La Constitución dice que todos los hijos y nietos de chilenos pueden acceder a la nacionalidad. También señala que si ellos estuvieron un año avecindados en Chile pueden votar. Pero la ley no específica si ese año tiene que ser de corrido o no, y ese factor podría llevar a cerca de un millón los eventuales votantes en las presidenciales 2017.
Publicado el 02.11.2016
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Desde hoy hasta el 2 de marzo tendrán plazo los chilenos que viven en el exterior para hacer el cambio de domicilio electoral y poder votar en las próximas elecciones presidenciales el 2017. El plazo es de cuatro meses porque, cuando concluya el proceso comenzará la conformación del padrón, que debe estar listo, según la ley, 90 días antes de las primarias, que se llevarán a cabo el 2 de julio.

Este proceso es para los chilenos que viven en algún lugar del mundo y que pueden aparecer inscritos en la última dirección que tuvieron en Chile. Esto, a propósito de que la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, aprobó hace algunas semanas la ley que regula el ejercicio del derecho a voto de los chilenos en el extranjero.

El “Primer Registro de Chilenos en el Exterior”, estudio realizado entre 2003 y 2005, dice que hay un total de  857.781 chilenos residiendo en el extranjero, de los cuales 487.174 son personas nacidas en Chile y 370.607 son hijos de al menos un progenitor nacido en Chile.

Se hace la diferencia porque en el contexto de la Ley Nº20.050, promulgada el 26 de agosto de 2005 en el gobierno de Ricardo Lagos, se hicieron reformas constitucionales en materia de nacionalidad. ¿Qué quiere decir eso? Al modificarse el artículo 10, Nº2 y 4, se estableció que todos los hijos o nietos de chilenos acreditando a través de un certificado de nacimiento, carta de nacionalización o especial gracia, podrán ser chilenos.

Esto cobra relevancia porque podrían aumentar de los alrededor de 487.174 chilenos a 857.781 los eventuales votantes, ya que según el artículo 13 de la Constitución, “tratándose de los chilenos que se refieren los Nº 2 y 4 del artículo 10 (hijos o nietos de chilenos), el ejercicio de los derechos que les confiere la ciudadanía estará sujeto a que hubieren estado avecindados en Chile por más de un año”.

Lo cierto es que existe una “zona gris” en este artículo, ya que no específica si ese año tiene que ser de corrido o puede ser la suma de las distintas estadías que uno de esos “hijos o nietos de chilenos” estuvo en el país. Según quienes conocen el criterio que tiene el Servel en este proceso dicen que  “es acumulativo, basta con la suma de las veces que ha estado en Chile”.

Pero, ¿qué se entiende por avecindamiento? Según la Real Academia Española significa “establecerse en alguna población en calidad de vecino, arraigarse”. Es por eso que, según una influyente fuente de Cancillería “avecindamiento acumulativo no es avecindamiento, sino estadías sucesivas” y agrega “lo que están haciendo es confundir avecindamiento con estadía y con ello multiplican el cuerpo electoral en el extranjero”.

Claro, y es que según ese criterio un hijo o nieto de chileno que hizo los trámites y ya obtuvo la nacionalidad, puede ser ciudadano en el caso de demostrar, por ejemplo, que vino durante seis años de vacaciones a Chile y que en cada visita estuvo dos meses, por lo que suma un año.

De ese trámite está a cargo la Policía de Investigaciones, ya que son los que acreditan al Servicio Electoral cuando una persona ingresó a Chile y cuánto tiempo estuvo. Si la suma es de un año, pueden ser ciudadanos y por tanto, votar en las próximas elecciones.

¿Cuál es la relevancia de que eventualmente aumente esta cifra de votantes?

Es que si son alrededor de 900 mil chilenos los que votan, pueden ser determinantes en el resultado de una elección. En el año 2000, en la segunda vuelta entre Ricardo Lagos y Joaquín Lavín la diferencia fue de sólo 180 mil votos, también ocurrió algo similar entre Sebastián Piñera y Eduardo Frei en 2010 donde sólo los separaron 223 mil sufragios.

Ahora, en el caso de las primarias presidenciales, los votantes en el exterior, podrían ser aún más relevantes porque generalmente en este tipo de instancias son menos las personas que van a sufragar, un ejemplo de eso es lo que pasó en las primarias de la entonces Alianza en 2013, donde Pablo Longueira superó a Andrés Allamand por 22 mil votos.

Las campañas tienen puestos los ojos en Argentina

Como las cifras oficiales que se manejan ya datan de un tiempo, con el fin de actualizar esos números se lanzó el 4 de julio el “Segundo Registro de Chilenos en el Exterior”, proceso que durará hasta el 30 de noviembre de este año.

Pero si los presidenciables ya están pensando en hacer campaña, Argentina se transforma en uno de los lugares más atractivos, ya que cerca de la mitad del total de chilenos que viven fuera, reside en el país vecino.