se quedó en la casona que le facilitó el gobierno cubano en el barrio “El Laguito” para su permanencia en la isla.

Pero en la tarde, acompañada de su hija Sofía Henríquez Bachelet, y su novio, el vocalista de la banda Villa Cariño, Max Vivar, se trasladaron a la embajada de Chile, donde fueron recibidos por el embajador, Ricardo Herrera, donde sostuvieron un almuerzo. Desde La Moneda precisaron que los dos se encontraban de vacaciones en Cuba coincidiendo con el viaje de la Mandataria.

De todas maneras Bachelet también los hizo partícipes de un encuentro privado que tuvo con representantes del mundo de la cultura y las artes. Ahí los recibió el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), Miguel Barnet.

A esto se suma, que si bien la Mandataria bajó de 39% a 38% su aprobación según la última encuesta Plaza Pública Cadem, ha ido subiendo considerablemente respecto al año pasado.