En conversación con "El Líbero" el diputado y experto electoral acusa una actitud hostil de la abanderada de la DC, que se explica, a su juicio, "por la desesperación de una candidatura que desde el momento que emerge no ha logrado despegar, ni abrirse un pequeño espacio para mostrar que hay un horizonte de crecimiento".
Publicado el 28.05.2017
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Este viernes comienza el período de campaña para las primarias del 2 de julio, donde los grandes ausentes serán los dos candidatos de la Nueva Mayoría, Carolina Goic (DC) y Alejandro Guillier (PS, PPD, PR y PC), ya que se medirán en primera vuelta en noviembre.

Así, mientras Chile Vamos y el Frente Amplio tengan derecho a minutos en televisión, los abanderados del oficialismo tendrán que buscar otras formas para buscar protagonismo. El diputado y experto electoral Pepe Auth dice que será el momento en que “se consagra la equivocación de no haber ido a primarias y se empiezan a pagar los costos”.

Además, en conversación con “El Líbero” el ex PPD y reconocido “guillierista” hace un análisis de la dura semana del candidato y de los mensajes cruzados con Carolina Goic, de quien dice que “ha conseguido su propósito de sacarlo de quicio y obligarlo a responder”.

– El viernes comienza la campaña de primarias donde la Nueva Mayoría es la gran ausente. ¿Cómo ve el escenario?

– Estamos en el momento en que se consagra la equivocación de no haber ido a primarias y se empiezan a pagar los costos. Hasta ahora, no ha habido clima de primarias ni entusiasmo, ni campaña, apenas un anti debate -de bajo rating- del Frente Amplio y todavía no hay clima. Pero, si empezamos la cuenta al revés, son 30 días en positivo para las otras campañas y nosotros tenemos que reforzar el despliegue territorial, no me niego a que también hagamos algún debate con Carolina Goic para tener presencia en los medios. 

– ¿Qué está pasando con la candidatura de Alejandro Guillier? Ha hecho declaraciones criticando a Carolina Goic, que ha traído respuestas muy duras también. 

– Bueno, habría que preguntarse qué pasa con la candidatura de Carolina Goic, que lo que ha intentado hacer para existir es darle duro a Alejandro Guillier; ahora ha conseguido su propósito de sacarlo de quicio y obligarlo a responder. Pienso que es una equivocación para ambos darse el uno al otro, porque es evidente que de pasar a segunda vuelta se van a necesitar y en consecuencia, desde el punto de vista nuestro, de Guillier, la equivocación es mayor, porque la verdad es que para conseguir la tarea de pasar a segunda vuelta no es ella nuestra adversaria. 

– ¿Cuando dice que Carolina Goic lo ha sacado de quicio, a qué se refiere?

– Me refiero a que ha tratado de existir sobre la base de ningunear y darle duro a Guillier. Un ejemplo es el despropósito de meter el debate sobre la elección de intendentes en la campaña de diferenciación presidencial. Lo que habla de la desesperación de una candidatura que desde el momento que emerge no ha logrado despegar, ni abrirse un pequeño espacio para mostrar que hay un horizonte de crecimiento y eso, naturalmente, les ha hecho salir a golpear y nosotros, equivocadamente, caímos en el juego.

– Es paradójico, porque en la DC también dijeron esta semana que en la candidatura de Guillier hay “desesperación”…

– Sí, y empiezan a difundir que está pensando en salirse de la carrera. Es obvio que el candidato que está en la pole position de la centro-izquierda para pasar a segunda vuelta no es el que tiene que pensar en su retiro, sino más bien en cómo refuerza su campaña, en cómo acrecienta su distancia. La pregunta sobre la continuidad está más bien en las candidaturas que no logran abrirse un espacio en la opinión pública, suficiente además como para soportar una lista parlamentaria.

