Desde 2014 Tarek William Saab ejerce el puesto que representa el Poder Ciudadano del país. Sin embargo, pese a los 1584 arrestos, 715 detenidos, 56 nuevos presos políticos y 29 muertos que se han registrado desde el pasado 6 de abril, no ha hecho nada. Su propio hijo viralizó un video esta semana, con más de un millón 200 mil visitas, en que llama a su padre a usar su poder.
Publicado el 30.04.2017
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Desde el 6 de abril, hasta la fecha, Venezuela se encuentra inmersa en una seguidilla de protestas contra el presidente Nicolás Maduro. En tanto, la fundación Foro Penal Venezolanos —organización sin fines de lucro que desde 2002 ha brindado ayuda gratuita a los perseguidos por el Gobierno— tiene las siguientes cifras (hasta el 27 de abril): 1584 arrestos, 715 detenidos, 56 nuevos presos políticos y 29 muertes. Y Tarek William Saab, el Defensor del Pueblo —quien representa el Poder Ciudadano— ha asegurado por distintos medios, que las exigencias que le han hecho distintas personalizadas y organizaciones de actuar ante las represiones, es parte del “objetivo (de la oposición) para quebrar una de las instituciones más sólidas de la democracia venezolana”.

Saab, hijo de libaneses y oriundo de Anzoátegui —región nororiental del país — que asumió como Defensor en 2014, tiene una carrera parlamentaria desde 1999, que inició siguiendo siempre las directrices del ex presidente Hugo Chávez, a quien conoció en la cárcel, tras el golpe del 4 de febrero de 1992. En ese lugar compartieron sus ideales de izquierda y en 1994, año de su liberación, empieza a trabajar en el plan de la candidatura de Chávez  para 1998.

Con Chávez al mando, fue parte de la comisión de la modificación constitucional y de organizar el modelo político chavista, que consistió en reglas como la creación de un Tribunal Constitucional nombrado directamente por el mandatario y para 1999, fue quien propuso la existencia de la Defensoría del Pueblo. Sus labores en la política lo llevaron a ser parlamentario de la Asamblea Nacional y gobernador, en dos oportunidades, de su estado natal.

Tan cercano era con Chávez que tras su muerte en 2013 se tatuó su firma en el cuello y adoptó el apodo de “Poeta de la revolución”, como le llamaba el ex-presidente. Pero su título es de abogado con posgrado en Derecho Penal y estudios en Derechos Humanos, aunque su vida universitaria empezó estudiando literatura. Y en los años 90 se hizo conocido en periódicos como El Nacional por acercarse a la redacción a hacer pública alguna injusticia que cometió el Estado contra distintas personas, desde conductores hasta vendedores ambulantes.

En distintos momentos de su trayectoria, se ha mostrado como el “rockstar de la política”. Ya sea porque en su cuenta de Twitter (@TarekWiliamSaab) muchas veces se ha dedicado a compartir música de Pink Floyd, Rolling Stones, Bruce Springsteen y Bob Dylan, o porque ha conversado en algunas entrevistas sobre los 70 tatuajes que tiene repartidos por todo su cuerpo, que van desde retratos de sus tres hijos hasta distintos paisajes. También por su fase de fisicoculturista, que lo llevó en 2012 a financiar un Campeonato de Fisicoculturismo en Anzoátegui durante su época como gobernador.

Con un hijo en contra 

“Condeno la brutal represión por parte de las fuerzas de seguridad de la nación”, afirmaba Yibram Saab (@yibramsaaben un video de dos minutos que se hizo viral en Venezuela el pasado miércoles (que ya tiene más de un millón 200 mil visitas), debido a que se trataba del  hijo mayor del Defensor del Pueblo. “Papá, en este momento tienes el poder de poner fin a la injusticia que ha hundido al país, te pido como hijo y en nombre de Venezuela, a la cual tú sirves, que reflexiones y hagas lo que tienes que hacer. Te entiendo, sé que no es fácil, pero es lo correcto”, rogaba Yibram, quien ha participado en las manifestaciones organizadas en los últimos días por la oposición.

Al día siguiente, Saab ofreció una entrevista radial donde aseguró que “respetaba” a su hijo, pero que “nadie me va a dar clases a mí en materia de Derechos Humanos (…) no tengo compromisos sino con los Derechos Humanos, con la paz y con la institucionalizad democrática en Venezuela”. Además agregó, que se encuentra “vigilante que no se usen armas de fuego en las manifestaciones. No me llevo por versiones de redes sociales, yo actuó en función de pruebas, testimonios, balística y confesiones”.

Hasta la fecha, ya se contabilizan tres muertos por disparos durante las protestas y el día que Yibram publicó su video, falleció el joven Juan Pernalete (20 años), por recibir el impacto directo al pecho de una bomba lacrimógena. Fotógrafos y periodistas venezolanos han registrado varias de esas muertes. Sin embargo, Tarek William Saab insiste en que no hay pruebas ni a nadie que defender.