A pesar de las diferencias que ha mostrado la tienda liderada por Guillermo Teillier con el gobierno, cuentan con una amplia presencia en distintas áreas dentro del Ejecutivo y su voz se escucha fuerte y claro. La Moneda realiza este fin de semana todos los esfuerzos para evitar un quiebre.
Publicado el 13.11.2016
Comparte:

El Partido Comunista se ha robado el protagonismo esta semana, luego de que los seis partidos de la Nueva Mayoría escribieran una carta en donde se cuestionaba a la tienda liderada por Guillermo Teillier por votar en bloque en contra de la propuesta del Ejecutivo de que el reajuste salarial fuera de 3,2%.

La crítica de los partidos está enfocada en que fueron “poco leales” con la iniciativa del gobierno, porque si bien hubo parlamentarios oficialistas que votaron en contra, el PC lo hizo en pleno. Es por eso que según un parlamentario del conglomerado “la Presidenta Bachelet ha sido especialmente cariñosa con ellos, ella es de sensibilidad de izquierda, no va a permitir que se vayan de la NM”, pero además agrega que “hay un sesgo, incluso podría decirse que es más allá de lo simbólico, en lo político ha sido mucho”.

Claro, y lo que molesta es que a pesar de todos los desencuentros y “faltas de lealtad” que han denunciado sus compañeros de coalición – una vez amenazaron con acudir a la Comisión Interamericana de DD.HH por el proyecto de ley para permitir el control preventivo de identidad, rechazaron el reajuste al sueldo mínimo y apoyaron el paro de profesores de junio de 2015 en contra de la reforma docente de la Mandataria, entre otras- aún sigan teniendo una presencia importante dentro del gobierno y su voz se escuche tan fuerte y tan claro.

Hoy los comunistas cuentan con cargos, que no necesariamente tienen que ver con los más codiciados por los partidos, pero “sin duda son directamente proporcionales a los intereses de ellos”, dice una influyente fuente de La Moneda. Cuentan con dos ministerios, el de Desarrollo Social, liderado por Marco Barraza; y el de la Mujer, encabezado por Claudia Pascual. Además están a cargo de la Dirección de Organizaciones Sociales (DOS), bajo el mando del ex líder estudiantil, Camilo Ballestero.

Luís Catrileo, militante del PC y activista de la causa mapuche, es quien está a cargo del programa Chile Indígena de la Conadi, que tiene por misión enfocarse en las regiones de La Araucanía y Los Ríos. En tanto, la Subsecretaría de Previsión Social es comandada por Jeannette Jara Román, y el embajador de Chile en Vietnam es Claudio De Negri, también parte del PC.

Además cuentan con la gobernación de Tocopilla, encabezada por Sergio Carvajal y de Los Andes, por Daniel Zamorano, y con alrededor de 16 seremis. Así, después de que volvieron al gobierno, tras 40 años, el PC ha logrado “instalar a su gente en todas las áreas”.

“Están cómodos no se van a ir”

31 Marzo de 2014/SANTIAGO El presidente de Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier, durante la firma del Proyecto de Ley de Reforma Tributaria. FOTO: SEBASTIçN RODRêGUEZ/AGENCIAUNO

Después de la carta enviada por los presidentes de los partidos, el PC se restó del comité político que se realizaría el jueves pasado en La Moneda, lo que llevó al gobierno a suspender la reunión. Aunque algunos dijeron que la continuidad de los comunistas dentro del bloque oficialista estaba en duda, fue el mismo timonel de la tienda, quien salió a desmentirlo: “no hay peligro de la permanencia del PC en la Nueva Mayoría. El tema de discusión no es la permanencia en la NM, lo que está en discusión es cómo solucionamos el tema del reajuste en el sector público”, señaló.

Lo anterior porque el diputado autonomista, Gabriel Boric, escribió en su cuenta de Twitter que “al PC lo están echando (de manera poco elegante) de la Nueva Mayoría. Espero pronto converjamos en la construcción de un Frente Amplio”. Pero Teillier respondió “qué bueno que somos bienvenidos en alguna parte” y más tarde agregó “tenemos mucho en común. Es hora de que nos juntemos a conversar y a dialogar”.

Pese al coqueteo, según fuentes al interior de la NM, los comunistas “están cómodos, no se van a ir (…) Al PC no le conviene salir, tienen mucha gente dentro del gobierno y según cómo funcionan, cada cargo que poseen, es una fuente de ingresos para el partido” y agregan que “este amor a rajatabla de la Presidenta Bachelet le ha hecho daño al conglomerado en general, porque vemos que hay un hijo predilecto, que recibe todas las golosinas, los regalos importantes, en desmedro de los otros partidos y eso genera heridas”.

Además comentan que “se les ha permitido actuar en su propio beneficio y no en el del conglomerado”, porque creen que el hecho de que la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, y el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, sean militantes del partido, los hace tener “un pie en la calle y otro en La Moneda”, lo que “los deja en una posición muy cómoda, porque por un lado hacen campaña y por otro, se siguen alimentando económicamente del gobierno”.

La decisión determinante entre el PC y el gobierno

Aunque las relaciones aún están tensas, lo que sería determinante en el curso que tome el conflicto, es al acuerdo que se pueda producir entre los comunistas y la administración de Bachelet. Lo anterior, porque según comentan desde La Moneda la votación del reajuste tendría directa relación con el cambio de gabinete, lo que afectaría directamente al PC.

Si bien ya es un comentario obligado en Palacio que los ministros comunistas, Claudia Pascual y Marco Barraza, dejarían el gobierno para buscar un cupo en el Congreso, la gran duda está en si van a ser reemplazados por militantes de su partido o se entregarán esas carteras a otra tienda de la NM.  “Creo que desde el gobierno el panorama está claro, si ellos deciden votar a favor del reajuste lo más probable es que los comunistas ocupen los cupos que ya tienen, pero si no lo hacen, tiene mucho sentido que la Presidenta decida incluir a personas de otros partidos”.

Así este fin de semana los comunistas, no sólo se jugarían mejorar su relación con el gobierno, sino que también la presencia de sus militantes en el Ejecutivo.

La primera señal de que se avanzaba en esa dirección fue la reunión del viernes entre el ministro del Interior y el presidente del PC. Ambos llegaron al acuerdo -a propuesta del PC- de que el gobierno retomaría las negociaciones con los gremios de los trabajadores fiscales y con la presidenta de la CUT, pese a sus insultos de la semana al ministro de Hacienda. Los acontecimientos indican que terminarán todos “abuenándose”.