Cuestionamientos a la candidatura

– ¿Por qué cree que se empieza a cuestionar la continuidad del candidato? Esta semana hubo varias voces que lo plantearon, un ejemplo fue José Joaquín Brunner, quien dijo que la candidatura “está en un espiral de terminación”…

– Son análisis interesados. Es evidente que pareciera haber personas interesadas en que el mejor candidato posible contra Piñera en segunda vuelta decepcione. De partida ha quedado en evidencia, no puede estar más claro, que Piñera prefiere en segunda vuelta competir con Beatriz Sánchez. Hay señales múltiples en esa dirección y todos aquellos que son sus partidarios o aquellos que le siguen el juego obviamente lo que hacen es intentar erosionar la fuerza del único candidato que tiene posibilidad de competirle con opción. Creo que todavía hay nostálgicos de Ricardo Lagos.

– Está firme entonces la candidatura…

– Pienso que las cosas están relativamente afirmadas en el sentido de que la candidatura independiente, respaldada por socialistas, radicales, ppd y comunistas tiene una ventaja considerable respecto de los otros competidores para pasar a segunda vuelta.

– Carlos Maldonado dijo que “la élite concertacionista se ha prestado para boicotear a Guillier. ¿Es partidario de eso?

– Creo que hay muchas señales en esa dirección, de la resistencia de la élite a aceptar que alguien que es de afuera, en muy poco tiempo los sobrepasa; alguien que para ellos viene de provincia, sin trayectoria política, y pienso que lo consideran una injusticia. Entonces lo hacen ver y han orquestado una verdadera campaña de erosión de la identidad de Alejandro Guillier. Primero, por su supuesto populismo. Cuando no encontraron fundamento a eso, pasaron a decir que no tenía programa. Eso se ha ido disipando porque él ha dado señales múltiples en las distintas proclamaciones. Ahora resulta que vienen con el ‘liderazgo’, cuando el propio Piñera dio prueba de su falta de liderazgo cuando no pudo convencer a la UDI del cambio del binominal, primero, y del acuerdo de vida en pareja, después. Intentan colgarle a Guillier la resistencia a elección de intendente como si fuera responsabilidad de él, cuando es un proyecto y un compromiso del Gobierno y naturalmente es este el que tiene que alinear a sus tropas para cumplir el compromiso, que además es de todos los que apoyamos a este Gobierno. Creo que el club de la política no termina de convencerse que alguien que no tenía membresía honoraria los sobrepase como opción para ganar la elección.

– Pero en lo concreto, Guillier en enero, febrero estaba en 22% de aprobación y hoy en 15%. ¿Cómo evalúa usted eso? ¿Hay alguna autocrítica?

– Es evidente que para nosotros febrero, marzo, abril han sido meses perdidos en el sentido de que nos demoramos en pasar a la fase siguiente. Ahora, también hay que pensar que la carrera es larga, no es una carrera de 400 metros, sino que de 1500 y con obstáculos. Por lo tanto, no importa tanto la cifra que tenga una semana respecto de la otra, sino que cómo está hoy día respecto de seis meses. Ahora se está haciendo medición del Centro de Estudios Públicos (CEP) y mi impresión es que respecto de la última medición que fue en noviembre, apostaría a que Alejandro Guillier va a estar mejor de lo que estaba en esa fecha y que va a estar de todas maneras en el primer lugar de la centro-izquierda. Si me preguntan esta vez por segunda vuelta, creo que vamos a estar en una situación competitiva, estrecha, con Sebastián Piñera, y seguramente con el mejor rendimiento frente a él. Eso es lo que yo espero.

– ¿Qué viene ahora?

– Para lo que viene necesitamos urgentemente pasar de manera definitiva a la fase superior de la campaña, que implica una estructuración, un plan territorial muy claro, un equipo de vocerías que complementan lo que dice el candidato, todo lo que supone una campaña en forma. Nosotros estábamos preparándonos para la primaria y lamentablemente se frustró.

– Pero usted hace un mes atrás en una entrevista en este medio también dijo que la candidatura debía pasar a una fase superior…

– Si pues, llevamos por lo menos dos meses de retardo respecto de lo necesario, y eso se está reflejando. A ver, siempre se hace alusión a la Cadem, pero sólo mide la temperatura del momento, pero bueno, igual entraron dos nuevos candidatos al ruedo, en ese período del que me habla y Guillier sigue estando firme en la pole position de la centro-izquierda con claridad, aún cuando la Nueva Mayoría presenta dos candidatos, aún cuando el Frente Amplio le encontró rostro presidencial a su opción política, aún cuando nos hemos retrasado en el paso de una fase superior de campaña. Si se considera todo eso yo tengo que decir que la candidatura era firme. Porque con todo lo que ha ocurrido, con la emergencia de dos candidatura y nuestros propios déficit podríamos estar en el suelo, y resulta que mantenemos una distancia bastante considerable en el campo de la centro-izquierda.

