El texto de once páginas será la "base" del planteamiento que realizará ante el Consejo General de RN, que comienza hoy.
Publicado el 21.11.2014
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Mientras la directiva de RN terminaba de elaborar la propuesta de nueva Declaración de Principios del partido durante una extensa reunión el pasado lunes, el ex presidente de RN, Carlos Larraín, estaba en su estancia en Tierra del Fuego atento a las labores de esquila de ovejas, pero también preocupado de redactar su propia propuesta, que dará a conocer en el Consejo General del partido este fin de semana en Pucón.

Larraín elaboró hace algunos meses un documento denominado “Ideas para una discusión”, que será la base del texto que presentará para influir en la nueva Declaración de Principios de RN. El texto de once páginas, al que tuvo acceso “El Líbero”, realiza un detallado análisis de las ideas que predominan en la sociedad chilena actual y luego propone cuál debiera ser el ideario que, al menos, su partido debiera abrazar. (Ver documento completo al final de la nota).

A modo de diagnóstico, asegura que “es difícil ignorar que las ideas centrales que animan a Renovación Nacional en su actividad política están puestas a prueba por ciertas corrientes culturales”, dice en el primer párrafo de la introducción. Luego plantea que “han recobrado importancia relativa ciertas ideas que muchos pensamos que habían quedado olvidadas, aunque sólo fuera por su nefasto influjo en la vida colectiva de nuestra Nación”. 

Algunos se guían en materia de ideas por lo que cierto periodismo quisiera establecer“, agrega Larraín, y sostiene que “buena parte de las nociones centrales en nuestra vida colectiva, que por cierto no son sólo postuladas por la centro derecha, están muy puestas a prueba“.

Carlos Larraín explica que las ideas que están en el ambiente tienden a ser agrupadas en torno a dos categorías, “muchas veces simplificadas en demasía, de Conservadores y Liberales“. Y a continuación el abogado realiza -labor a la que dedica cinco páginas-, un paralelo comparado entre las ideas conservadoras y liberales en 10 temas: “El bien y la virtud”; “La libertad”; “El trabajo”; “Las asociaciones de trabajadores”; “La familia”; “La autoridad”; “el bien común”; “Dios y la verdad”; “La democracia”; y “La tradición”.

 La combinación entre “conservantismo y liberalismo”

En el final de su manifiesto Larraín plantea su propuesta: “a pesar de las diferencias anotadas, el conservantismo liberal es una de las combinaciones más características y exitosas de la mentalidad de derechas”.

Explica que “un cruce liberal-socialista arruinaría desde su base lo que podría ser la nueva civilización que portentos recientes hacen posible”. En cambio “una combinación inteligente de conservantismo y liberalismo puede poner sobre la mesa los materiales para impulsar un Siglo XXI lo más distinto posible del que terminó. Una cosa al menos está clara: no se puede seguir aplicando el método de ‘ensayo y error’ a la esfera política. Nuestras ideas deben convencer con el brillo de la sensatez, no con los fulgores del relámpago o el ruido del trueno jupiterino”. 

Otros capítulos: gobierno militar y pobreza

Larraín aborda en un ítem aparte lo que titula “El gobierno militar”. Allí realiza un análisis de los hechos históricos relacionados con el 11 de septiembre de 1973. “Ninguno de los factores apenas esbozados se netean: lo bueno no exculpa los crímenes, pero los crímenes no permiten negar lo bueno que la intervención militar causó o permitió”. 

En el párrafo final de este ítem, Larraín, deja en evidencia su eventual apoyo a la propuesta de RN de eliminar la alusión al “once” de la actual Declaración de Principios. “Las circunstancias del año 1973 y lo que siguió por 17 años no pueden seguir siendo usados para mantener una división cultural, social y política en tiempos que debieran ser de concordia y paz constructiva“, dice.

La última temática del documento es “Pobreza”. Larraín dice que para superarla “buscamos aumentar las oportunidades que transforman a la sociedad” y que “ningún sistema económico resuelve el problema de la pobreza por sí mismo”. 

“Fomentamos una cultura que incluye el alma y la religión, porque Chile sí tiene alma; protegemos la familia y la comunidad; defendemos la dignidad del trabajo, la expansión de la benevolencia y la generosidad junto con el diseño de una red de promoción y protección social, dirigida desde el Estado. La prosperidad tiene causas morales conocidas: laboriosidad, orden, honestidad, iniciativa, frugalidad, ahorro, cumplimiento de la palabra”, dice.

Además, agrega que “esta idea y este propósito deben estar muy cerca del núcleo del credo de quienes militan en RN: dar la batalla por las personas sin el facilismo estatista (el Estado también puede ser cruel, ¡y cuánto!), guiados por la idea de la justicia social y del Bien Común.  Siempre poniendo ese ‘suplemento de alma’ tan necesario para que la vida personal valga la pena y la vida colectiva sea más integrada y fraternal”. 

CONSERVATISMO Y LIBERALISMO Nov 2014

 

FOTO:MARIBEL FORNEROD/ AGENCIAUNO