En conversación con “El Líbero”, el parlamentario de la DC habla sobre las opciones que tiene su partido para hacer alianzas en la Cámara y señala que se quedó con una mala sensación tras la Junta Nacional de la falange.
Publicado el 05.02.2018
Comparte:

El diputado Pablo Lorenzini (DC) es claro. No le gustó el análisis que hizo la Junta Nacional el pasado 27 de enero. Cree que la discusión no se centró en el futuro, sino que sólo quedaron en evidencia las culpas por la derrota parlamentaria, las diferencias que hay dentro de la falange y una sola sensación final: si el histórico dirigente y ex presidente de la tienda, Gutenberg Martínez, deja o no el partido.

En conversación con “El Líbero” desmenuza la junta y las alianzas de la DC para el futuro.

– ¿Con qué sensación se quedó tras la junta Nacional?

– Primero se cumplió con el requisito de tener una Junta Nacional cada cierto tiempo, pero nos extrañó a todos la baja asistencia, ya que había menos de la mitad de los delegados normales -antes no se podía entrar y ahora había asientos para todos-, lo cual revela cierto distanciamiento hacia el partido. Por lo tanto, la primera labor es retomar contacto con nuestros militantes, sobre todo en regiones, provincias y comunas. A mí personalmente no me gustó el análisis que se hizo porque lo que pasó ya pasó, nos fue mal en la elección, pero hay que hablar sobre el futuro, viene un nuevo gobierno en un mes más y en la Junta en general fue mirar hacia atrás y echarse las culpas. Entonces, no quedamos potenciados para salir a trabajar nuevamente, sino que quedó una sensación más bien negativa. Es algo así como cuando alguien fallece, y uno va a llorar, en vez de ayudar a la familia y ver qué hacer. Además, que siguen las peleas internas que no tienen lógica ahora, por un lado Gutenberg diciendo que no sabe si se va o se queda, y por otro, un sector completamente ausente como los senadores electos Ximena Rincón, Yasna Provoste y Francisco Huenchumilla. Entonces, en general, el único sabor que dejó la junta es si Gutenberg renuncia o no; y esto no es así, si uno está en un partido tiene que aceptar las derrotas, potenciarse, tomar ánimo, meterle pasión y salir adelante. Lo bueno, es que se determinó una nueva elección de directiva.

– ¿Y qué le parece la reflexión de Gutenberg Martínez sobre una posible renuncia?

– Yo también voy a entrar en un periodo de reflexión, sobre si me cambio de distrito o capaz que sea candidato presidencial o a la presidencia del partido. Períodos de reflexión a estas alturas, de gente que ya tiene -con mucho respeto- bastantes años… no tienen ningún sentido. Yo estaba en el colegio cuando Gutenberg ya era uno de los artistas dentro de la DC. El que se quiera ir, que se vaya, el que se quede, que aguante y dé la pelea por dentro. No me gustan estos períodos de reflexión.

– ¿Por qué cree que lo hace?

– A estas alturas es gente experimentada, son de nuestros patriarcas, ellos sabrán si se quedan, se van, si van a dar la pelea desde dentro o no. ¿Cómo va a ser posible de que porque no son mayoría se van? Se van a tener que ir porque no van a ser mayoría, porque la mayoría de la DC es centro y centroizquierda, o sea eso se demostró. Y desde ese punto de vista Carolina Goic fue muy clara, ella era la presidenta del partido, y se dio cuenta que no le fue bien y dio un paso al lado. No me gustan estos períodos de reflexión para que todos vengan a decir ‘por favor que se queden´. El que se quiere ir, que se vaya, el que quiere, que se quede, y armemos un partido para adelante y no mirando para atrás.

