Algunos parlamentarios creen que el hecho de que el voto sea secreto podría generar sorpresas. Considerando que hay legisladores que no están del todo convencidos del pacto.
Publicado el 08.03.2018
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Pese a que ayer en la tarde los partidos de la Nueva Mayoría anunciaron que llegaron a un acuerdo para la presidencia de la Cámara de Diputados en los próximos cuatro años, una diferencia de votos podría entrampar el resultado el domingo en la mañana.

Esto porque la votación será secreta y no abierta, como habrían pedido algunos parlamentarios. “Esta es la semifinal, porque en realidad la final es el domingo, porque este acuerdo tiene que traducirse el día domingo en 83 votos, que son lo que suman las fuerzas políticas que han concurrido a esta acuerdo (…) Cada fuerza política tiene que responsabilizarse de los acuerdos a los que hemos llegado”, dijo ayer en el Congreso el diputado PS, Manuel Monsalve. Pero además el diputado DC Pablo Lorenzini -quien participó de las negociaciones con la Nueva Mayoría-, sostuvo que “en votaciones secretas podrían haber sorpresas”.

Lo anterior dice relación con que son un total de 155 los parlamentarios que participarán de la votación del domingo, donde son 72 de Chile Vamos y 83 de la suma entre los legisladores de la Nueva Mayoría y el Frente Amplio. Como la votación es por mayoría simple, si hay abstenciones o alguno de los votos comprometidos lo hace en contra de la propuesta, podría desequilibrarse todo el panorama. “Son seis votos los que podrían hacer que el pacto se cayera”, dice un parlamentario. 

Si tiene mayoría Chile Vamos, podrían terminar ellos liderando la Cámara de Diputados, pero si no se logra la mayoría, se tendría que repetir la votación la próxima semana porque el domingo no habría más tiempo, dado que después del sufragio viene inmediatamente el cambio de mando presidencial. Si lo último llega a ocurrir, sería finalmente el diputado Fidel Espinoza, actual presidente, quien participaría de la ceremonia.

Pese a que desde la DC comprometieron los 14 votos de su bancada, las dudas comenzaron a surgir una vez que parlamentarios como Jorge Sabag y Miguel Ángel Calisto -según explican en la coalición-, pusieran en duda sus votos, ya que no estarían de acuerdo en pactar la gobernabilidad de la Cámara con el Frente Amplio y el Partido Comunista, a pesar de que en la falange aseguran que este es sólo un pacto instrumental y no un acuerdo político.

También habría dudas sobre los votos de algunos parlamentarios radicales, donde se menciona a Fernando Meza y Carlos Abel Jarpa, ya que tampoco estarían cien por ciento conformes con las tratativas; pero además con algunos de los nuevos parlamentarios del Frente Amplio. Esto último tiene que ver con que si bien son una coalición, en la Nueva Mayoría creen que podrían haber algunos descolgados.

El problema, advierten en la coalición oficialista, es que como el voto es secreto, en el caso de no conseguirse la votación necesaria para liderar la testera, no se podrá saber quiénes no cumplieron con el compromiso.