Durante los cuatro años de gobierno de Michelle Bachelet el fisco duplicó su deuda y creció más de US$25 mil millones, lo que encendió una luz de alerta en las agencias clasificadoras de riesgo.
Publicado el 16.12.2016
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Algo parecido al “cuento del lobo” utilizó reiteradamente el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, para convencer a los parlamentarios y dirigentes sindicales de que Chile tenía que ponerle un freno al gasto fiscal en el reajuste salarial, ya que de continuar subiendo el déficit y la deuda pública las agencias clasificadoras de riesgo podrían quitarle la excelente evaluación crediticia que tiene el país por el manejo responsable de las últimas tres décadas.

Pero si bien aún no aparece el lobo, ya se escuchan sus primeros aullidos luego de que la clasificadora de riesgo Fitch Rating modificara la perspectiva a negativa de Chile, debido al impacto de la desaceleración económica en el balance soberano.

“La respuesta de la política económica ha contribuido a proteger a la economía y mantener la credibilidad, pero no ha evitado un sustancial aumento de la carga de deuda pública”, afirmó la agencia. Fitch proyectó que la deuda del gobierno alcanzará a 21,4% del PIB este año, el doble de la que tenía en 2011, cuando Chile fue ascendido a ‘A +’.

La importancia de tener una buena clasificación crediticia es que se obtienen préstamos con menor tasa de interés, lo que beneficia al gobierno, a los empresarios y los consumidores cuando piden créditos.

La abultada deuda pública que deja Bachelet

Y es precisamente el rápido crecimiento de la deuda del gobierno de Chile el que encendió las primeras alarmas, ya que durante esta administración de Bachelet crecerá en más de US$25 mil millones, una cifra inédita.

Durante los cuatro años de gobierno de Patricio Aylwin la deuda pública bajó en US$95 millones, gracias a que la recibió en US$13.170 millones y la dejó en US$13.075 millones.

La siguiente administración de Eduardo Frei Ruiz-Tagle  aumentó la deuda del gobierno en US$3.820 millones durante seis años, mientras Ricardo Lagos la redujo en US$317 millones, la cifra más baja desde el retorno de la democracia.

En la primera administración de Michelle Bachelet dicho indicador subió a US$3.429 millones, y con Sebastián Piñera creció en US$13 mil 157 millones, ya que pasó de $20 mil millones a US$33 mil millones. El mayor incremento anual se produjo en 2010, cuando a causa del terremoto y la crisis subprime creció 83%.

Sin embargo, durante el segundo mandato de Bachelet la deuda se duplicó pasando de los US$33 mil, que heredó de Piñera, a los US$62 mil millones que habrá en 2017.

Los millonarios pagos de intereses

Como cada deuda lleva implícita el pago de intereses, Bachelet también ostenta el mayor monto de casi US$8 mil millones a dicho ítem desde el retorno de la democracia, con una fuerte alza este año de 33% con respecto de 2015, también la mayor desde 1990.

Sólo este año el Fisco pagará US$2.151 millones en intereses, cifra superior en US$ 500 millones al año pasado. Para 2017 el monto subirá a US$2.600 millones, un incremento de 19%.

El gobierno que menos intereses ha pagado por la deuda fue el de Patricio Aylwin con US$4.308 millones en cuatro años, aunque Lagos en seis años pagó US$5 mil millones. En su primera administración Bachelet canceló US$3.703 millones y Piñera US$5.636 millones.

La mirada de los economistas sobre la deuda

Joseph Ramos, economista y académico de la U. de ChileEl académico de la Universidad de Chile, Joseph Ramos, explica que en los años con el precio del cobre más bajo, como le ha tocado a Bachelet en esta administración, se debe gastar más y por consiguiente se aumenta el déficit y la deuda pública.

“Se agrega a ello que cuando asumió el gobierno el déficit estructural no estaba en cero. El objetivo del ministro Valdés es reducir eso y ojalá llegar a cero a fin de este gobierno. Esta es la contrapartida del reajuste del 3,2%”, señala Ramos.

En cambio, para la investigadora del ESE Business School de la Universidad de Los Andes, Cecilia Cifuentes, la alta deuda pública se debe a que el gobierno siguió gastando como si los ingresos fueran a mantenerse altos, lo que no ocurrió y generó las cifras rojas.

Cecilia Cifuentes, LyD“El fuerte aumento del endeudamiento fiscal durante este gobierno, como era de esperar, no ha sido neutro en términos del gasto en intereses, que se ha más que duplicado en la última década. De una cifra relativamente estable entre 1990 y 2010 en torno a US$ 1.000 millones se puede proyectar para el próximo año un monto superior a US$ 2.500 millones. En los últimos tres años subiría en más de US$ 1000 millones, cifra similar a lo que se gasta en el pilar solidario. Esto significa que los aumentos de gasto en base a endeudamiento terminan generando un círculo vicioso de mayor gasto aún, se retroalimentan”, señala la economista de la UC.

A su juicio, el problema puede ser más complejo si producto del nuevo gobierno de Estados Unidos se mantiene la tendencia alcista en las tasas de interés en dólares. “Recordemos que el gasto en intereses del fisco ha tendido a aumentar, pese a que las tasas de interés internacionales se han mantenido en mínimos históricos, tendencia que ya se ha empezado a revertir”, señaló Cifuentes.

Tomas Flores, economistaEn la misma línea, Tomás Flores, director y economista jefe de FXOne, advierte que es “tal el desequilibrio generado por la actual administración, que no habrá recursos suficientes para financiar la continuidad de los actuales programas públicos durante el próximo gobierno”.

El también académico de la Universidad Mayor agrega que para 2019 la deuda pública llegaría al 30% del PIB, lo que activará la rebaja de la clasificación de riesgo del país, “elevando así el costo para la nueva deuda que deba emitir el gobierno y el sector privado”.

Además, prevé que los nuevos endeudamientos tendrán un mayor costo por el alza de las tasas de interés del Banco Central de Estados Unidos.

El director y socio de Econsult, José Ramón Valente, escribió en una columna en este medio que “se podría decir que, sin ser parte de los invitados a la fiesta, hemos disfrutado del bar abierto. En efecto, durante este período Chile se ha financiado a las tasas más bajas de su historia en los mercados internacionales. La mala noticia es que justo ahora que tenemos un enorme déficit fiscal de cerca de US$ 10 mil millones al año, las tasas de interés han comenzado a subir”.

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