“Estas malas cifras de desempleo se deben, sin lugar a dudas, a la aguda y sostenida desaceleración económica, en que no hay crecimiento ni inversión suficientes para generar puestos de trabajo”, señala el economista UC, Juan Bravo.
Publicado el 30.04.2016
Comparte:

Las dos encuestas de desempleo conocidas esta semana (en el Gran Santiago, realizada por la Universidad de Chile; y en todo el país, que informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas) dejaron al descubierto la precarización del mercado laboral chileno tras tres años de sostenida desaceleración económica.

De los preocupantes datos que han arrojado dichas mediciones, como el desempleo del 11% de las mujeres capitalinas y el 20% de los jóvenes, la caída de los ingresos o la pérdida de empleos, el dato que muestra el más profundo deterioro es que durante el último año en el país se han creado apenas 4 mil empleos asalariados, que está asociado a empleo más formal, y que en la mayoría de los casos tiene contrato y pagos de previsión, salud y desempleo.

Esta cifra es la más baja desde 2010, desde cuando se aplica la actual encuesta del INE, que fue modificada para cumplir con los estándares internacionales. De hecho, en años anteriores la creación de empleos asalariados estuvo casi siempre sobre los 150 mil, con peaks de 295 mil en 2010. En el trimestre anterior, diciembre-febrero, se crearon 75 mil empleos asalariados, 18 veces más que en el período enero-marzo de este año.

Se perdieron 8 mil empleos femeninos

Más grave aún es que también durante el último año se perdieron 8 mil puestos de trabajo para las mujeres, dejándolas aún en peor situación que los hombres. En contraste, durante 2010 y 2013 se crearon 100 mil empleos asalariados femeninos en promedio cada año.

“El empleo asalariado está prácticamente estancado, lo que augura una caída en los próximos meses. Esto es un indicio claro de la mayor precariedad del mercado laboral, que es muy marcada en el empleo femenino”, explica a este medio Cecilia Cifuentes, investigadora de Libertad y Desarrollo.

En cambio, los empleos por cuenta propia son los únicos que prácticamente se están creando (112 mil en 12 meses), pero con la mala noticia de que en Santiago ya comenzaron a caer en -0,8%, como registró la encuesta de la Universidad de Chile.

Por ello, Juan Bravo, investigador de Clapes-UC, explica que el deterioro del empleo en la capital es mayor que en el resto del país, y que la duda que queda es cuándo comenzará a caer también esa categoría en la medición del INE.

“Estas malas cifras de desempleo se deben, sin lugar a dudas, a la aguda y sostenida desaceleración económica, en que no hay crecimiento ni inversión suficientes para generar puestos de trabajo”, señala el economista UC.

Disminuye el empleo de menor calificación

Cifuentes agrega que otro indicio de la precarización laboral es que del aumento de ocupación de 104 mil puestos el último año, la totalidad se explica por un aumento de trabajo no calificado de 120 mil, mientras disminuye el empleo de menor calificación.

Se suma a lo anterior el aumento de ocupados que trabajan menos horas de las que quisieran. Los ocupados a tiempo parcial involuntario aumentaron en 34,5 mil en los últimos doce meses, lo que lleva a que las horas trabajadas promedio por trabajador caigan un 0,8% en doce meses, explica la investigadora de LyD.

“También es preocupante el significativo aumento que muestran las personas inactivas potencialmente activas, de 61 mil en doce meses. Este grupo no forma parte de la fuerza de trabajo, por lo que no se consideran desempleados, pero son personas que probablemente buscarían trabajo si percibieran mejores condiciones en el mercado”, sostiene Cecilia Cifuentes.

Por último, si se considera que el deterioro anterior se produce a pesar de que la construcción sigue contribuyendo a la ocupación (46 mil nuevos empleos en los últimos doce meses, casi la mitad del aumento total) es altamente probable que las cifras sigan empeorando. Esto porque el dinamismo de la construcción se debió a que las personas adelantaron la compra de viviendas en 2015 para evitar pagar mayor IVA.

empleos asalariados 2010-2016