La ex senadora señala que la colectividad debiera encabezar una "oposición constructiva, pero muy vigilante". Si bien difiere de algunas de las medidas que está implementando el Gobierno, sostiene que su sector debe hacer propuestas al país. "Creo que hay que estar bien atentos, pero no podemos seguir en cosas pequeñas".
Publicado el 17.05.2018
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Cuando el ex diputado Fuad Chahín anunció que en su lista para presidir la DC estaría la ex senadora y figura emblemática de la colectividad, Carmen Frei, sorprendió a todos. En medio de renuncias de históricas personalidades, la dirigenta e hija del Presidente Eduardo Frei Montalva -y hermana del ex Presidente Frei Ruiz-Tagle- regresa a la política activa y hoy trabaja con miras a los comicios del 27 de mayo.

En conversación con “El Líbero”, la ex representante de la Región de Antofagasta en el Senado, se refiere a los desafíos de su partido y cómo deben ser una “oposición constructiva, pero vigilante”.

-¿Cuál es el rol que cree que debe tener la Democracia Cristiana en la vereda de la oposición?

-La manera de actuar de nosotros es una oposición constructiva, pero muy vigilante porque están pasando cosas que nosotros no compartimos de este Gobierno. Vamos a apoyar las cosas que nos parezcan bien… pero cada día parece que son menos. Se está dando mucha importancia a toda la economía, a los empresarios y no veo que haya respuestas para los problemas más concretos que está sufriendo la gente.

-¿Cree que el Gobierno está dejando de lado los problemas sociales?

-Creo que hay un vacío ahí. Por ejemplo, en los programas de apoyo al emprendimiento de las personas modestas, que los municipios tienen tremendas iniciativas. Pero hay más preocupación por la macro y no por la micro.

Se está dando mucha importancia a toda la economía, a los empresarios y no veo que haya respuestas para los problemas más concretos que está sufriendo la gente”.

-El PS se ha destacado por cuestionar, a través de la Contraloría, medidas del Gobierno, y ahora la DC anuncia un requerimiento en el TC para impugnar el decreto de migración. ¿Considera que ese es el mecanismo para ser una oposición fiscalizadora?

-Creo que hay que estar bien atentos, pero no podemos seguir en cosas pequeñas. Planteemos los problemas que realmente interesan, no nos dejemos llevar por acusaciones todo el día. No esperemos que el Gobierno ponga temas para salir a criticarlos o apoyarlos, adelantémonos nosotros.

-¿En ese sentido deberían tener un rol más activo desde la oposición?

-Sí, más unidos, no estar peleando entre nosotros, eso es lo que nos he llevado a tener un gobierno de derecha.

-¿Y esta forma de impugnar el decreto de migración es una buena manera para empezar a activarse desde la oposición?

-No conozco bien el tema. Pero el tema de los migrantes es muy en serio porque está repercutiendo en la gente, en la cantidad de personas que están llegando y, obviamente, eso va a traer problemas de empleo, de salud, de educación y es gente que necesita que la acojamos, pero que la acojamos bien. Los podemos acoger, pero acojámoslos bien.

Nunca he pensado en irme ni en dejar la Democracia Cristiana”

-¿Cómo se contactaron con usted para que integrara la lista de Chahín?

-El día antes de la inscripción me consultaron si yo estaría dispuesta y les dije que sí. Me contactó directamente Fuad Chahín.

-¿Cuál fue su reacción al conocer el interés de que se integrara?

-Le dije lo que pensaba, que estábamos en una crisis muy profunda y que había que tratar de organizar la casa primero y ver el partido y preocuparnos de tener un discurso nuevo, moderno, acorde a los tiempos. Y no tanto discurso, sino que tareas concretas. Y eso nos serviría para reencantar a la gente del partido y seguir pensando que la política se puede hacer de buena forma. A eso nos comprometimos.

-En ese sentido, ¿por qué usted decide volver a la política activa?

-Creo que cuando hay crisis profundas hay que estar dispuestos a renovar lo que pensamos y ponerlo al servicio del partido. Nunca he pensado en irme ni en dejar la Democracia Cristiana, sino que por el contrario, lograr que nuestras ideas -que están muy vigentes-  las transmitamos de forma asequible a la gente, y al servicio de la gente.

-¿Con su participación se podría concluir que el freísmo está apoyando esta lista?

-Nunca he sido partidaria de los grupos y creo que uno de los problemas que enfrentamos hoy es precisamente porque la DC se ha dividido en muchas corrientes. Nunca he pertenecido al “freísmo”, soy Frei obviamente, pero nunca he participado de ningún grupo.

-Pero, por ejemplo, Mariana Aylwin ya no está en el partido y también se fueron Soledad Alvear y Gutenberg Martínez, que son “hijos” del “aylwinismo”. Ahora con usted se podría decir que llega el “freísmo” a la mesa…

No represento al freísmo. Yo me represento a mí misma, no soy partidaria de nombres ni de personas. Yo creo en lo que hizo mi papá. Estar al servicio de la gente en cosas concretas y en los problemas reales. Pero no me muevo por mi nombre, sino que me muevo por mis acciones. Y eso es lo que Fuad Chahín cree que yo represento, un servicio como ha sido siempre, transparente.

No soy nadie para calificar a los que se van o a los que se quedan. Yo me quedo y voy a trabajar para que volvamos a tener la confianza de la gente”.

-¿Cómo vio la salida de figuras emblemáticas de la DC?

-Cada uno toma sus propias decisiones, yo tomé las mías, yo creo en el humanismo cristiano. Podemos volver a presentarlo como una mirada distinta de cómo se ha ido presentando últimamente. Yo no soy nadie para calificar a los que se van o a los que se quedan, yo me quedo y voy a trabajar para que volvamos a tener la confianza de la gente.

“Tengo amistad y respeto por todas las personas que están dentro de la DC y sin duda que con todos ellos puedo hablar”

-¿Usted podría cumplir un rol de “puente” con los senadores de la disidencia, por ejemplo, manteniendo conversaciones con Francisco Huenchumilla?

Hasta que no seamos elegidos no puedo decir qué papel voy a cumplir pero tengo amistad y respeto por todas las personas que están dentro de la Democracia Cristiana y, sin duda, que con todos ellos puedo hablar. No sé qué papel querrá Fuad Chahín que yo tenga. Pero sí voy a mantener lo que siempre he sido, una manera amable de ver la política y de relacionarme con la gente. Siempre he dicho lo que pienso y no por eso me voy a pelear con la gente, pero en el momento de las decisiones somos un partido político y como tal tenemos que actuar unidos y en concordancia con lo que el Consejo del Partido defina.

-Hay quienes señalan que al interior de la DC hay tres partidos: senadores, diputados y la institucionalidad. ¿Cómo se podría lograr un equilibrio?

-Como siempre fue. Entramos a un partido para estar unidos y buscar la soluciones a los problemas reales y en eso tenemos que encontrarnos y si hay personas que piensan que hay tres partidos están equivocados. Hay uno solo y a eso tenemos que volver también con disciplina y discusión. Por eso es que Fuad Chahin está planteando para finales de años un congreso ideológico, para ponernos de acuerdo en los grandes temas.