El ex presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, quien renunció ayer a su cargo de agregado en España tras la muerte del trabajador contratista de Codelco Nelson Quinchillao, ha mantenido posiciones más radicales que la directiva del PC y es partidario de presionar al gobierno vía movilizaciones.
Publicado el 28.07.2015
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“Voy a ponerme a disposición de mi sector para contribuir con el movimiento social y alcanzar una nueva constitución por la vía de la Asamblea Constituyente. Me voy a incorporar a ese movimiento”,  anunció ayer en La Segunda Cristián Cuevas (PC), ex presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), ex consejero de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y ahora ex agregado laboral en España, tras renunciar al cargo diplomático luego de la muerte del trabajador contratista de Codelco, Nelson Quinchillao.

Si bien el PC ha estado en esta misma línea y ha promovido la AC, el anuncio de Cuevas podría generar un complejo escenario tanto para su partido como para el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Esto, debido principalmente a la postura más radical que ha caracterizado al dirigente durante su historia en el PC, marcando una diferencia con la directiva actual encabezada por el diputado Guillermo Teillier, quien ha mantenido hasta ahora una actitud de entendimiento con el resto de la Nueva Mayoría.

En junio de 2007 fue electo presidente de la CTC, donde a través de una huelga que duró cerca de 40 días obligó a  Codelco a aumentar los sueldos y entregar beneficios a los trabajadores subcontratados. Un año después fue elegido consejero de la CUT con una alta votación.

El dirigente ha expresado fuertes críticas hacia la gestión de La Moneda, pese a haber sido funcionario de gobierno. De hecho, en La Segunda del lunes afirmó que la muerte del trabajador fue “responsabilidad de Interior y de Codelco”.

Su historia política en el PC se inicia en 1998 cuando conoció a la entonces candidata presidencial Gladys Marín, a quien apoyó durante su campaña en 1999, mismo año en que comenzó a militar en el partido. Una década después y debido a su exitosa carrera como líder sindical el PC decide proclamarlo candidato a diputado por Lota y Arauco, pero no tuvo éxito. Cuatro año más tarde, compitió nuevamente por un cupo en la Cámara por el distrito 3 de Calama, obtuvo el 21% de la votación, sin embargo, no fue electo.

Fue en mayo de 2014 en que Cuevas fue designado por la Presidenta Bachelet como agregado laboral de España, decisión que habría estado influenciada por el propio PC, con cuya cúpula el ex dirigente había tenido desencuentros que se hacían cada vez más públicos.

De hecho, Cuevas en una de sus últimas declaraciones públicas en el país días antes de partir a España, afirmó que “me voy porque había caminos que estaban cerrados (…) también creo que era necesario salirme en este tiempo de cierta confusión, podríamos decir, de tensiones, y salir de la escena pública”.

De esta manera, Cuevas regresa al país con un discurso aún más reformista que su partido. Si bien el PC está elaborando una propuesta que detalla el mecanismo para una nueva constitución, que será entregada en septiembre a la Presidenta, tiene claro que el Gobierno ya ha enviado señales de que el “proceso constituyente” y que una nueva Constitución podría realizarse en un próximo gobierno, debido a la situación económica del país, que ha llevado a realizar ajustes en ciertos aspectos del programa.

Desde el oficialismo aclaran que ante esta decisión del Ejecutivo que podría poner en riesgo el cumplimiento total del programa de Bachelet -que es el elemento clave que explica la pertenencia del PC en la Nueva Mayoría– el partido continuaría en la coalición oficialista, lo que sería rechazado por Cuevas, quien desde antes del nacimiento de la NM se mostró escéptico de su viabilidad.

A esto se suma la influencia y el poder que ejerce Cuevas en el ámbito sindical y en parte del PC, lo que podría generar un movimiento de bases que complique el liderazgo de Teillier.

Sus  marcados desencuentros con el PC y sus coincidencias con Camila Vallejo

En diciembre de 2012 el Partido Comunista celebró el aniversario número 100. En ese evento, Teillier dio a conocer la nueva estrategia política del partido que se había estado preparado durante ese año. En el oficialismo la calificaban como la “transición del PC”. Durante la celebración, el presidente del partido realizó un anuncio que marcaba una clara diferencia con el PC de años anteriores:  llamó a establecer un programa común con los partidos de la entonces oposición.

“Es nuestra exigencia contar con un programa que nos represente a todos, especialmente al mundo social”, explicó Teillier. Sus declaraciones reflejaron una nueva etapa que se iniciaba en el PC, según explican altas fuentes oficialistas, la que estaría marcada por su disposición a integrar un gobierno con el resto de los partidos de la entonces Concertación y a respaldar una eventual candidatura de Bachelet.