– En una entrevista en la Radio Zero usted dijo que a Guillier le ha faltado fuerza propia. ¿A qué se refiere?

– A que se exageró en esperar a la proclamación de los partidos para constituirse como opción presidencial nítida con fuerza propia. Todo candidato, aún aquellos que militaban en partidos -como Lagos, por ejemplo- creaban su círculo de liderazgo y de dirigencias territoriales leales al interés de la candidatura y de esa fortaleza se relacionaban con los partidos y creo que acá, hemos caído en el error de esperar a los partidos antes de constituir fuerza propia. Pensemos en Piñera, él tiene a la UDI y a RN, pero no se puede decir que Chadwick es un enviado de la UDI en el piñerismo, es más bien un enviado del piñerismo en la UDI, o que Cecilia Pérez es alguien que RN le pone a Piñera, no, ella responde al interés del candidato frente a RN. Bueno eso es lo que también necesitaba o necesita cualquier candidatura, instalar una red de liderazgo y de contingente que responda al interés de la candidatura presidencial, antes que al interés de un partido en particular, aunque sean militantes.

Las proyecciones

– ¿Cómo ve la primera vuelta, podemos hacer alguna proyección?

– Mi cálculo es que la candidatura de Sebastián Piñera va a andar en torno al 40% -un poco por debajo o un poco por encima-, y que nosotros necesitamos superar la barrera del 30% para tener opción cierta de ganar en la segunda vuelta. Por eso, como seguramente el piñerismo sabe lo mismo, lo que intentan hacer es amplificar el eco de la campaña de Beatriz Sánchez porque eso conspiraría contra la posibilidad de que Guillier llegue a superar el 30%, porque es obvio que si Beatriz Sánchez saca 20% nosotros no vamos a poder sacar 30%, en cambio si ella está en torno al 14% o 15% nosotros vamos a estar sobre el 30% de los votos. Ahora, en cualquier manera los votos que vengan después de la primera vuelta para Piñera van a ser votos carísimos, le va a costar muchísimo crecer en segunda vuelta. Por otro lado, a nosotros también nos va a costar mucho movilizar al electorado que no votó por nosotros en primera y que tampoco quiere a Sebastián Piñera. Vamos a tener que movilizarlos y convencerlos de que la disyuntiva va a estar vigente de que si quiere que el país continúe profundizando el avance de la lógica de los derechos sociales garantizados, en lugar del regreso de la lógica del predominio del mercado, va a tener que concurrir a votar. De todas maneras preveo una segunda vuelta muy estrecha entre Piñera y Guillier.

– ¿Entonces las voces que dicen que Beatriz Sánchez puede pasar a segunda vuelta no tienen tanto sustento?

– Bueno, uno en democracia tiene que estar abierto a lo que digan los electores y por supuesto que posibilidad hay, pero yo diría que es la más baja. Hasta ahora, se visualiza con evidencia la preferencia de Sebastián Piñera de tenerla de competidora en segunda vuelta. No creo que dé para eso, pero tampoco lo descarto, porque depende mucho de lo que hagamos nosotros por un lado, y de lo que pase en la primaria, por el otro. Está por verse cuán masiva es la primaria y si está cerca en votación a lo que fue la primaria anterior. Pensemos que en la primaria pasada no estaba el Frente Amplio y estábamos nosotros y sumamos 2 millones 140 mil electores y la alianza 805 mil; o sea fueron a votar 3 millones 150 mil personas, por supuesto si la primaria fuera igual de masiva y a Beatriz Sánchez le fuera tan bien como a Michelle Bachelet, eso le puede contribuir a cambiar el escenario. Hoy día por lo menos estamos lejos de que eso ocurra.