Juanita León asegura en entrevista con "El Líbero" que "vivimos en un momento en que los periodistas estamos sintiéndonos bajo amenaza de perder esa preponderancia que teníamos en la sociedad". También relata el llamado en que le dijeron que por su culpa ganaría el "No" en el plebiscito por el Acuerdo de Paz.
Publicado el 29.11.2016
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Cuando el pasado jueves en el Teatro Colón de Bogotá (Colombia), el presidente Juan Manuel Santos y el jefe de las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Rodrigo Londoño,  firmaron el nuevo Acuerdo de Paz -que fue el quinto acto para sellar el fin del conflicto armado y se espera que sea el definitivo-, la periodista colombiana Juanita León estaba en el Auditorio 1 de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica de Chile. Estaba ahí por haber sido una de las invitadas del XXII Congreso Mundial de Mujeres Periodistas para hablar del medio que comanda desde 2009: La Silla Vacía. “Lamento perderme este momento histórico de mi país, pero mostrar un proyecto digital que todavía existe, también es importante”, dijo León.

El medio digital independiente se centra en historias que describen cómo se ejerce el poder en Colombia, junto a todos los hilos y relaciones que se tejen. Es, en otras palabras, un espacio para mostrar la trastienda de la política. Actualmente no publican más de cuatro historias diarias y con ello, tienen 1,5 millones de visitas al mes y 50.000 suscriptores. “Quizás no sean los mejores números, pero hay que tener en cuenta que los años digitales son como los años de los perros (…) Sobrevivir como medio en esta era, es un arduo trabajo”, explicó en su charla.

En entrevista con “El Líbero” se extendió sobre su manera de ver los medios digitales y las redes sociales, con sus pros y contras, con su mirada de abogada que siempre quiso ser periodista y rodeada de una familia de empresarios. “Lo supe desde los 14 años, después de leer “Entrevistas con la Historia”, de Oriana Fallaci. Pero lo hice así, siendo abogada y sacando después una especialización, porque me parecía que Comunicación Social era lo que estudiaban las reinas de belleza en Colombia”, contó. Estudió una Maestría en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Colombia y antes de eso apenas estaba relacionada con el mundo digital. Todo empezó al ser en 2006 una de las que estuvo detrás de Semanario.com. Después, durante su año y medio en Estados Unidos fundó Flypmedia.com y ahora es la directora de La Silla Vacía. Sus únicas clases sobre el tema fueron con los periodistas Jean François Fogel y con Bruno Patiño, que durante una semana en un taller de la Fundación García Márquez le enseñaron varias de las herramientas que utiliza en su trabajo.

Ha ganado premios como el Príncipe Claus, que es entregado en Holanda a organizaciones cuyas acciones culturales tienen un impacto positivo en el desarrollo de sus sociedades, y el García Márquez el pasado octubre, en la categoría de cobertura por “La Justicia que sale de La Habana”, donde se contaron detalles desconocidos de los acuerdos logrados entre el gobierno colombiano y las Farc en materia de justicia transicional.

“El proceso ha sido mucho de ensayo y error. Al principio no tuve un plan de negocios, fue al tercer año que lo tuve. Realmente mi objetivo es cambiar el periodismo en Colombia y si uno puede demostrar que puede vivir de un periodismo independiente con las herramientas que da el mundo digital, entonces se está haciendo algo. Pero este ha sido proyecto de ensayo y error, hemos tenido más errores que éxitos, pero los poquitos éxitos que hemos tenido los estamos tratando de capitalizar. Recién siento que he entendido un poquito cuál es el norte en términos de negocios, pero me he tardado siete años. Yo siento que hace apenas dos años entendimos de verdad, por dónde ir. Así funciona”, dijo.

– Emily Bell, quien es la encargada del área digital de The Guardian desde 2006, dice que Facebook le ha hecho mucho daño al periodismo, especialmente por la cantidad de noticias basura que ahí se comparten y las informaciones sin valor agregado que se generan. 

– No sé, en Facebook tienes la oportunidad de llegar a mucha más gente. Yo creo que es un arma de doble filo. Yo lo que creo con esto de las redes sociales es que los periodistas estamos en un momento en que nos sentimos bajo amenaza de perder esa preponderancia que teníamos en la sociedad. También tendemos a idealizar lo que teníamos antes, y me parece que antes también había un montón de basura. Ahora, la cosa es más democrática.

-Hay otro tema, que son las burbujas que se han creado en redes sociales. Porque se crean círculos de opinión en donde todos opinan lo mismo, no hay debate.  

