Finalmente Daniel Gedda y Felipe Lyon son los postulantes a la presidencia de la casa universitaria que tendrán que luchar para encabezar la Federación durante el 2016.
Publicado el 22.10.2015
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Las listas Crecer y 1A del gremialismo se verán las caras en la segunda vuelta de la elecciones por la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) el próximo 3 y 4 de noviembre.

Tras dos días de comicios y con 12.854 votos válidamente emitidos, los resultados fueron los siguientes: Crecer liderada por Daniel Gedda obtuvo un 31,44% (4.041 votos), la lista 1A liderada por Felipe Lyon consiguió un 25,86% (3.324 votos), el NAU liderada por José Miguel de la Vega quedó en el tercer lugar con un 23,76% (3.054 votos) y Solidaridad encabezada por Felipe Vicuña consiguió el último lugar con un 18,94% (2.435 votos).

Será Crecer, el movimiento más de izquierda, y la lista 1A, del gremialismo; quienes lucharán durante casi dos semanas para finalmente obtener el liderazgo de la FEUC durante el 2016. “El Líbero” conversó con los candidatos a la presidencia antes de las elecciones y conoció cuáles son sus lineamientos frente a diversos temas.

CrecerDaniel Gedda: “Hoy día hacemos un diagnóstico crítico de cómo hemos venido construyendo universidad”

Edad: 22 años

Lista: Crecer

Carrera: Estudiante de cuarto año de Derecho

– ¿Cuál es su propuesta como movimiento para liderar la FEUC?

– Nuestra propuesta pasa por construir una comunidad y una federación entre todos. Hoy día hacemos un diagnóstico crítico de cómo hemos venido construyendo universidad y cómo hemos venido construyendo Federación. Nuestra universidad aún se destaca porque ciertos sectores pasan a llevar la toma de decisiones y toman por ellos mismos las decisiones que nos afectan a todos. En ese sentido, nosotros problematizamos ciertos hechos en particular y develamos que hoy día lo que le falta a nuestra universidad es democracia. Le falta que todos sus miembros –tanto trabajadores, académicos y estudiantes- se encuentren en participación en igualdad de derechos. Nosotros queremos avanzar en una comunidad que se construya a sí misma y donde todos los actores tomen parte y construyamos una mejor universidad no sólo para nosotros, sino que para responder a las universidades del Chile real, universidades que nuestra universidad ha dejado de cubrir y responde sólo a veces a los intereses de unos pocos.

– ¿Cómo evaluarías el desempeño de Ricardo Sande?

– Yo evalúo la gestión de Ricardo Sande de manera negativa. Es una gestión que en el plano interno, frente a las distintas vulneraciones que se vieron en nuestra comunidad, ha asumido un rol pasivo en defender los intereses de la comunidad, jamás alzando la voz en defensa de los estudiantes frente a estas autoridades que hoy en día no nos toman en cuenta al momento de tomar decisiones. Entonces, esa voz pasiva actualmente ha sido negligente, irresponsable y ha permitido que las autoridades nos pasen a llevar de una manera mucho más fácil. En el plano externo, tenemos una Federación que sacó a la UC del debate público, donde hoy en día la voz de la UC desapareció. En ese sentido, pese a las diferencias de opinión que pueden ser positivas o negativas con Ricardo Sande -que obviamente tengo muchas- él ha dejado de llevar la voz de los estudiantes de la UC al debate público frente a una reforma educacional que es profundamente importante para cambiar el sistema educativo.

– ¿Cuál debiera ser el rol de la FEUC en la Confech?

– El principal rol de la FEUC en la Confech es representar a los estudiantes de la Universidad Católica y en ese sentido abrir procesos amplios de discusión que permitan estar siempre llevando esta representación de una manera cotidiana en la democracia del día a día. No solamente basándonos en los votos que saquemos el día de mañana, sino entendiendo que la democracia se construye semana a semana en todos los espacios de discusión de cada una de las carreras. Nuestro principal objetivo va a ser llevar la voz de los estudiantes de la UC. El día de mañana -participando en ese espacio de manera responsable, seria y consecuente- esperamos recuperar la confianza de los estudiantes de Chile para que crean que la FEUC es capaz de llevar los intereses del movimiento social y transformar la educación. Si el día de mañana recuperamos la confianza, nosotros estaríamos dispuestos a aceptar una vocería y aceptar una participación en la mesa ejecutiva; pero nuestra principal labor es representar a los estudiantes de la UC de manera responsable, consecuente y democrática.

– ¿Cuál es tu postura frente la reforma educacional del gobierno? ¿Debe sumarse la UC a la gratuidad?

