El matutino catalán señala que este tipo de protesta se originó en el Chile de 1971 y que luego se expandió por toda Latinoamérica.
Publicado el 06.11.2014
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Premunidos de ollas, sartenes y cucharas de palo, la noche del martes miles de catalanes se asomaron por las ventanas de sus departamentos y salieron a las calles para hacer una sonajera masiva en contra de la decisión del Tribunal Constitucional de suspender la consulta del 9 de noviembre (9N), que tenía por objeto hacer dos preguntas: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado?” y “En caso afirmativo, ¿quiere que este Estado sea independiente?”.

En su edición del miércoles, el Diario La Vanguardia de Barcelona publicó una nota en la que se hace referencia a estos “cacerolazos” y se señala que este formato de manifestación nació en Chile: “La utilización de este utensilio de cocina para expresar el malestar de la población se remonta a 1971, cuando la derecha chilena invitó a golpear los pucheros para protestar contra el gobierno de Salvador Allende. Desde entonces diferentes movimientos sociales de Latinoamérica han recurrido a esta sonora arma para expresar su descontento ante los gobiernos de turnos”.

Asimismo, la nota recuerda la anécdota ocurrida en la Venezuela de Hugo Chávez, en 2002, cuando hubo este tipo de protestas de forma masiva: “Edmundo Chirinos, doctor de cabecera de la primera dama venezolana, Marisabel Chávez, manifestó que los repetidos cacerolazos de la oposición concentrada delante de la residencia presidencial provocaron un fuerte dolor de cabeza a la esposa de Chávez que incluso requirió hospitalización”.

Revisa el video de los cacerolazos en Barcelona

VIDEO: LA VANGUARDIA

FOTO: PEPE PONT/FLICKR