– Pero si él se va, se sumaría a otras renuncias importantes que ha tenido la DC

– Cuando usted tiene a su marido que por fuera tiene cinco pololas y al final usted le dice que si quiere otra vida, se vaya; si uno lo trata de retener es porque le da permiso para que salga con las cinco pololas. ¿Para qué vamos a retener? ¿para que después, en cada decisión que tomemos, vayamos a tener las críticas de gente diciendo “yo me quedé porque tú dijiste”?. El partido es soberano, tiene que hacer una elección de directiva, nosotros estamos armando una mesa de centro con Fuad Chahín y otros sectores. Habrá una mesa del lado de los disidentes, y no sé si Alberto Undurraga y otros levantarán una lista. Ahí los militantes en todo Chile decidirán quién va a gobernar, y al que no le gusta, bien, así son las elecciones y la democracia.

Junta Nacional y acuerdos con la izquierda

– ¿Cuál es la interpretación del voto político aprobado? Hay mucha confusión aún…

– Fue un error, habiendo tan pocos delegados, una votación a las 12 de la noche. Este es un partido de centro que obviamente tiene más posibilidades de acercamiento con la centroizquierda, si es que funciona. En el último tiempo, no ha funcionado. Yo he estado dialogando con los parlamentarios para ver qué hacemos en la Cámara a partir de marzo y nos ha costado. Hemos conversado con los radicales, hemos tenido acercamientos con los socialistas y por otra parte también hemos conversado con los comunistas y con el Frente Amplio, pero a ellos no los vemos unidos, no creo que vayan a tener una sola voz. Ahora las diferencias de votos que existen en el nuevo Congreso, entre la oposición y el futuro gobierno, son muy pocos, por lo que vamos a intentar, ya que si no significa entregarle a Piñera y a su equipo cuatro años toda la Cámara y comisiones donde se deciden urgencias. Eso es lo que había que explicarle bien a los camaradas, que se trata de un pacto de gobernabilidad, de administración. Aquí la DC tiene que volver a su nicho, que es todo lo que sea bueno para la ciudadanía. Me importa un comino si el proyecto lo presenta el gobierno… si es bueno, vamos a apoyarlo. Tenemos que centrarnos en la salud, descentralización, deporte, etc. Ese es nuestro trabajo, más que o me voy contigo o con el otro.

– ¿Y cómo proyecta esas alianzas?

– Lo vamos a intentar, pero va a ser complicado. No estamos claro si esos 20 votos del Frente Amplio van a estar en un acuerdo, porque algunos dicen que no pueden participar de estos. Lo veo complicado. De todas maneras ya hemos conversado con los radicales y socialistas. En el caso de que no vaya para allá, yo soy de la idea y la mayoría de la bancada, es que no podemos ceder la administración de la Cámara de Diputados y de las comisiones, eso es claro. Nosotros necesitamos Hacienda, Salud. Y si no nos resulta con la izquierda, tendremos que conversar con la centroderecha, al final no podemos regalar esto.

– ¿Y las futuras alianzas?

– Ya se acabó la Nueva Mayoría, lo han dicho todos. Hay tres bloques: derecha, centro e izquierda, y es complicado porque en las nuevas leyes dice que tendremos elección de gobernadores regionales y alcaldes en dos años más, y el ir dispersos en dos sectores, la centro izquierda y la izquierda, significa que la derecha va a ganar todas las elecciones. Tenemos que buscar la manera de hacer pactos por omisión o por asignaciones, porque si vamos a ir a pelear entre nosotros no vamos a ganar nada. Si eso sigue así nos va a llevar a ochos años de gobierno de la actual oposición.

– ¿Cómo piensa que debe ser el consejo ideológico? Se habló de que podría ser liderado por el ex Presidente Eduardo Frei.

– Eso es lo que hace falta, un consejo ideológico bien hecho, no influenciado por sectores. En un Congreso, Frei da las garantías, ya que es una persona con experiencia. Tiene que ser un Congreso en que definamos que somos demócratas y que somos cristianos, pero que haga la pregunta sobre qué significa eso en el mundo moderno de hoy, que sin duda ha cambiado mucho en los últimos 20 años. Y así, ver qué queremos, cuáles van a ser nuestros enfoques, hacia donde vamos en lo filosófico, pero también en lo práctico. Es muy bueno hacerlo cada cierto tiempo, ojalá la Nueva Mayoría lo hubiera hecho con sus dirigentes hace un año, quizás habría sido distinto el resultado.