Un año después de que el titular de Hacienda anunciara un recorte en los gastos del Estado debido a la aguda desaceleración económica, los recursos para personal y bienes subieron en 6,3% y 8,7%, respectivamente.
Publicado el 21.05.2017
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Las vacas flacas por las que atraviesa la economía llevaron al ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, a anunciar el 29 de febrero de 2016 un recorte fiscal por US$540 millones para dar una señal de austeridad e intentar reducir el peligroso déficit fiscal.

“Como todos los chilenos entienden, los gastos permanentes requieren de ingresos permanentes para ser financiados. Y cuando hay noticas que cambian los ingresos permanentes es necesario recalibrar los gastos permanentes. Eso es lo que estamos haciendo con este ajuste”, dijo Valdés al lanzar el plan que incluía recorte en todos los ministerios, excepto en Salud.

El ministro anunció entonces un paquete de “medidas de austeridad” en los servicios, como “reducciones en horas extra, honorarios, funciones críticas, adquisición de bienes y servicios como estudios, pasajes, fletes, publicidad y gastos de representación, junto con una rebaja de 1/3 del gasto para renovación y adquisiciones de vehículos”.

La burocracia estatal se disparó en US$1.700 millones tras el “recorte fiscal”

Sin embargo, contrario a los deseos del ministro de Hacienda, durante el año que ha pasado desde su anuncio las cifras muestran el efecto contrario a la austeridad.

Y es que si entre marzo de 2015 y febrero de 2016 -justo un año antes del anuncio-, el gasto en personal del Estado fue de $7,3 billones, ese monto se elevó a $8 billones entre marzo de 2016 y febrero de 2017. Es decir, un incremento neto de real de 6,3%, que equivale a $717 mil millones o US$1.086 millones.

En los bienes y servicios de consumo y producción del aparato público el gasto se incrementó aún más, ya que en el mismo período lo hizo en 8,7%, lo que equivale a $386 mil millones o US$585 millones.

Diferente suerte corrieron los gastos en inversión u obras ejecutadas directamente por el Estado, que cayeron en 6,5%, ya que pasaron de $3,6 billones a $3,5 billones; al igual que las transferencias de capital (obras licitadas a privados) que se redujeron en 2,7% en el último año.

Economista: El aumento del gasto en burocracia es casi lo que cuesta financiar las pensiones solidarias

Para la investigadora del ESE Business School, Cecilia Cifuentes, la situación muestra lo inflexible que resulta reducir el gasto en burocracia estatal, ya que incluso, en un “escenario de moderación del gasto total del presupuesto público, el destinado a los funcionarios y los bienes y servicios sigue creciendo a ritmos muy altos”.

Cifuentes explica que el aumento en burocracia en apenas un año es casi similar a lo que destina el Estado a pagar las pensiones básicas solidarias de $100 mil a 1,2 millones de adultos mayores vulnerables; o es cuatro veces más caro que financiar los programas de capacitación de los trabajadores.

“Claramente la justicia y movilidad social no se logra destinando recursos a agrandar al Estado con más funcionarios y regalías, sino dándole un uso eficiente de los recursos que mejoran la calidad de vida de los chilenos más desposeídos”, dice la economista.

A su juicio, se requiere una reforma urgente al Estado que termine con la captura de los recursos públicos.