Las elecciones se realizarán el próximo 26 de abril. Serán más de seis meses de campaña entre Allende y Escalona. Lo que está en juego es el "tempo" que se dará a las reformas del Gobierno y la candidatura presidencial del PS para 2017. De ganar la actual presidenta del Senado, será inevitable pensar en ella como presidenciable. Un triunfo del ex senador abriría opciones para Insulza, e incluso Rossi.
Publicado el 12.11.2014
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Más de seis meses de campaña enfrentarán dos liderazgos históricos del PS para disputar la presidencia del partido. El ex senador Camilo Escalona, del sector  Nueva Izquierda, y la actual presidenta del Senado, Isabel Allende, de la corriente Grandes Alamedas, oficializaron sus candidaturas para enfrentarse el 26 de abril de 2015 en las elecciones internas del PS. Escalona fue el primero. Hace un par de semanas, con el apoyo del sector “renovado” del partido, el ex senador decidió competir por el liderazgo del partido y fue la comuna de San Ramón la escogida para lanzar su candidatura hace un par de días, mientras que la proclamación de Allende se realizó el pasado lunes en la sede del partido. En el PS explican que será una elección de “vital importancia” y que, incluso, podría tener las características de una presidencial, dada la extensa campaña que deberán enfrentar los postulantes. En el PS  buscan que la presidencia del partido esté a cargo de un “liderazgo fuerte” que respalde el gobierno de Michelle Bachelet. Sin embargo, una de los elementos que se esconde tras esta competencia interna y que explica, además, las razones de que dos personalidades históricas del partido se enfrenten en una larga e intensa disputa, es la elección presidencial de 2017.

Al interior del PS afirman que Allende vería en la presidencia del PS “una plataforma para llegar a la presidencial”. De esta manera, si perdiera la elección interna quedaría debilitada para convertirse en la carta del partido. La llegada de Escalona a la mesa socialista, en tanto, le abriría el camino a otros presidenciables de la colectividad: José Miguel Insulza, quien deja en marzo la secretaría general de la OEA, y Fulvio Rossi, senador del partido que ya ha manifestado su interés en competir en una primaria. Insulza llegará a Chile en abril, mismo mes en que se realizarán las elecciones del PS.

“Yo creo que en el país hay bastante consenso de que el PS tiene que llevar un candidato a las primarias de la Nueva Mayoría y también es evidente de que quien aspire a ser presidente del partido tiene que tener como prioridad que el Gobierno sea exitoso y eso pasa por apoyar las reformas”, dice a “El Líbero” el senador Fulvio Rossi.

De ganar las elecciones internas, Isabel Allende podría replicar la fórmula que utilizaron figuras DC para convertirse en abanderados del partido: primero asegurar el control de su colectividad y luego competir por el cupo presidencial dentro de la coalición. Entre 1987 y 1989  mientras el ex mandatario Patricio Aylwin era el timonel de la DC  fue elegido como candidato presidencial y  logró triunfar en la elecciones generales de 1989. Años más tarde, entre 1991 y 1993, Eduardo Frei Ruiz Tagle estaba al mando de la DC cuando se enfrentó a Ricardo Lagos en primarias y luego triunfó en la presidencial de 1993.

Reformas de Bachelet: otro elemento dirimente

A la soterrada carrera presidencial se le suma otro factor que marca diferencias entre Escalona y Allende: las reformas de Bachelet. El primero ha planteado una mirada “menos utópica” del proyecto reformista del Gobierno. Fue el primero en salir a cuestionar el mecanismo de la asamblea constituyente (acuñó la frase de “fumar opio”), y en los últimos meses ha reafirmado la idea de conseguir los cambios que propone el programa de Bachelet en base al diálogo y los acuerdos.

“Camilo Escalona, además, agrupa  fuerzas que comparten esa posición. O sea, de buscar un camino de responsabilidad en la política, de asumir que los cambios no se hacen sólo con palabras, sino que se hacen agrupando amplios consensos favorables a esos cambios, en este caso, dentro de la propia Nueva Mayoría y después, al mismo tiempo, en la sociedad (…) es muy importante, además, en los tres años y tanto que le quedan a la Presidenta, que se puedan dar pasos que vayan en esa perspectiva, y esos pasos están diseñados en el programa, pero una cosa es el programa y otra es la realidad”, explicó en una entrevista con “El Líbero” el ex ministro general de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo, quien respalda la candidatura del ex senador.

A diferencia de Escalona, Allende pretende “cumplir al pie de la letra las reformas de Bachelet”. “Creo que Isabel Allende es la persona que va a estar para ayudar a que el programa de Bachelet se cumpla a cabalidad. Creo que es la persona indicada. Teniendo esa gran capacidad de convocar, es lo que va a dar gobernabilidad”, afirma a “El Líbero”, el senador Rabindranath Quinteros, quien apoya a la presidenta del Senado, y agrega que “de igual manera, el PS tendrá que tener un candidato para las primarias de la Nueva Mayoría”.

 

FOTO: AGENCIA UNO / OEA