De los 105.704 empleos creados el último año, 40.229 fueron por cuenta propia y 29.739 contratos de funcionarios de la Administración Pública del Estado, lo que explica entre ambos el 66,2% de todos los puestos de trabajo. Actualmente en Chile hay 343 mil personas que trabajan en la calle, una cifra muy superior (+50 mil) a los 293 mil que había en marzo de 2014 cuando asumió la Presidenta Michelle Bachelet.
Publicado el 18.01.2016
Comparte:

Una serie de preocupantes datos “ocultos” esconde la baja del desempleo de 6,1% que arrojó la última encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) durante el trimestre septiembre-noviembre de 2015, según una investigación del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes-UC).

De los 105.704 empleos creados el último año, 40.229 fueron por cuenta propia y 29.739 contratos de funcionarios de la Administración Pública del Estado, lo que explica entre ambos el 66,2% de todos los puestos de trabajo.

Pero de los chilenos que han optado por la “cuenta propia” (40.229),  prácticamente casi todos –el 92,8%- (37.326) corresponden a personas que laboran en forma informal como vendedores ambulantes, quienes, además, no tienen estudios completos.

Actualmente en Chile hay 343 mil personas que trabajan en la calle, una cifra muy superior (+50 mil) a los 293 mil que había en marzo de 2014 cuando asumió la Presidenta Michelle Bachelet.

Juan Bravo economista Clapes-UC“Existen varias razones por las que no es una buena noticia el importante incremento de la participación del empleo por cuenta propia en la creación de empleo. Los hechos muestran que este tipo de empleo tiene ingresos mucho menores que los asalariados y bajísimas tasas de protección social”, señala Juan Bravo, investigador de Clapes-UC.

Trabajadores por cuenta propia ganan la mitad que los asalariados

De acuerdo a la última encuesta Nueva Encuesta Suplementaria de Ingresos (NESI), en el trimestre octubre-diciembre de 2014, el ingreso medio mensual de los asalariados en el sector privado era de $488.767 y el de los asalariados en el sector público de $702.861, mientras que el de los ocupados por cuenta propia era $272.061.

Sin embargo, este último promedio esconde grandes diferencias: el ingreso medio mensual de los ocupados por cuenta propia que tienen educación superior completa es de $557.562, mientras que el de los que no tienen este nivel educacional y se desempeñan por cuenta propia alcanza sólo los $220.408.

“Esto puede estar influido porque este segmento trabaja menos horas a la semana que otros tipos de trabajadores, pero las cifras muestran en forma clara que se trata de trabajadores con ingresos muy bajos”, explica Juan Bravo.

La investigación señala que tanto la alta informalidad como los bajos ingresos de los trabajadores por cuenta propia explican por qué estos empleos tienden a tener una menor protección. Las cifras de la NESI revelan que la ausencia de cotizaciones es generalizada entre los ocupados por cuenta propia, pero se “exacerba en el segmento de personas sin educación superior completa, ya que al ser ocupaciones de bajos ingresos, hay poco incentivo a destinar una porción de ellos a las cotizaciones”.

Nuevos empleos asalariados son obtenidos sólo por personas con educación superior completa

El estudio de Clapes-UC revela que si bien el empleo asalariado privado sufrió una caída en 2014, en 2015 comenzó a recuperarse, pero que la totalidad de los nuevos empleos asalariados en el sector privado se concentran en trabajadores con educación superior completa, esto es, en personas con educación superior técnica o educación universitaria completa y postgrados.

Entre septiembre y noviembre de 2015, de los 74.422 nuevos puestos asalariados creados en el sector privado en el último año, 62.191 son para personas con educación superior completa.

Respecto de los empleos del sector público, en los últimos 12 meses se han perdido 23.353 puestos asalariados entre quienes no tienen educación terciaria completa, lo que muestra que se están destruyendo empleos asalariados para personas que no tienen educación superior completa.

“En principio, se podría pensar que esto responde a que a medida que pasa el tiempo, la población que termina la educación superior representa una mayor proporción en la sociedad. Sin embargo, los datos dan cuenta de que los trabajadores que no logran este nivel educacional están migrando en forma masiva a empleos por cuenta propia”, plantea el economista de Clapes-UC.

Personas sin educación completa pierden 50 mil empleos

Si se considera el resto de las categorías, esto es, personal de servicio, empleador y familiar no remunerado, hay una pérdida de 49.116 puestos para personas sin educación superior completa, según los datos del INE.

“En definitiva, lo que observamos es que en conjunto con una disminución de empleos asalariados y otras categorías para personas sin educación superior completa hay un fuerte aumento de ocupaciones por cuenta propia en este segmento. Y por ende, esto ha permitido que la desocupación en este segmento de la población (y en general), se mantenga acotada”, concluye Juan Bravo.

vendedores ambulantes 2010-2015

FOTO: MATIAS DELACROIX/AGENCIA UNO