"El Líbero" tuvo acceso al texto de nueve páginas que redactó Evópoli y que plantea que el financiamiento a la educación superior sea a través de un "crédito justo, responsable y solidario". Es decir, que el estudiante pague lo que le prestaron en función de sus ingresos, similar al "crédito contingente al ingreso" , propuesto por el ex ministro de Educación.
Publicado el 06.07.2016
Comparte:

El próximo lunes 11 de julio se reunirá el consejo político de Chile Vamos para iniciar la construcción de una propuesta de financiamiento a la educación superior. Esto, tras la polémica que ha generado el proyecto ingresado el pasado lunes por el gobierno, que contempla la gratuidad universal y la fijación de aranceles universitarios por parte del Ejecutivo. El debate de ese encuentro será liderado por el diputado y presidente de Evópoli, Felipe Kast, quien el pasado lunes presentó a las directivas de los partidos de la oposición, una primera propuesta en esta materia.

El diputado, según confirman desde las directivas de Chile Vamos a este medio, será el encargado de convocar a los parlamentarios y conformar un equipo que lidere este tema, que podría estar integrado por los senadores Andrés Allamand (RN), Ena von Baer (UDI), y los diputados Jaime Bellolio (UDI) y Germán Verdugo (ex RN), entre otros.

“Este es un primer borrador para empezar a abrir conversación con el sector, con expertos de la coalición, con el objetivo de que la Nueva Mayoría caiga en razón y el proyecto no sea aprobado como ha sido elaborado”, explica Kast a este medio.

“El Líbero”, tuvo acceso a la propuesta de Evópoli denominada”Financiamiento a la educación superior: una propuesta justa, solidaria y responsable”, y que fue elaborada por el centro de estudios Horizontal hace tres semanas. Según explican desde el partido, la idea era ordenar el debate ideológico al interior del sector con el objetivo de que los partidos de la oposición estuviesen alineados tras una alternativa única, para enfrentar el intenso debate legislativo que viene en torno a este proyecto.

Por esto es que durante consejo político de Chile Vamos del próximo lunes se analizará esta propuesta para aunar posiciones y construir un texto definitivo centrado en que la gratuidad universal es “injusta y regresiva”, lo cual está plasmado en la alternativa  que plantea de Evópoli.

El texto de nueve páginas, según explican desde la tienda, fue redactado en base a ideas de la centro derecha, como algunas planteadas por expertos en educación del sector, entre ellos, el ex ministro y actual director del Centro de Estudios Públicos (CEP), Harald Beyer. (Ver propuesta completa al final de la nota).

“Esto se construye en base a ideas del bloque, en el sentido de que nosotros creemos que la gratuidad universitaria es profundamente injusta y regresiva. Lo segundo, que lo hemos visto estos últimos días, que la gratuidad es absolutamente ir realista en un país como Chile hoy. Esto nos lleva a buscar un esquema que se haga cargo de este problema,  y eso implica ir un esquema de crédito que sean justos y solidarios”, explica el consejero de Horizonal, Ignacio Briones, quien fue uno de los redactores del texto. 

La propuesta plantea como mecanismo de financiamiento a la educación superior, un “crédito justo, solidario y responsable”, que implica que todos los estudiantes que cumplan los requisitos académicos de acceso, independiente de su capacidad de pago, puedan acceder a la educación superior,

“Planteamos que un estudiante que carezca de los recursos para financiar su educación quede libre de pago mientras estudia pero que, una vez graduado, devuelva anualmente y por un plazo determinado, un porcentaje fijo de sus ingresos pero con un techo de pago correspondiente al costo de su educación recibida. En el intertentanto, el costo de su educación es financiado por alguna institución financiera a una tasa subsidiada por el Estado y con una garantía estatal. Esto quiere decir que si los ingresos del estudiante le permite devolver completamente el costo de la educación recibida, la obligación se extingue”, plantea el texto.

Este mecanismo es similar a la fórmula que había propuesto Harald Beyer hace algunos meses. El ex ministro de Educación planteó en octubre de 2015 el “crédito contingente al ingreso”. “Con el crédito contingente al ingreso uno paga lo que le prestaron y lo puede pagar en función de sus ingresos y por lo tanto tiene muchas ventajas”, afirmó Beyer en su momento.

De esta manera, desde Horizontal explican que se tomó como base lo planteado por el director del CEP y apostaron por agregar los conceptos de “justo, solidario y responsable”. “Esto no se construye de la nada, es una versión 2.0 del crédito contingente al ingreso, sumamos que es una política justa y responsable, ya que se hace cargo del problema, que es que alumnos con mérito no queden fuera por razones económicas, y además, se preocupa de que el estudiante devuelva en la medida de sus posibilidades”, comenta Briones.

Asimismo, Kast explica que “esto apunta a que  ningún estudiante quede marginado de la educación superior debido a su situación financiera, y plantear que eso  puede conseguir con una lógica y responsable. Básicamente de que el estudiante no paga mientras estudia y después le devuelve la mano al país, una vez que se gradúa, para que otros puedan estudiar. Nos permite no caer en la irresponsabilidad de prometer elementos como la gratuidad”.

La alternativa al “impuesto a los graduados”

La propuesta contrasta con el “impuesto a los graduados”, mecanismo que ha sido promovido por el diputado Girogio Jackson (RD). Esta fórmula, contempla que la gratuidad en la educación superior sea financiada a través de impuestos a los graduados. De hecho, la propuesta de Evópoli. plantea que “una consecuencia directa de este impuesto es que habrá graduados de altos ingresos que pagarán más de lo que costó su educación superior, y otros pagarán menos que la misma”

Y agrega que, “la conclusión anterior revela una confusión conceptual relevante en la cual parece descansar la propuesta, cual es asumir la situación de altos (bajos) ingresos una vez que el estudiante egresa, es directamente coincidente con la situación de altos (bajos) ingresos de las familias de los estudiantes (su capacidad de pago) al momento de entrar a la universidad”.

 

Financiamiento a la educación superior Una propuesta justa solidaria y responsable