La UDI, RN, Evópoli y el PRI firmarán hoy un documento donde pretenden demostrar la unidad que existe en el sector frente al ideario de la Nueva Mayoría.
Publicado el 29.01.2015
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“La centroderecha debe abrirse a la convergencia en un solo partido político”, estas fueron las palabras del senador Andrés Allamand (RN) en una entrevista concedida al diario El Mercurio el 18 de enero pasado. Lo anterior generó que diversas voces de la oposición comenzaran a plantearse la propuesta del parlamentario.

El domingo pasado la carta “Unidad por Chile“, firmada por 14 referentes de la centroderecha -entre ellos Cristián Larroulet, Juan Andrés Fontaine, José Ramón Valente, Loreto Silva y Pedro Pablo Errázuriz-, daba cuenta de la preocupación que existe ante el rumbo que ha tomado el país tras la llegada de la Nueva Mayoría a La Moneda. En el escrito, los autores se comprometen a colaborar “con un referente político, unitario, amplio y diverso”.

En paralelo a tales propuestas, las directivas de la UDI, RN, Evópoli y el PRI trabajaban en un documento donde proponen establecer un “nuevo referente” de centroderecha para el país y de esta manera demostrar que sí existe unidad en el sector.

Si bien aún no está definido el nombre del “nuevo pacto”, sí se sabe que a partir de marzo empezarán a coordinarse entre los cuatro partidos políticos que lo integran. Comisiones políticas conjuntas que se realizarán dos veces al año, reuniones mensuales entre los presidentes y quincenales en el caso de los secretarios generales, una vocería conjunta y comisiones temáticas; son parte de las nuevas actividades que llevarán a cabo.

Los principales ejes doctrinarios del documento

El objetivo del “nuevo referente” de centroderecha, según cuentan en el sector, es afirmar su preocupación y rechazo ante las medidas adoptadas por el gobierno de Michelle Bachelet y que han arrastrado al país aún más hacia la izquierda. Por lo que su manera de enfrentar este “problema” es demostrar la unidad en torno a una serie de principios doctrinarios que consensuaron durante varias semanas de reuniones en conjunto.

En términos valóricos se decidió:

– Poner en el centro la defensa a la familia como núcleo fundamental de la sociedad.

– Establecer el derecho a la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.

– El respeto y la promoción a los Derechos Humanos.

– Valorar la diversidad cultural integrada por distintos pueblos originarios.

En cuanto al rol del Estado:

– El Estado debe garantizar y promover la libertad y la igualdad de oportunidades.

– El rol debe ser subsidiario y solidario, y siempre estar al servicio de las personas. Al mismo tiempo, garantizar oportunidades para todos los chilenos por igual, aunque enfocándose en la clase media y popular del país.

– Garantizar la descentralización y que ésta no debe estar concentrada en la elección de sus autoridades, sino que debe haber un compromiso por parte del gobierno para darles mayor autonomía.

Respecto de la educación:

– La libertad de enseñanza es la base de su planteamiento, dando cuenta su rechazo a la reforma educacional. En el escrito señalan el legítimo derecho de los padres para elegir y contribuir al establecimiento donde estudian sus hijos. Además, se comprometen a mejorar la calidad de la educación.

En lo económico:

– La economía social de mercado debe ser el motor del país.

FOTO: PABLO ROJAS MADARIAGA/AGENCIAUNO