Santiago Maldonado desapareció el pasado 1 de agosto en Chubut. Inesperadamente se ha convertido en el personaje de la campaña electoral argentina y hasta Jorge Sampaoli habló de él esta semana en conferencia de prensa. Ayer circuló el rumor de que su cuerpo sin vida estaba en una morgue chilena, como NN, pero ninguna autoridad lo ha validado. Forma parte de un colectivo que reivindica la causa mapuche. Y es un misterio.
Publicado el 01.09.2017
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“¿Dónde está Santiago?”, decía la polera negra con la que llegó el arquero de la selección argentina, Nahuel Guzmán, a Ezeiza, previo al duelo con Uruguay. Su acción no es casual, sino que demuestra el impacto que ha causado en Argentina la desaparición de Santiago Maldonado, hace un mes, el pasado 1 de agosto.

El joven, de 28 años, según acusan sus cercanos, fue detenido por la gendarmería argentina en medio del desalojo de una protesta -que exigía la liberación del activista mapuche Facundo Jones Huala, cuya extradición es reclamada por Chile-, en Cuchamen, cercano a la provincia de Chubut, en el sur de Argentina. “Cuando empezó la represión con balas de plomo y balas de goma todos corrimos y cruzamos a nado el río Chubut”, dijo a Infobae Soraya Maicoño, de la comunidad mapuche, y agregó que “lo vimos (a Santiago) aferrado a un árbol, sin cruzar el río. Entonces se escuchó ‘estás detenido’, y después ‘ya está, ya está’, pero no sabemos si eran palabras de Santiago o de los gendarmes”.

La desaparición de Maldonado se ha transformado en un tema a nivel nacional, y en el principal problema del Presidente Mauricio Macri por estos días.  Todos lo están buscando: desde organismos de derechos humanos hasta la ONU; de la ex presidenta Cristina Fernández, hasta el gobierno, que ofreció una recompensa de cerca de US$28.000 a quien lo encuentre. El impacto ha sido total. El fin de semana, equipos de la primera división argentina salieron a la cancha con carteles gigantes preguntándose sobre la ubicación de Maldonado; y el entrenador de la selección, Jorge Sampaoli, también lo hizo en una conferencia de prensa.

Pero la politización del caso es un hecho. Cristina Fernández ayer responsabilizó al gobierno de Macri, calificando el suceso como “desaparición forzada” y aclarando que “la Gendarmería Nacional es la misma que en diciembre de 2015, lo que cambió es el Gobierno. Las fuerzas sólo reciben órdenes. Lo que cambiaron son las órdenes” y agregó que “quizás la causa por la desaparición forzada de Santiago sea demostrar poder frente a los manifestantes”.

En tanto, desde el gobierno, con el aumento de la violencia política tras la desaparición del activista, se han extremado las medidas de prevención luego de que se conocieran dos panfletos anónimos que daban vuelta por internet que hacían un llamado a una “semana de agitación” desde el 24 de agosto al 2 de septiembre. En Córdoba, el martes, fue atacado un banco y un local de comida rápida, y para hoy se convocó a una marcha nacional por la aparición con vida de Maldonado. “Hay un grupo de anarquistas y kirchneristas que están instalando un clima de violencia utilizando políticamente la desaparición de Maldonado”, dijo un alto funcionario a La Nación. En sectores del oficialismo se atribuye el aumento de violencia al resultado de las PASO, en las que se consolidó el Gobierno de Macri, y las elecciones que se avecinan, el próximo 22 de octubre.

En conversación con “El Líbero”, Jacqueline Caminoa, diputada de la provincia de Chubut y militante de Cambiemos, dice que “hoy por hoy está muy complicado, muy politizado. La fiscalía dio un informe hace algunos días, en el que se estableció una carátula de desaparición forzada, o sea como un plan sistemático para desaparecer personas”, pero agrega que “la misma fiscal dice que no existe ninguna prueba sobre que Gendarmería se haya llevado a Maldonado, además reconoce que el Lof Cushamen -comunidad donde se le vio por última vez-, no ha permitido que la justicia investigue. Eso lo reconoce la fiscal”.

