Mejorar las condiciones de vida de los 8.326 niños que atiende el Sename le significarían al Estado $173 mil millones al año. En cambio, aumentar la gratuidad para el sexto decil de los alumnos universitarios, como quiere el Gobierno, cuesta $217 mil millones (US$333 millones).
Publicado el 19.07.2017
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Gratuidad vs el Sename es la disyuntiva política que se ha instalado entre el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet y la oposición, liderada por el ex Mandatario, Sebastián Piñera.

La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley Ejecutivo que establece la gratuidad en la educación superior para los estudiantes que pertenezcan al sexto decil de la población a partir de 2018, y fija un mecanismo para llegar al 100% siempre que se cumplan determinadas condiciones de crecimiento económico.

Ello significa que 90 mil alumnos más tendrán educación pagada por los contribuyentes, totalizando 340 mil (actualmente hay 257 mil). El costo anual adicional para el Estado durante 2018 será de $217 mil millones (US$333 millones), que se suman a los $655 mil que se gastan actualmente en darles gratuidad a los 257 mil alumnos.

En resumen, el próximo año el Fisco deberá pagar $872 mil millones (US$1.321 millones) en financiar las carreras de 340 mil estudiantes universitarios. En Chile estudian alrededor de 1,2 millones de alumnos, por lo que el beneficio se entregará al 28%.

La pelea política entre el Gobierno y Piñera

Para la vocera del gobierno, Paula Narváez, la extensión de la gratuidad es una “clara conquista y una de las inversiones más importantes que estamos haciendo para el desarrollo del país”.

Además, Narváez cuestionó a la oposición por no estar “convencidos de que la gratuidad es un derecho, nunca han estado convencidos de la gratuidad en la educación superior”.

La ministra de Educación, Adriana Delpiano, coincidió en que  “es un gran logro para el país legislar sobre educación superior, que es una temática que no se había revisado seriamente en los últimos 30 años”. Con ello pareció hacer alusión al fondo solidario para los estudiantes universitarios que creó el régimen de Augusto Pinochet en 1987.

Sin embargo,  Piñera se opone al aumento de la gratuidad para el decil del 60% y plantea utilizar esos US$333 millones en los niños del Sename y en mejorar las pensiones de los adultos mayores.

Para ello convocó a un gran acuerdo nacional por los niños del Sename para “poner el cuidado y bienestar de los niños como primera prioridad”, ya que es un tema que “exige total unidad y compromiso y que debe estar por sobre las diferencias políticas e ideológicas”.

Los recursos permitirían, por ejemplo, duplicar la subvención mensual base de las residencias de los niños y adolescentes de $200 mil a $400 mil, crear un fondo para mejorar la infraestructura y construir nuevos centros de atención, ampliar el programa de familias de acogida y crear un sistema de alerta temprana, entre otras iniciativas.

Además, los recursos de la gratuidad permitirían aumentar la pensión básica solidaria y la cobertura para llegar a 1,4 millones de adultos mayores vulnerables y de clase media, complementar cotizaciones de 300 mil trabajadores de clase media, y evitar la caída en el monto de los retiros programados de los jubilados para no castigar la longevidad.

La fundación del ex Presidente, Chile Vamos, acusó al gobierno de “acceder a la presión de la Confech, con mayor visibilizada política que los niños y los adultos mayores más vulnerables de Chile.

Los costos de optar por la gratuidad o el Sename

Pero,  más allá del debate político, ¿cuánto cuesta darles una atención digna y óptima a los 8.326 niños del Sename?

El director social del Hogar de Cristo, Paulo Egenau, explicó a El Mercurio que los centros del Sename tienen un estándar de atención de apenas el 15% y que para subir a un aceptable 65% se requeriría aumentar el gasto mensual a $1.988.200. Ello es $1.400.000 más que los $600 mil, en promedio, que gasta el Estado actualmente en toda la burocracia.

Ese dinero permitiría tener residencias a menor escala, con uno o dos niños por habitación y no los 12 que existen hoy.  También financiaría la contratación de especialistas y atender a los menores según sus necesidades especiales.

El costo para atender a los 8.326 niños del Sename con ese estándar de casi $2 millones le costaría al Estado al año $173 mil millones. Ello, porque habría que aumentar los aportes estatales actuales desde los $250  mil por niño.  

Esa cifra total, además, significa $44 mil millones menos que  los $217 mil que demandará la extensión de la gratuidad al sexto decil universitario.