En conversación con “El Líbero”, el ex diputado dice que el Frente Amplio “tiene una disposición a aportar” y que espera que eso se transforme “en gestos concretos hacia proyectos e iniciativas gubernamentales que tienen como propósito resolver problemas de todos los chilenos”.
Publicado el 05.03.2018

Me siento honrado de que el Presidente de la República en su segundo mandato también me haya considerado a participar de su gobierno y en la misma función“, dice el futuro subsecretario de la Secretaría General de la Presidencia, Claudio Alvarado.

El ingeniero comercial ya había ocupado el mismo lugar en la primera administración de Sebastián Piñera, por lo que conoce las responsabilidades que tiene el cargo. Esta vez, eso sí, lo hará junto a Gonzalo Blumel, quien asumirá como ministro de la cartera.

En conversación con “El Líbero” analiza los principales desafíos de la Segpres y cómo piensa que será la nueva oposición.

– ¿Qué ha cambiado desde la primera vez?

– Nosotros esperamos retomar las líneas de trabajo que realizamos entre el 2010 y el 2014, pero indudablemente en un contexto y en una realidad país un poco diferente. Con una sociedad civil mucho más activa, opinante y estableciendo demandas ciudadanas. La responsabilidad de la Segpres es sacar adelante el programa de gobierno y mantener una línea de trabajo permanente que conduzca a ese objetivo.

– ¿Cuáles serán los principales desafíos?

– La Segpres es el centro del corazón del gobierno. Tenemos que preparar los equipos y orientar el trabajo de manera que se cumpla el objetivo principal, que es lo comprometido en el programa de gobierno, pero también que se articule de la mejor manera la relación con el parlamento, con los temas legislativos y se lleve un control de la agenda. Creo que el primer desafío es apoyar a los ministerios sectoriales en la implementación de medidas que están en el programa, y que sin lugar a dudas dicen relación con volver a repotenciar el crecimiento económico, dar protección y seguridad social y abordar con mucha fuerza y energía los temas de modernización del estado.

– ¿Por qué tomó la decisión de volver al cargo ocho años después?

– Cuando a uno lo convoca el Presidente no se le dice que no, y en ese sentido yo vuelvo con la tranquilidad de mi experiencia de 16 años en el Parlamento, cuatro años trabajando en el corazón del gobierno y eso indudablemente ayuda, permite mirar las cosas de una manera más reflexiva, más tranquila y al mismo tiempo, de poder orientar mejor a los equipos de trabajo. Así que yo creo que el haber estado en la subsecretaría de la Presidencia se transforma también en un activo para este nuevo período.

Nuevo Congreso

– En este nuevo período habrá un Congreso prácticamente nuevo. ¿Qué dificultades ve con eso?

– Es primera vez que enfrentamos un Congreso donde el sistema de elección fue totalmente distinto al que conocíamos desde el 90 en adelante. Los resultados electorales hicieron que hoy día existan diversas fuerzas políticas representadas en el Congreso, lo que hace en definitiva que sea mucho más fragmentado que antes, y eso obliga a dedicarle mucho más tiempo al diálogo, a la conversación, al trabajo permanente de convencer, de escuchar y de entender que el país lo construimos entre todos.

– ¿Cómo se manejan las distintas posturas?

– Las ideas de todos son un aporte. No obstante, si en algún momento existen diferencias políticas, cuando se trata de un proyecto país debemos darle una mirada amplia, de mediano y largo plazo; y tratar de que las diferencias puedan converger para construir una legislación que permita, por ejemplo, reactivar la economía que genera con fuerza nuevos empleos, que al mismo tiempo generan ingresos y esos ingresos mejoran el bienestar de la familia. También construir apoyos transversales en materia social como la infancia, que es un tema candente que hay que abordar -y que no es sólo es responsabilidad de quien gobierna, sino que de todos los actores del país en su conjunto-, además en lo que dice relación con el adulto mayor, donde tenemos un objetivo común que es mejorar las pensiones. Por una parte, el actual gobierno presentó un proyecto, pero el nuestro también tiene una idea, entonces debemos entre todos conversar y tratar de cumplir con ese objetivo, ya que todos entendemos que hay que mejorar las pensiones, por lo que hay que trabajar para llegar a ese objetivo social importante. Otro de los desafíos es construir redes de apoyo para la clase media, de manera tal que aquel que emprende tenga ciertas certezas y estabilidad en las reglas del juego, por lo que hay que proporcionarle todas las herramientas necesarias en materia de educación y salud, con el fin de darle tranquilidad y seguridad familiar. Tenemos también un desafío en materia institucional y eso dice relación con la modernización del Estado, que haga que precisamente las organizaciones, estén de verdad al servicio de las personas y no siga siendo una maraña burocrática en la cual cuesta avanzar o resolver los temas. Creo que en esos tres grandes ejes hay muchas cosas que abordar, pero además ellos no son responsabilidad de uno u otro, sino que de todos en general independientemente de las ideologías.

– Chile Vamos no tiene mayoría en el Congreso. ¿Cómo se buscará conseguirlas?

– Es fundamental que quienes representan a la ciudadanía en el Parlamento tengan claro que los objetivos país no pueden estar subordinados a los intereses políticos de corto plazo. Muchas veces se tiende a negar una colaboración porque eso tiene un efecto de corto plazo de posicionar un mensaje, pero obstruye la posibilidad de avanzar. Entonces, en los grandes temas de materia económica, social y modernización del estado, debe primar el interés general por sobre el interés político del corto plazo. La pelea chica termina cansando a los ciudadanos, contribuye al desprestigio de la política y al final, no gana nadie, porque la ciudadanía se pregunta de qué me sirven los actores políticos si no aportan a la solución de los problemas. Creo que es clave y fundamental que esa mirada se levante y se pueda entender que los objetivos del país están por sobre los objetivos políticos de corto plazo.

– ¿Ve esa disposición de colaborar en los parlamentarios que llegaron al Congreso?

– Pienso que toda persona que tiene una representación importante de un mandato que te entrega la ciudadanía debe responder esa confianza con un profundo sentido de la responsabilidad, y yo confío en que todas las personas que hoy día van a ostentar una posición de privilegio en el Congreso en materia legislativa, tengan ese sentido de responsabilidad para con el país.

– Además se sumó la bancada del Frente Amplio, que es grande y heterogénea. ¿Cómo los ve a ellos?

– Es una fuerza emergente, generacionalmente interesante, son gente relativamente joven, que tiene posiciones e ideas y que va a tener un liderazgo no menor en el espectro de la centroizquierda. En ese sentido, creo que también ellos, ya lo han dicho muchos públicamente, tienen una disposición a aportar y espero que esa intención se transforme en gestos concretos hacia proyectos e iniciativas gubernamentales que tienen un propósito de resolver problemas de todos los chilenos.

– ¿Cómo ve a la nueva oposición al gobierno?

– En el primer gobierno nosotros tuvimos una oposición bastante dura, obstruccionista, entonces costó mucho sacar adelante las iniciativas. Ellos apostaron mucho al dividendo político de corto plazo, y se mantuvieron en ese posicionamiento y en esa lógica. Espero que los nuevos liderazgos y generaciones tengan conciencia que ser oposición no es solamente obstrucción, sino que ser oposición también es una opción de construcción, de acuerdos para resolver temas país.

– ¿Cómo ve el proyecto de nueva Constitución que presentará la Presidenta Michelle Bachelet?

– Solamente lo miro como el testimonio de un compromiso que ella asumió a inicios de su gobierno, pero que hoy día no tiene otro propósito que cumplir con lo que dijo.