Diputados y agricultores denuncian campaña ideológica y electoral del gobierno al utilizar fondos públicos en actos por 50 años de la reforma agraria

Este viernes se cumplieron cinco décadas de la implementación de este controvertido proceso económico y social, que significó la expropiación de más de 10 millones de hectáreas. El SAG y el INDAP instalaron logos conmemorativos de la reforma en todos sus documentos públicos, lo que es calificado por los críticos como un “escándalo”.
Este viernes se cumplieron cinco décadas de la implementación de este controvertido proceso económico y social, que significó la expropiación de más de 10 millones de hectáreas. El SAG y el INDAP instalaron logos conmemorativos de la reforma en todos sus documentos públicos, lo que es calificado por los críticos como un “escándalo”.
Publicado el 29.07.2017
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“El día nacional de los campesinos y de las campesinas”. Así pretende el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet que se recuerde a la reforma agraria todos los 28 de julio. Este viernes se conmemoraron los 50 años de la implementación de esta reforma por parte del Estado que afectó a miles de agricultores y que fue calificada por la Mandataria como “un paso contundente de reconocimiento, de justicia y equidad con el mundo rural”.

Pese a la mirada que hoy presenta el gobierno, la Reforma Agraria -que comenzó a ser implementada el 28 de julio de 1967 bajo el mandato del Presidente Eduardo Frei Montalva y acrecentada en la Unidad Popular-, desde sus inicios y hasta el día de hoy ha generado divisiones entre los chilenos. A tal punto de ser considerada “el quiebre más profundo que la sociedad chilena ha vivido”, como lo plantea el filósofo y analista político Max Colodro (ver aquí), quien trabaja en un libro que publicará pronto sobre este controvertido tema. Los números señalan que en total fueron más de 10 millones de hectáreas las que fueron expropiadas a los agricultores, fundamentalmente durante el gobierno de Salvador Allende.

Pero más allá del debate histórico, diversos agricultores además de los diputados Ignacio Urrutia (UDI) y Ramón Barros (RN) denuncian que con motivo del aniversario número 50 de la Reforma Agraria, el gobierno está realizando una campaña ideológica para incidir en la opinión pública sobre las “bondades” de este proceso, sin considerar en el debate las opiniones contrarias. Además, denuncian que el ejecutivo se ha aprovechado de la conmemoración de la Reforma Agraria para realizar decenas de actos públicos que para ellos son cuestionables. Por ejemplo, durante unos días veremos el palacio de La Moneda iluminado con el logo conmemorativo de las cinco décadas de este programa estatal.

“Nos preocupa de dónde están sacando la plata, porque todos estos actos tienen un costo muy grande y me parece insólito que celebren algo que fue tan desastroso para el país”, señala el diputado por la región del Maule Ignacio Urrutia. El parlamentario cree además que la conmemoración de la reforma agraria tiene una connotación política: “Esto demuestra la desesperación del gobierno por hacer cualquier cosa para sacar réditos electorales”.

La misma opinión tiene el agricultor de Longaví y consejero de la SNA Andrés Montero, quien señala que el ministerio de Agricultura –fundamentalmente a través del SAG y del INDAP- ha organizado decenas de actividades para conmemorar los 50 años de la Reforma Agraria, lo que considera como “un escándalo”. “El gobierno ha utilizado recursos del Estado para hacer una campaña ideológica para dejar la impresión en la opinión pública que la Reforma Agraria fue un buen proceso. Y la verdad es que todos los estudios económicos han demostrado que estuvo muy mal hecha, y que los asentamientos y las granjas colectivas fueron económicamente un desastre”.

Esta semana Andrés Montero denunció a través de una carta a El Mercurio y a otros diarios regionales, que la Universidad de Talca organizó un seminario para debatir sobre la Reforma Agraria, pero sin sus detractores: “Todos los expositores representaban una sola corriente, que defendía la Reforma Agraria. No hubo ninguna versión de algún experto que estuviera en contra de este proceso. Nosotros como SNA intentamos ser partícipes de ese encuentro, pero el rector Álvaro Rojas se negó”. Además intentamos hacer un seminario en la sede de Linares de la misma Universidad de Talca, y también lo vetaron las autoridades. Ellos pretenden instalar en la ciudadanía, y sobre todo a las nuevas generaciones, que los patrones lapidaban a los trabajadores”.

En la carta a El Mercurio, Montero argumentaba que era lamentable que una universidad acreditada, con acceso a fondos públicos, se preste para organizar y patrocinar un seminario con expositores que representan solo a defensores del proceso: “Como se ha discutido extensamente en la prensa en estos días, la reforma agraria de Frei y de Allende generó miles de víctimas, y, de paso, un grave daño a la agricultura chilena (…) No es bueno que una institución de la trayectoria de la Universidad de Talca se olvide del pluralismo y se transforme, más bien, en un bastión del partido que lideró la peor reforma económica y social del siglo pasado”.

Hace más de 40 años, la familia de Andrés Montero fue una de las miles de familias a las que les expropiaron sus tierras: “Imagínate que tú tienes un campo, te lo quitan y no te pagan. Con Frei Montalva por lo menos te dejaban una reserva, pero con Allende te quitaban no sólo la reserva, sino que también la casa. Y a nosotros terminaron por expropiarnos la casa y la reserva, como le sucedió a mucha gente”.

La extensa agenda del gobierno para conmemorar la reforma agraria

Durante el mes de julio el Ministerio de Agricultura organizó una iniciativa llamada “Conociendo la Reforma Agraria en la Biblioteca de Santiago” que invita a participar a niños y niñas de talleres para conocer más sobre el proceso, y que cuenta con la colaboración del Ministerio de Educación y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam). Además el INDAP ya tiene agendados nueve eventos públicos relativos a la reforma agraria, entre ellos una exposición itinerante de fotografías, lanzamientos de libros y una gala artística y cultural que se realizó ayer en el Museo de Bellas Artes.

Esta serie de actividades provocó que los diputados Ignacio Urrutia y Ramón Barros solicitaran a la Contraloría General de la República un informe donde se señale si el Ministerio de Agricultura cuanta o no con un ítem especial en su presupuesto para este tipo de celebraciones, entre otros requerimientos.

Además ambos parlamentarios denunciaron que tanto el SAG como el INDAP instalaron los logos conmemorativos de la reforma en todos sus documentos públicos, lo que fue calificado por el diputado Urrutia como un “escándalo”. “Es un horror que en el logo del SAG aparezca la conmemoración de la Reforma Agraria, porque esta reforma fue un desastre, que causó un trauma gigantesco. Entonces, celebrarlo no tiene ningún sentido”.