– Primero, esta reforma educacional tiene problemas de forma y fondo. En la forma, es una reforma que no se ha conversado con los actores sociales de la educación y que han planteado críticas fundamentales a este modelo. Segundo, al no haberse hecho con estos actores, es una reforma que tiene profundas deficiencias. Las principales diferencias con el gobierno son que el fin al lucro no es efectivo, no es en todos los niveles; no se avanza en la educación como un derecho social, por ende no se problematiza lo que pasa con los centros de formación técnica e institutos profesionales. Tercero, el tema de democratización no se toma de manera acabada, entendiendo este término no sólo como voz y voto en ciertas instancias, sino que como algo mucho más equitativo donde realmente esa participación incida en las decisiones de las comunidades educativas y éstas puedan tomar sus propias decisiones entre todos los actores que las componen. Cuarto, tampoco toca las condiciones laborales al interior de los planteles educativos que muchas veces son precarias tanto en los profesores como los trabajadores. Por último, nosotros entendemos que la gratuidad debe ser universal, entendemos que tal vez tenga que ser mediante un proceso gradual; pero esta gratuidad hoy en día tiene que responder a ciertas lógicas. Tiene que ser una gratuidad que no se tramita vía presupuesto, porque eso genera incertidumbre el próximo año, dado que no puede estar cambiando todos los años; tiene que complementar aportes realmente basales de libre disposición a las instituciones, que contemple no sólo docencia, sino investigación y extensión. Tiene que ser una gratuidad que venga con criterios o requisitos mínimos por las instituciones para recibirla, porque no podemos entender que hoy día hayan instituciones que quieran gozar de los beneficios de lo público sin cumplir los deberes que se le da.

1AFelipe Lyon: “Queremos seguir en una línea de continuidad, pero profundizando en los cambios que partieron este año”

Edad: 23 años

Lista: 1A (movimiento gremialista)

Carrera: Estudiante de quinto año de Derecho

– ¿Cuál es su propuesta como movimiento para continuar en la cabeza de la FEUC?

– Nosotros creemos que es importante seguir liderando la discusión educacional, seguir teniendo voz propia, porque creemos que la diferencia que hubo este año fue que la Federación fue capaz de levantar la voz desde la universidad. Eso es algo que no se veía hace tiempo, porque estábamos un poco opacados por otras federaciones, un poco siguiendo el ritmo de la Confech. Esto se demostró este año con una propuesta de la Federación que se llevó al Congreso y que fue discutida dentro de la universidad, también con apariciones en los medios, con participación en instancias en el Congreso y participando activamente en el debate educacional. En lo interno, se generaron distintas propuestas de inclusión, de que nadie se quede fuera de la universidad por problemas que no dependen de ellos y que no hayan injusticias en la universidad. Queremos seguir en una línea de continuidad, pero profundizando en los cambios que partieron este año.

– ¿Cómo evaluarías el desempeño de Ricardo Sande?

– Fue una buena gestión y todos los movimientos han reconocido que la gestión interna de la FEUC fue muy buena, sobre todo con proyectos como el arancel proporcional donde finalmente personas con situaciones distintas dentro la universidad –como las personas con discapacidad- pagan un arancel que es proporcional a los créditos que toman. Además, la crítica que se ha hecho estos últimos meses a la Federación sobre la supuesta falta de liderazgo e influencia de ésta en el debate nacional, me parece que es más bien oportunista y de época eleccionaria. El liderazgo sí fue claro y Ricardo Sande sí es una persona que influyó en la discusión nacional, pero obviamente siempre falta hacer más. Nosotros queremos seguir avanzando, llevando la voz de la universidad, trabajando por una mejor educación, tratar de que se discutan los temas importantes y no se queden pegados en las consignas de gratuidad y de democratización que no van a mejorar la calidad de la educación, sino que son consignas ideológicas.

– ¿Cuál debiera ser el rol de la FEUC en la Confech?

– Creemos que la Confech ha dejado de ser un actor relevante a nivel nacional y eso está dado por una falta de representatividad que tienen en este minuto. Lo anterior quedó demostrado cuando fuimos echados de la vocería por pensar distinto y, por lo mismo, la Confech tiene que avanzar en una mayor representatividad de instituciones de educación superior; y eso es algo en lo que queremos tratar de influir. Pero también queremos hacer el punto de que no creemos que sea necesaria tener esa vocería para poder influir, puesto que lo importante es trabajar por una mejor educación y eso lo vamos a hacer de donde sea necesario. Recuperar la vocería de la Confech no es algo que dependa en un 100% de nosotros y vamos a trabajar en la Confech siempre y cuando sea un espacio representativo. Nos parece que ahora no lo está siendo, no sólo porque faltan muchas instituciones, sino que también porque este año no ha sido convocante, no ha influido mucho en el debate educacional y no está representando a la mayoría de los estudiantes.

– ¿Cuál es tu postura frente la reforma educacional del gobierno? ¿Debe sumarse la UC a la gratuidad?

– Respecto a esta reforma de gratuidad, nos parece que la universidad no debiese sumarse. Primero, porque es una reforma improvisada y que ha sido cambiada muchas veces, afecta la autonomía de las universidades y discrimina a muchos estudiantes dado que deja muchas instituciones fuera. Además, está mal enfocada. En ese sentido, creemos que no sólo no deberíamos sumarnos a esta reforma, sino que a ninguna en los términos que está planteada. Para que nadie se quede fuera de la educación, lo que corresponde no es que el Estado elija a quien quiere financiar, sino que el Estado financie de partida sólo a aquellos que más lo necesitan y que sean esas personas quienes escojan donde quieren estudiar. Lo anterior acompañado de un aseguramiento de la calidad que sea mejor, pero siempre con un enfoque que asegure la diversidad de los proyectos educativos, la libertad de enseñanza y de elegir.

 

FOTO: AGENCIA UNO