Desde el interior de la tienda señalan que si bien hay tres escenarios posibles para elegir un abanderado, no hay ninguno de ellos que no le genere daño tanto al partido como a la directiva encabezada por Isabel Allende.
Publicado el 11.01.2017
Comparte:

Hacer una consulta ciudadana el 23 de abril para determinar quién será el candidato presidencial del PS. Esa fue la resolución del último pleno del comité central, que determinó que se volvería a reunir el próximo 21 de enero para corroborarlo.

Pero desde entonces ha pasado mucha agua bajo el puente. La semana pasada se conocieron los últimos resultados de la encuesta CEP, donde los abanderados del partido no tuvieron buenos resultados: Ricardo Lagos obtuvo un 5%, José Miguel Insulza un 2% y Fernando Atria no figuró en el estudio. Además, se ha hecho evidente que un grupo de parlamentarios apoya otra opción, la del senador Alejandro Guillier, quien obtuvo 14%.

El último ya fue proclamado por el Partido Radical el sábado pasado y a esto se sumaría que el PPD hará lo propio este sábado 14 con Ricardo Lagos, por lo que en la sede de la calle París -y entre los militantes- se ha producido inquietud por la posibilidad de que el mes de abril sea “muy tarde” para definir quién será el abanderado. A esto hay que agregar que la DC tomará decisiones el 28 de este mes.

Incluso, el secretario general del PS, Pablo Velozo, señaló hace algunos días que “la pregunta es ¿vale la pena esperar para que los partidos tomen la definición hasta marzo, abril, en el caso del PS? Mi opinión es que no. Que la decisión debe tomarse antes. Lo he dicho en público y en privado, pero no voy a pasar a llevar la institucionalidad del PS ni pautear al comité central, pero creo que todos van hacer la misma reflexión que yo y van a revisar los números que han salido de estas encuestas y probablemente muchos pensarán como yo: que sería bueno tomar la decisión antes, pero eso no lo voy a sostener pasando a llevar los derechos de José Miguel Insulza y Fernando Atria”.

Estos dichos no cayeron bien en el entorno del ex agente de Chile ante La Haya, ya que habría sido considerado como una “falta de respeto” que un miembro de la directiva dudara de la decisión tomada en el pleno.

Ahora, todos los escenarios que se debaten -dice un miembro de la directiva- tendrían consecuencias negativas para la mesa encabezada por Isabel Allende. Lo anterior tiene que ver con que “hoy en el PS hay divisiones grandes; algunos están por apoyar a Ricardo Lagos, otros a José Miguel Insulza, y también -los menos, pero los hay- a Fernando Atria. Por otra parte, cada vez ha ido creciendo el apoyo a Alejandro Guillier”, dice un diputado del PS. La fragmentación en los apoyos ha sido endosada a la “falta de conducción” y de “liderazgo” de la timonel de la tienda, ya que un grupo importante siente que se dejó pasar el tiempo y que las decisiones se debieron tomar antes.

Los escenarios que se debaten en el PS

Los panoramas que se discuten son variados. La primera opción es aprovechar el pleno del 21 para determinar quién será el candidato, idea en la que insisten los que apoyan a Ricardo Lagos -quien ya estará proclamado por el PPD-, ya que después sería demasiado tarde para sumarse a la candidatura. El problema que tiene esta propuesta es que, primero, los partidarios de Guillier también intentarían poner el nombre del ex periodista en el debate y, segundo, porque José Miguel Insulza no estaría dispuesto a someterse a una votación del comité central ese día.

Desde el entorno del ex ministro del Interior sostienen que “si esa es la eventualidad, la candidatura de José Miguel llegaría hasta ahí, se acaba ese día. Para eso no estaría disponible, él busca una manera democrática para ser elegido como el representante del PS en la primaria del 2 de julio y consideramos que el 21 no es la correcta”. A esto hay que sumarle que el abogado constitucionalista Fernando Atria tampoco está de acuerdo con ese mecanismo y estaría de acuerdo con Insulza sobre que la forma tiene que ser a través del voto de los militantes.

En fin, el problema -dicen en el PS- es que si se llegara a proclamar a Lagos el 21 podría producirse una “estampida” hacia la candidatura de Guiller, ya que según un influyente personero de la tienda, el senador concitaría hasta un 70% de apoyo en la colectividad.

Pero otro flanco abierto es el hecho que -según el equipo de Guillier- a él no le “agradaría” entrar en la discusión del PS, porque si llegase a ser proclamado, tendría que lidiar con tener a más partidos detrás de él y prefiere esperar hasta después de las primarias para que eso suceda, y también porque en el caso de que llegara a perder se plantearía la idea en la ciudadanía de que “el PS no lo quiere”.

Es por eso que otra opción sería tomar definiciones el 26 de marzo, día en que el PS tendrá elecciones internas. Así se podría poner una “urna adicional” para que los militantes y simpatizantes pudieran votar por el presidenciable de su preferencia. Esta propuesta acomodaría a Insulza, dado que así podrían ser “los militantes los que elijan quién será el candidato”, dicen quienes lo asesoran con la campaña. Pero el mismo Insulza tiene confianza que entre las bases puede concitar apoyos. En una entrevista a Pulso señaló que “jamás me bajaría, por ningún motivo. A mí me va muy bien con los socialistas”.

La idea de marzo -si bien concita más apoyos- no es del agrado de la totalidad de la tienda, porque aún sería “demasiado tarde”, ya que a esas alturas tanto el ex Presidente Lagos y Alejandro Guillier estarían proclamados y no les interesaría participar en esa instancia. “Podrían perder cuando ya sus candidaturas van a ser oficiales”, dicen en la mesa del PS.  Entonces, sólo se enfrentarían Insulza y Atria, quienes no tienen un nivel de adherencia importante según la última CEP.

Así las cosas, nace un tercer escenario. La idea de que el comité central del 21 de enero, cite a otro comité central en una fecha más adelante. Para ganar tiempo. Pero esta idea nace de quienes apoyan al senador por Antofagasta, porque dado que aún quiere permanecer alejado de los partidos políticos, esto le daría más espacio de “independencia”. Esta opción agrada al laguismo, donde se insiste en que la solución debe “tomarse lo antes posible”.

Un comité central, tres escenarios posibles y cuatro candidatos; esos son los protagonistas que se enfrentarán el 21 de enero. Ahora, habrá que esperar si alguno de los “caminos” conducen a puerto o terminan siendo un callejón sin salida, como parece hoy.