Podría estar en Chile

El caso está a cargo del fiscal Guido Otrando, pero también se delegó a la fiscal federal Silvina Ávila. Ella emitió un informe donde señala que hasta ahora no hay indicios consistentes para apuntar a la Gendarmería, ya que los testigos han tenido contradicciones en sus testimonios; además, los mismos mapuches han impedido continuar con algunos trabajos, un ejemplo de aquello es que cuando una de los testigos dijo que había visto correr a Santiago Maldonado al Río Chubut la justicia determinó ir con perros especializados, y cuando uno de ellos quiso cruzar el río, no los dejaron con el argumento de que es agua sagrada. La fiscal sostiene que las ropas que le entregaron de Maldonado, no eran sólo de él y, por último, que hay “varios” testimonios que no ayudan a entender lo que pasó.

Pero no son pocas las teorías que se manejan sobre el paradero de Maldonado. La principal apunta a la participación de Gendarmería, que como precisó la fiscal, no hay elementos probatorios aún. Lo segundo es que haya tenido un accidente en el Río Chubut, teoría que algunos descartan porque no es caudaloso y tampoco lo suficientemente hondo. Una tercera hipótesis es que haya venido a Chile por voluntad propia o herido. Pese a que su familia lo descarta, ha tomado fuerza en los últimos días, dado que se sabe que Santiago Maldonado tenía tres teléfonos -dos argentinos y uno chileno-, y uno de ellos el 2 de agosto (a un día de su desaparición) fue respondido en Chile durante 22 segundos, pero nadie habló.

Aún así la familia reconoce que el artesano usaba un celular chileno por motivos “profesionales” y eso queda en evidencia en panfletos que fueron encontrados -según dicen en el sur de Argentina-, los cuales Maldonado entregaba para ofrecer sus servicios de tatuajes y en donde estaba registrado el número chileno. Además que desde el lugar de las manifestaciones hay sólo 47 kilómetros a Chile. “No sé qué línea siguen ahora, porque una era que había quedado muy herido y había ido a Chile por un paso no habilitado y que se había internado en Chile”, dice la diputada de la zona, Jacqueline Camiona, y agrega que “hoy por hoy, el cuerpo no ha aparecido en ningún lado, así que puede ser que una de las vías de investigación sea que está en Chile”.

Pese a que por la tarde de ayer la oficina de la Interpol en Chile descartó que en las morgues chilenas se haya encontrado un cuerpo con las características del argentino, hay sectores que creen que este se encuentra en Chile, ya sea con o sin vida. Marcos Ampuero, amigo chileno de Santiago, dijo a La Nación que “él no es mapuche, él simplemente es defensor de todo tipo de causas, como la de los mapuches, y por eso fue apoyar”, refiriéndose a que Santiago cuando estuvo en el país -específicamente en Chiloé en enero pasado-, protestó por las causas de los pescadores artesanales. Además dijo que no se quedó más tiempo en Chile porque le vencería la visa.

El fiscal Norberto José Bellver,  subrogante en la Fiscalía General ante la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia y titular de la Fiscalía Federal de Primera Instancia de Comodoro Rivadavia, dijo ayer en conversación con canal TN  que “están trabajando del lado chileno” y que no descartan ninguna hipótesis. “Estamos trabajado en todas las hipótesis, sin descartar ninguna. En definitiva, lo que nos interesa es encontrar al señor Maldonado”.

Por último se trabaja en la teoría de que hayan sido mapuches argentinos los responsables. Esto, porque el 29 de julio un grupo ligado a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), liderado por Facundo Jones Huala, intentó atacar la estancia de la familia Benetton donde hay un cuidador -mapuche también-, quien asegura que para defenderse acuchilló a algunos de los que estaban allí. En Argentina también piensan que pudo ser Santiago Maldonado uno de los heridos, y quizás escapó en malas condiciones. De todas maneras, en el lugar se encontró rastros de sangre que se analizarían en los próximos días.