“Como todos los partidos, aspiramos a ocupar algún espacio de poder, esto puede ser dentro o fuera del gobierno, sería preferible estando en el gobierno”, explicó Teillier en mayo de 2012 a la revista Qué Pasa.

Esta nueva postura del PC generó un fuerte debate al interior de la tienda, sobre todo en la oposición interna sindical liderada por Cuevas, quien en ese momento era un dirigente emergente y no tenía aceptación unánime, debido a sus diferencias con la visión de la directiva liderada por Teillier.

Para el ex agregado laboral, el PC sí tenía la oportunidad de ser una alternativa de gobierno y no compartía la visión de “aliarse” con el resto de la entonces Concertación. Cuevas planteaba que se debían hacer importantes ajustes en las piezas del PC. “Hoy se requiere de un empuje mayor nuestro, se requiere de cambios a nuestra institucionalidad, de nuestra militancia”, afirmó Cuevas en 2012 al mismo medio.

Asimismo, cuando el PC estaba cada vez más cerca de sellar un acuerdo con la Concertación, Cuevas afirmó en La Tercera que “si bien hay consenso en el partido sobre la necesidad de crear una nueva mayoría opositora, para algunos, este acuerdo se trata meramente de la sumatoria de la Concertación más nosotros. Nada más que eso. Yo creo, por lo menos, que para implementar esta alianza el PC requiere de una gran fuerza social y eso se logra manteniendo la movilización”, y agregó que lo que necesitamos ahora es ser una colectividad del siglo XXI. El mundo social va más adelante que nosotros”.

En la misma entrevista reconoció que su liderazgo generaba algunas discrepancias en la directiva del PC. “Algunos (en el PC) piensan que los nuevos liderazgos son caudillistas, personalistas y que no están pensando en el partido. Yo he vivido la incomprensión, porque tengo un estilo transversal y rupturista. Para la tradición de un partido centenario, generar debate es un riesgo. Algunos (en el PC) piensan que podemos ser cooptados por otros sectores o formar otro frente con fuerzas de izquierda, como ha ocurrido en los procesos venezolano, ecuatoriano y boliviano, donde hay una ruptura con la militancia histórica de la izquierda”, explicó.

Cuevas también reconoció tener coincidencias con el liderazgo de la diputada del partido Camila Vallejo, quien también ha tenido una crítica postura hacia el gobierno y ha mantenido una visión más “dura” y crítica. De hecho, en 2012 realizaron en conjunto un diálogo ciudadano en Calama llamado “Movimiento Social y popular desde los territorios: es tiempo de transformar y transformarnos”.

Además,  el fin de semana pasado la diputada afirmó en una entrevista en La Tercera que “no tiene sentido para los comunistas estar en la Nueva Mayoría si no se cumple con el programa”. De esta manera, Vallejo y ahora Cuevas aumentarán la presión en el PC sobre su permanencia en la Nueva Mayoría.

“Usted y Vallejo parecen ser más comunistas que nadie”, le dijo a Cuevas una periodista de La Tercera en 2012 . “En lo sustantivo, en la construcción del socialismo como etapa final, sin duda”, respondió el dirigente sindical.

Su crítica entrevista hacia al Gobierno que la Cancillería no sancionó

En abril pasado Carlos Caszely, ex agregado de prensa de España, fue desvinculado de su cargo tras hacer alusión al dinero que habría recibido el partido español Podemos por parte del gobierno venezolano. Algunos días después, The Clinic publicó una entrevista donde Cuevas realizaba una dura crítica al Ejecutivo, enfocada en la reforma laboral impulsada por La Moneda.”La reforma, así como está, no va en fortalecimiento del movimiento sindical”, dijo.

Según publicó “El Líbero”, a diferencia de Caszely, Cuevas no recibió sanciones de parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y no se aplicó el instructivo de la Cancillería que regula celosamente el comportamiento de los funcionarios que ejercen labores diplomáticas, en lo que se refiere a expresar opiniones sobre materias de política interna o externa.  A pesar de que sus declaraciones sí causaron molestia en el ministerio del Trabajo, sólo habría recibido un llamado de atención por parte de la Subsecretaría de esa cartera.

La permanencia de Cuevas en su cargo, según explican altas fuentes cercanas al Gobierno, se explicaría por la insistencia del PC de mantener al dirigente sindical en España y no complicar el escenario interno del partido. Sin embargo, la visión más de izquierda de Cuevas se reintegrará al PC de forma activa durante los próximos días.

 

FOTO: AGENCIA UNO