-Ahora hay mucho periodismo de afirmación y es que lees sólo lo que confirma tus prejuicios, entonces eso hace que existan menos oportunidades de dialogar con otros puntos de vista. Aunque también veo en la práctica que la gente entre sus seguidores de Twitter, por ejemplo, también sigue mucha gente que o medios que no es de su línea, por eso no sé qué tan cierto es eso. Aquí lo que hay es mucho ensayo y error, y nos toca ir ensayando.

– En esto del ensayo y el error, ¿cuál ha sido tu peor error? 

-En esto de la plataforma fue este proyecto de “100 maneras”, un proyecto paralelo enfocado más en tendencias. Fue un gran gasto para la silla y fracasó. Y pues un error que yo cometí, cuando anunciamos erróneamente que el Ejército dio de baja a Alfonso Cano (guerrillero colombiano) en 2010, y no fue así. Nosotros lo que hicimos fue ser transparentes y mostrar lo que había pasado, porque nuestra chiva (golpe) se convirtió en un oso (algo vergonzoso). En Internet, muchas veces, es más importante la transparencia que la verdad. 

– Las redes obligan, de alguna forma, a la transparencia por la exposición que brindan, ¿cómo manejaste la situación de aparecer en los Panamá Papers?

– Fue una situación como muy difícil a nivel personal porque yo vengo de una familia que tiene plata, afortunadamente. Yo nunca he dado una impresión contraria. Pero yo nunca he manejado los negocios de mi familia. Justamente yo iba a hacer un debate sobre los Panamá Papers y me llama un periodista el día anterior a que salieran y me dice: “Oye, es que tú sales ahí” y yo quedé… No sabía cómo podía salir ahí porque yo no tengo nada, y me dijo que salía lo de una empresa en la que era socia. Lo primero que hice fue llamar a mi papá y me dice que sí, que tenemos esta empresa en Panamá. Mi papá no entendía cuál era mi drama y yo como hija de papi nunca había hecho declaración de rentas y mi papá me decía: “Sí, fresca que está todo al día”. Y bueno, por lo menos está todo bajo regla, pero obviamente bajo el contexto de los Panamá Papers era difícil. Por eso escribí “Estoy en los papeles de Panamá”, puse la declaración de renta y en un principio estaban ahí hasta los números de mis cuentas bancarias y unos usuarios me decían: “Juanita, borra eso”. Y como podía considerarse que había conflicto de interés, pues delegué al subdirector para que se encargara de todo lo que sacamos de los Pánama Papers. Fue duro, fue aburrido, pero bueno, ahí “La silla…” salió fortalecida por esa transparencia. 

-¿En este mundo digital sólo está funcionando la información de nicho?

– Hacer un medio de interés general hoy en día, me parece que es muy difícil, salvo que seas un medio tradicional establecido. Cuando se hace un periodismo de nicho, pues simplemente consigues el nicho. Porque como en Internet los usuarios van buscando varias informaciones, pues hay muchas posibilidades de éxito si comienzas a crear una comunidad muy interesada en tu tema y luego te vas ampliando a comenzar como desde algo general. Ya hoy día nadie va a un medio a ver qué le dan, la gente anda buscando una información muy específica. 

– Tú has contado que cuando ganó el No en el plebiscito del Acuerdo de Paz, no te sorprendiste, mientras que muchos otros periodistas y medios sí. Hasta las encuestas aseguraban que el Sí ganaba. ¿Por qué?

– Creo que también pasó porque nosotros tenemos “sillas regionales”, con las que estamos muy cerca del territorio donde pasan las cosas. Además nosotros habíamos decidido desde las elecciones pasadas que no cubríamos encuestas porque sabíamos que las encuestas se están equivocando, la única que cubrimos es la GAN trimestral, que tiene 15 años. Pero en elecciones no usamos encuestas para cubrir temas. Y yo creo eso que fue importante, nosotros no nos guiamos por las encuestas y que estábamos en terreno. Y cómo no estábamos por el Sí, aunque yo obviamente voté por el Sí, pero nuestro cubrimiento no fue para ayudar al Sí. También le hicimos una entrevista a “Romaña” que fue letal. “Romaña” es el guerrillero como más sanguinario de las Farc, y en donde él decía unas cosas… Y nosotros sacamos la entrevista en bruto y eso fue bastante movido. De hecho, uno de los negociadores me llamó para decirme que iba a ganar el “No” por mi culpa. Y pues no, este señor lo entrevistamos pensando que era un transformado y dice eso, y nos dimos cuenta que no. ¿Pero qué hacemos, no lo sacábamos porque dijo otra cosa?

FOTO: CRISTÓBAL UGARTE.